Publicado el: 15 mayo, 2017

No hace mucho tiempo, se comenzó a discutir si el ejército debe o no continuar desempeñando labores policiacas y auxiliando a las corporaciones municipales, estatales y federales, que han sido rebasadas por los delincuentes.

Se ha estado discutiendo si la dilación del Congreso de la Unión para legislar acerca de la seguridad interior es una verdadera urgencia, pues en estos momentos, las fuerzas armadas tienen un vacío jurídico que las expone y beneficia a los criminales. Por eso, no en pocas ocasiones se ha manifestado la importancia de eliminar dicho vacío jurídico.

Actualmente, las bandas criminales han desarrollado en algunos estados una fuerza basada en la debilidad de las corporaciones policiacas y en la posesión de armas de alto poder, que son utilizadas sin ningún recato. Esto lo podemos ver en entidades como Guerrero, Veracruz, Morelos, Michoacán y Zacatecas, donde diariamente se pierden vidas.

En Aguascalientes, afortunadamente, han sido pocos los casos; aunque ya comienza a sentirse un azote de violencia más fuerte. No podemos dejar de tomar en cuenta que colindamos con dos estados (Jalisco y Zacatecas) en los cuales la delincuencia ha aumentado de manera exponencial, lo que nos afecta de una u otra forma.

Todos sabemos que los actos violentos son causados por bandas de criminales que buscan adueñarse de las rutas de la droga y de los lugares en los cuales se distribuye este veneno que tanto daña a las familias.

Definitivamente, la situación actual de las policías municipales, estatales y federales no permite que el ejército se retire. Lo que empeora el hecho es que los malos elementos policiales, así como gobernadores, alcaldes, secretarios, etcétera, se confabulan con los delincuentes. Ya es tiempo de que el país dé cumplimiento al sistema nacional de seguridad, el cual cuenta con un presupuesto multimillonario para la reestructuración de las corporaciones policiacas. Solo así el ejército podrá regresar a sus cuarteles.