La seguridad minera está evolucionando, y Sandvik ha incorporado herramientas digitales, automatización y análisis de datos para reducir riesgos en las operaciones subterráneas. La protección del trabajador no es solo un objetivo, sino el eje de una estrategia integral.
“El activo más importante de la minería es el minero”, afirma Bani Javier Carrillo González, Supervisor del Área Digital en Field Service de Sandvik México. Bajo esta premisa, la compañía impulsa protocolos y tecnología orientados a reducir riesgos y prevenir accidentes en las operaciones subterráneas.
Identificación de riesgos: la clave para implementar soluciones efectivas
La minería subterránea presenta condiciones de alto riesgo: caídas de roca, colisiones con maquinaria pesada, exposición a gases y temperaturas extremas. En este entorno, cada decisión cuenta.
Las soluciones tecnológicas de Sandvik parten precisamente del entendimiento profundo de estos riesgos. A través de datos en tiempo real, sensores y algoritmos, la empresa ha desarrollado herramientas que permiten anticiparse a situaciones peligrosas, intervenir antes de que ocurran fallas críticas y mantener a los operadores fuera de zonas de alto riesgo.
Monitoreo y control: la primera barrera contra los accidentes
Una de las tecnologías más utilizadas por Sandvik es la telemetría. Este sistema permite:
- Controlar la velocidad de equipos de más de 20 toneladas, cargados con otras 40 toneladas adicionales.
- Evitar colisiones en túneles, al limitar el riesgo por exceso de velocidad.
- Detectar anomalías antes de que se conviertan en fallas mecánicas.
En una mina donde se registraban hasta tres choques al año, la implementación del sistema redujo los incidentes a cero, según datos internos de Sandvik.
Automatización: extraer sin exponer al minero
La automatización en Sandvik elimina al operador de las zonas de mayor peligro, especialmente en frentes de trabajo con riesgo de colapso. Los vehículos autónomos realizan operaciones críticas sin que ningún humano esté presente.
Los equipos son controlados desde la superficie, lo que reduce la exposición directa a condiciones extremas y garantiza operaciones más precisas y seguras. Esta estrategia ha demostrado ser efectiva para minimizar el riesgo humano sin afectar la productividad.

Inteligencia artificial: anticiparse al peligro
Sandvik ha sido pionero en la aplicación de inteligencia artificial a partir de datos de telemetría, con más de un año de experiencia en su uso. Los algoritmos permiten:
- Prever fallas mecánicas antes de que ocurran.
- Planificar mantenimientos preventivos en talleres y no en sitios de riesgo.
- Reducir la exposición innecesaria del personal a áreas operativas peligrosas.
Aunque las condiciones de cada mina pueden variar, la fiabilidad de los modelos sigue en mejora constante.
Simuladores: entrenar la memoria muscular para reaccionar con seguridad
La capacitación con simuladores representa otro pilar de la estrategia de Sandvik. Estos dispositivos replican situaciones de riesgo como:
- Colisiones con maquinaria pesada.
- Incendios en interiores de mina.
- Fallas mecánicas repentinas.
El entrenamiento permite que los operadores desarrollen memoria muscular, es decir, respuestas automáticas y precisas ante emergencias, sin necesidad de intervención teórica en el momento.
Tecnología con propósito: seguridad, eficiencia y confianza
Toda la tecnología implementada por Sandvik tiene un fin: proteger vidas y mejorar la eficiencia operativa. Gracias a la recopilación masiva de datos, los ingenieros de la empresa desarrollan:
- Equipos con sensores de última generación.
- Un portafolio de maquinaria inteligente (gama I).
- Nuevas versiones de software predictivo y monitoreo en campo.
En minería subterránea, la seguridad no puede depender solo de protocolos: necesita información, tecnología y preparación constante. Sandvik apuesta por ese camino, en donde la innovación no solo mejora la eficiencia, sino que protege vidas.
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