Las organizaciones empresariales de Nuevo León expresan una preocupación directa ante la posible alza del impuesto sobre nómina (ISN). En un contexto de presión financiera, desaceleración del empleo formal y retos económicos, ven en este incremento un riesgo para las mipymes, la inversión productiva y la competitividad del estado.
En este posicionamiento participan COPARMEX Nuevo León, CAINTRA Nuevo León, CAPROBI, CANADEVI Nuevo León, INDEX Nuevo León y CANACO Monterrey. Juntas representan a la industria manufacturera, la construcción, el comercio organizado, las mipymes y al sector empresarial de Nuevo León.
Estas organizaciones señalan que las empresas ya enfrentan un entorno complejo. Hoy encaran incertidumbre macroeconómica, presión financiera y una generación de empleo que muestra una clara desaceleración.
Ante este escenario, advierten que un aumento del ISN no solo complica la operación diaria, también amenaza la capacidad de las empresas para sostener y crear empleos formales.
¿Por qué un aumento del ISN se considera un golpe al empleo formal?
De este modo, las cúpulas empresariales subrayan que las empresas no están en condiciones de asumir una mayor carga tributaria. El impacto sería más fuerte en las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas de Nuevo León, que generan 6 de cada 10 empleos formales en el estado.
Un incremento en la tasa del ISN se traduce, según el comunicado, en un castigo directo al empleo formal. Las empresas deberán destinar más recursos al pago de impuestos. Eso reduce su margen para expandirse, modernizarse o contratar nuevo personal.
Además, el documento advierte otro riesgo. Un aumento de este tipo puede incentivar la informalidad laboral y empresarial. Los emprendimientos más frágiles podrían optar por esquemas informales para sobrevivir. Con ello se debilita la formalidad, la seguridad social y el objetivo de promover empleos dignos.
¿Qué enseñan los datos sobre el impuesto sobre nómina?
Por otro lado, el sector empresarial recurre a los datos para sustentar su postura. Recuerda que, en 2013, el aumento de la tasa del ISN de 2% a 3% tuvo efectos negativos.
Según su análisis, la actividad productiva del estado dejó de crear casi 20% de los puestos de trabajo formales que pudo generar un año antes.
Las organizaciones destacan que hoy, de aprobarse un nuevo incremento, la tasa del ISN implicaría un alza de 33% en el pago del impuesto respecto a 2025. Este ajuste se pretende en un año donde el empleo ya muestra debilidad. En 2025, el estado registró una desaceleración en el empleo formal, al generar solo el 52% de los puestos de trabajo creados en el mismo periodo de 2024.
Para las organizaciones, elevar la tasa del ISN en este contexto significa frenar aún más la creación de empleo y la inversión productiva.
¿Qué alternativa plantean las cúpulas empresariales de Nuevo León?
Frente a este escenario, las organizaciones empresariales hacen un llamado a las autoridades estatales. Piden considerar la experiencia previa y sus efectos negativos en el empleo. Señalan que este tipo de propuestas no aportan al bienestar integral de la sociedad ni de los sectores productivos.
En lugar de aumentar la carga fiscal sobre la nómina, proponen fomentar el desarrollo económico y la creación de empleo. Es decir, construir un entorno que premie la formalidad, impulse la inversión y favorezca la innovación empresarial.
Asimismo, las organizaciones reafirman su compromiso con el desarrollo de Nuevo León, con la formalidad y con la generación de empleos dignos. También reiteran su disposición a contribuir de manera responsable al crecimiento social y económico del estado.
Sin embargo, promueven un entorno fiscal que castigue menos al empleo formal. Buscan reglas que faciliten una mayor competitividad, incentiven la inversión productiva y generen mayor bienestar para las familias.
Por ello, las cúpulas empresariales rechazan categóricamente cualquier incremento en la tasa del impuesto sobre nómina en Nuevo León en el contexto actual. Piden privilegiar el crecimiento del empleo, la formalidad empresarial y la inversión productiva como ejes centrales de la política económica estatal.











