El amor en tiempos de recuperación económica tiene un precio cada vez más definido. Para este 14 de febrero de 2026, la CONCANACO SERVYTUR proyecta que la celebración del Día del Amor y la Amistad inyectará a la economía mexicana una derrama de 36 mil 200 millones de pesos.
Esta cifra no solo es robusta por sí misma, sino que representa un crecimiento del 11.4% respecto al año anterior, impulsado por una combinación de factores que incluyen el ajuste de precios, el fortalecimiento de los salarios y una marcada preferencia por el consumo de experiencias sobre los bienes materiales.
Aunado a lo anterior, este dinamismo se traduce en un beneficio directo para 4.8 millones de unidades económicas en todo el país.
Desde las florerías y chocolaterías, hasta el sector hotelero y de perfumería, la festividad funciona como un motor que acelera el sector servicios. Es aquí donde el ticket del afecto adquiere dimensiones tangibles: se estima que el gasto promedio se situará en los 1 mil 100 pesos por persona, aunque los presupuestos más holgados podrían alcanzar los 1 mil 650 pesos.
Entre el deseo de celebrar y la realidad del bolsillo
Sin embargo, detrás del optimismo comercial se esconde una distribución de gasto que revela la cautela del consumidor mexicano.
Tomando como referencia las tendencias del año previo, mientras que un 17% de los consumidores está dispuesto a superar la barrera de los 1,200 pesos, la gran mayoría —un 54%— optará por celebraciones más modestas que no excedan los 600 pesos.
Esta segmentación subraya una realidad económica donde el deseo de festejar convive con una gestión más rigurosa de los ingresos mensuales.
Por tal motivo, la cúpula empresarial ha enfatizado que la efervescencia de la fecha no debe nublar el juicio financiero. Bajo la premisa de que “celebrar también es cuidar”, la Confederación hace un llamado a que el consumo sea planeado e informado, privilegiando siempre el comercio local y las compras con sentido.
Al final del día, el objetivo institucional es que la derrama económica se traduzca en bienestar comunitario y no en un endeudamiento que ensombrezca las finanzas familiares durante el resto del trimestre.









