La reforma electoral que impulsa la presidenta Claudia Sheinbaum se encuentra en una fase preliminar de definición política y técnica.
De acuerdo con Ricardo Monreal, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, el proyecto contempla alrededor de 12 reformas constitucionales.
Asimismo, subrayó que la dimensión de esta iniciativa obligaría a construir consensos con los partidos aliados, principalmente el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM).
Monreal explicó que, al tratarse de modificaciones constitucionales, el proceso requiere acuerdos previos antes de formalizar la iniciativa.
Por ello, la Comisión Presidencial inició conversaciones con los aliados legislativos, con la expectativa de avanzar durante los próximos días.
Los ejes de la reforma electoral de Sheinbaum
Reducción del gasto electoral y rediseño institucional
Uno de los ejes centrales del proyecto es la reducción del gasto electoral, tanto en los procesos comiciales como en el financiamiento de las instituciones.
La presidenta Sheinbaum subrayó que México se encuentra entre los países con elecciones más costosas del mundo, una situación que, afirmó, puede revisarse sin afectar la autonomía ni la operación de los organismos electorales.
En este rubro, la reforma plantea ajustes al financiamiento de los partidos políticos, del Instituto Nacional Electoral (INE) y de los organismos públicos locales electorales (OPLE).
Sheinbaum insistió en que el objetivo no es debilitar a las instituciones, sino hacer razonable el uso de los recursos públicos, manteniendo intactos los principios democráticos.
Ricardo Monreal detalló que dentro de los 12 puntos también se revisan temas como prerrogativas, spots en radio y televisión, y gasto en campañas, aspectos que forman parte del diseño financiero del sistema electoral mexicano.
Representación proporcional y plurinominales
Otro eje relevante es la revisión del esquema de representación proporcional, particularmente de los legisladores plurinominales.
La presidenta aclaró que no se plantea su desaparición, pero sí un cambio en la forma en que se eligen.
El objetivo, explicó, es evitar que las listas sigan definiéndose exclusivamente desde las cúpulas partidistas.
Sheinbaum señaló que una de las principales inconformidades ciudadanas radica en la designación vertical de estas candidaturas.
Por ello, la propuesta busca que la ciudadanía tenga mayor participación en la integración de dichas listas, sin eliminar el mecanismo que garantiza representación a las minorías.
Este punto se conecta con otros temas en discusión, como la integración de las cámaras legislativas y el fuero de los legisladores, que también forman parte del paquete de reformas constitucionales.
Democracia participativa y consultas ciudadanas
La reforma electoral incorpora un componente orientado a fortalecer la democracia participativa.
La presidenta adelantó que se busca ampliar los mecanismos de consulta no solo a nivel nacional, sino también estatal y municipal, con el propósito de que la población incida de manera directa en decisiones públicas.
Sheinbaum destacó que estas consultas permitirían a los habitantes de los municipios participar en asuntos que afectan su entorno inmediato.
El planteamiento no sustituye a la democracia representativa, sino que la complementa mediante instrumentos de participación directa.
Desde el Ejecutivo federal se ha enfatizado que estos cambios no implican una transformación radical del marco democrático, sino ajustes puntuales que refuercen la legitimidad y la participación ciudadana.
¿Freno para la reforma electoral? Las reservas del Partido Verde
Ahora bien, desde el Partido Verde Ecologista de México, surgieron advertencias claras. El senador Jorge Carlos Ramírez Marín afirmó que su partido no respaldará una reforma que reduzca el número de legisladores plurinominales ni que recorte el presupuesto de los partidos políticos.
El legislador sostuvo que esta postura ha sido pública desde el inicio del debate. A su juicio, disminuir plurinominales y financiamiento afectaría de manera directa a las fuerzas minoritarias, generando un desequilibrio frente a las mayorías legislativas.
Ramírez Marín argumentó que estos cambios podrían limitar la pluralidad política y obligar a las minorías a aceptar decisiones sin margen de negociación, un escenario que el PVEM no está dispuesto a respaldar.
¿Qué sigue para la reforma electoral de Sheinbaum?
La reforma electoral de Sheinbaum avanza en un entorno de diálogo político y definiciones pendientes. Con al menos 12 cambios constitucionales en la mesa, el proyecto se perfila como uno de los debates legislativos más relevantes del inicio del sexenio.
Mientras el Ejecutivo defiende una propuesta orientada a reducir costos, ajustar la representación y ampliar la participación ciudadana, los partidos aliados marcan líneas rojas que condicionarán el alcance final de la iniciativa. El desenlace comenzará a definirse en febrero, cuando el proyecto llegue formalmente al Congreso.
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