El crecimiento femenino se posiciona como una ventaja competitiva en un entorno empresarial marcado por la adopción acelerada de inteligencia artificial, la convivencia intergeneracional y la transformación de los modelos de liderazgo.
Durante el webinar Cuando ellas crecen: El crecimiento femenino como ventaja, organizado por Líder Empresarial, Antonieta Treviño, CEO de Hunters of Talent, expuso cómo las empresas deben replantear su estrategia de reclutamiento, desarrollo y alineación del talento para mantenerse vigentes en un mercado dinámico y altamente competitivo.
Inteligencia artificial y disrupción en el reclutamiento de alto nivel
Alrededor del 38% de las empresas en el mundo ya han adoptado nuevas técnicas vinculadas con inteligencia artificial, lo que confirma que esta tecnología no es una tendencia transitoria, sino un componente estructural del ecosistema empresarial actual.
Sin embargo, Treviño señaló que la transformación no se limita al dominio técnico. Dio a conocer que en México, apenas el 13% de los asientos en consejos de administración están ocupados por mujeres, mientras que el porcentaje de mujeres directoras generales ronda el 40%, cifra que, aunque relevante, aún refleja brechas en posiciones de mayor influencia estratégica.
En este contexto, expuso que el reclutamiento de alto nivel enfrenta una doble exigencia. Por un lado, se requieren ejecutivos con dominio tecnológico y comprensión de sistemas sofisticados. Por otro, las organizaciones demandan liderazgo humano, inteligencia emocional y capacidad de interacción en entornos intergeneracionales donde conviven baby boomers, generación X, millennials y centennials.
“Hoy las empresas tienen este gran compromiso de tener en el cuerpo directivo también mujeres, que eso es algo muy valorado y muy retado, pero independientemente de la inteligencia artificial, también otro de los grandes retos a los que se está enfrentando las empresas es esta parte de inteligencia emocional, la salud mental, porque eso es hoy un gran paso importante en las organizaciones”.
La disrupción radica precisamente en integrar tecnología con habilidades humanas. El ejecutivo del futuro no sólo debe entender inteligencia artificial, sino también liderar equipos diversos, gestionar conflictos y construir relaciones sólidas. De lo contrario, la competitividad se ve comprometida.
Desarrollo del talento como inversión estratégica y ventaja de mercado
La CEO de Hunters of Talent destacó que el reskilling y la educación continua dejaron de percibirse como gasto operativo para convertirse en inversión estratégica. Empresas de distintos tamaños ya incorporan plataformas internas de capacitación, maestrías patrocinadas y programas de especialización como parte de su política de desarrollo.
Además, el aprendizaje no depende exclusivamente de la organización. Las nuevas generaciones buscan actualización constante, mientras que las empresas deben diseñar planes de sucesión claros ante procesos de jubilación y transición generacional.
Treviño subrayó que el proceso de selección moderno evalúa no sólo competencias técnicas, sino también la capacidad de enfrentar estrés, liderar en contextos de incertidumbre y adaptarse a crisis. La pandemia evidenció que muchos ejecutivos carecían de entrenamiento emocional para enfrentar escenarios extremos.
Por ello, diversas compañías han incorporado programas de acompañamiento psicológico, líneas de apoyo y políticas de bienestar integral. Estas acciones no sólo fortalecen la salud organizacional, sino que inciden directamente en productividad, retención y desempeño.
La ventaja competitiva, afirmó, no consiste únicamente en atraer talento externo de alto nivel, sino en desarrollar el talento interno con planes estructurados y alineados a los valores corporativos.
“Yo estoy convencida de que una de las grandes estrategias y la ventaja que deben tener todas las empresas, no solamente es contratar el mejor talento, sino también hacer crecer el talento interno. Esa es parte fundamental”.
Alineación estratégica: involucrar al talento en la visión empresarial
En el caso de empresas familiares, pymes y corporativos, Treviño identificó un área crítica: la comunicación estratégica interna. Mientras que grandes compañías comparten metas de ventas, presupuestos y objetivos de utilidad con sus equipos, muchas pequeñas y medianas empresas no transparentan su rumbo estratégico.
Involucrar al personal en metas concretas, como expansión territorial o proyecciones financieras, genera compromiso y sentido de pertenencia. La participación activa en la estrategia permite que los colaboradores comprendan cómo su desempeño impacta directamente en resultados.
Asimismo, destacó que el área de recursos humanos ha evolucionado. Ya no se limita a funciones administrativas como nómina o seguridad social. Hoy actúa como socio estratégico que acompaña la planeación, la cultura organizacional y el cumplimiento de objetivos empresariales.
En paralelo, el crecimiento femenino adquiere relevancia estructural. En los últimos cinco o seis años, las empresas exigen que en las ternas de selección se incluya al menos una o dos mujeres candidatas, lo que refleja un cambio tangible en la dinámica corporativa.
“Por ejemplo, en la firma, somos puras mujeres. Y cada vez que alguien, algún ejecutivo o ejecutiva, acepta una propuesta y ya se contrata, tocamos una campana, y eso quiere decir que logramos”.
No obstante, Treviño reconoció que uno de los desafíos persistentes es la conciliación entre vida profesional y responsabilidades familiares. La existencia de redes de apoyo facilita la permanencia y crecimiento de las mujeres en posiciones directivas, lo que a su vez fortalece la diversidad en la toma de decisiones.
Tecnología, cultura y equidad, como parte del crecimiento femenino
En conclusión, la experta señaló que la integración de inteligencia artificial, desarrollo continuo del talento y crecimiento femenino configura una triada estratégica para las organizaciones que buscan mantenerse competitivas.
Las empresas que logren combinar dominio tecnológico, liderazgo humano y una política clara de inclusión no sólo mejorarán su posicionamiento en el mercado laboral, sino también su rentabilidad y resiliencia.
En un entorno donde el cambio ocurre en minutos y la innovación redefine sectores completos, el talento alineado a la estrategia empresarial se convierte en el activo más valioso. El crecimiento femenino, lejos de ser una tendencia coyuntural, representa un factor estructural en la construcción de organizaciones sólidas y preparadas para el futuro.








