En un mercado dominado por frituras, botanas ultraprocesadas y opciones rápidas con bajo valor nutricional, Miguel Zavaleta y Emily Montoya decidieron apostar por una alternativa distinta. Con formación en Dirección de Negocios Gastronómicos —ella egresada de la Universidad Panamericana y él de la Universidad Cuauhtémoc— identificaron una oportunidad clara: ofrecer un snack práctico, atractivo y alineado con la tendencia saludable, sin sacrificar sabor.
Así nació Frutal Freeze, una marca de frutas liofilizadas sin conservadores ni azúcares añadidos que, a seis meses de haber iniciado operaciones en junio de 2025, ya cuenta con más de 10 puntos de venta en Aguascalientes.
¿Qué hace diferente a Frutal Freeze?
El diferenciador principal está en el proceso: la liofilización. Se trata de un método de conservación en el que la fruta se congela y posteriormente se somete a un proceso de deshidratación. Esto permite conservar hasta 90% de sus nutrientes, eliminar la humedad y lograr una textura crujiente, además de una vida útil de hasta dos años.
El resultado es una botana 100% natural, sin colorantes ni azúcares añadidos. El azúcar presente es únicamente el propio de la fruta. Además, las versiones con chile y chamoy están formuladas para no exceder los parámetros que implican sellos por exceso de sodio.
La propuesta no busca competir desde la restricción, sino desde la experiencia: un snack saludable, pero con el toque picosito que conecta con el gusto mexicano.
Un crecimiento impulsado por la perseverancia
El proyecto comenzó con una producción mínima. Inicialmente trabajaban con un kilo de piña. En su sexto mes de operación alcanzaron 84 kilos de fruta liofilizada en un solo mes, lo que equivale a más de media tonelada de fruta fresca procesada.
Los primeros pasos fueron directos y personales: vender bolsitas en salones universitarios e invitar a compañeros a probar el producto. Esa dinámica les permitió entender que ningún producto se posiciona por sí solo. La clave ha sido la constancia, la presencia en puntos de venta y el seguimiento continuo para conocer qué sabores se mueven mejor en cada establecimiento.
Actualmente, Frutal Freeze puede encontrarse en gimnasios como Sportica, Forza Gym y Wonderfit Aguascalientes, así como en instituciones educativas como el Tec de Monterrey, el Instituto Tepeyac, Bosques y la Universidad Cuauhtémoc.
Calidad en la materia prima y proceso mixto
La fruta proviene de la Central de Abastos de Guadalajara. La selección se basa en criterios de calidad e higiene, cuidando que el proceso cumpla con los estándares adecuados.
El modelo de producción es mixto. El corte de la fruta y la incorporación de ingredientes como chile y chamoy se realizan manualmente. El congelado se lleva a cabo en máquinas abatidoras que alcanzan temperaturas muy bajas en poco tiempo para evitar daños en el producto, y posteriormente pasa al horno de secado para completar la liofilización.
Esta combinación permite mantener control artesanal en etapas clave, sin dejar de apoyarse en tecnología para asegurar estabilidad y vida de anaquel.
Innovación alineada a tendencias
El modelo responde a varias tendencias actuales: consumidores que buscan practicidad, alimentos naturales y productos con mayor duración para reducir desperdicio. La larga vida de anaquel de la fruta liofilizada también resulta atractiva para el retail, que privilegia productos con menor merma.
Además, la liofilización es un proceso utilizado incluso en contextos de alta exigencia, como la alimentación de astronautas, lo que refuerza su carácter innovador.
Para Miguel y Emily, el consumidor actual busca facilidad: una botana lista para consumir, sin procesos previos como lavar, desinfectar, cortar o licuar fruta. Frutal Freeze responde a esa necesidad con un formato práctico y portátil.
Del empaque al posicionamiento
La marca también ha evolucionado visualmente. En sus inicios utilizaban bolsas de papel kraft; hoy cuentan con un empaque más atractivo, alineado con la intención de proyectar una botana divertida y para todas las edades.
El objetivo es romper con la idea de que lo saludable es aburrido. Su comunicación apuesta por una imagen fresca y accesible, buscando que el consumidor elija el producto por gusto, no por obligación.
Expansión en puerta y nuevos desarrollos
En el corto plazo, la meta es abrir canales de venta en línea mediante plataformas de e-commerce. A mediano y largo plazo, el objetivo es consolidar una cadena de suministro que les permita ingresar a supermercados y grandes cadenas retail.
Además, ya trabajan en un nuevo producto: un jugo liofilizado en polvo. La propuesta consiste en un sobre que se disuelve en agua, formulado a base de fruta. Se trata de un jugo verde con betabel que aporta un tono rosa distintivo, manteniendo el enfoque natural y práctico.
Entre los hitos más significativos se encuentra su participación en un medio maratón de Ciudad Maderas en Querétaro, donde personalizaron el producto para el evento.
Sin embargo, el mayor logro continúa siendo la recompra y la recomendación directa de los consumidores, así como mensajes de personas interesadas en encontrar puntos de venta en otros estados.
La visión emprendedora
A seis meses de su lanzamiento formal, Frutal Freeze refleja una combinación de formación académica, ejecución constante y lectura clara del mercado. Sus fundadores destacan tres aprendizajes centrales: perseverancia, comunicación clara con proveedores y clientes, y valoración del propio trabajo.
En un entorno donde abundan las ofertas para intercambios o descuentos poco sostenibles, han optado por proteger la viabilidad del proyecto y empujar el producto activamente hasta posicionarlo.
Con producción en crecimiento, nuevos desarrollos en puerta y la mira puesta en el retail, Frutal Freeze se perfila como una propuesta local que busca transformar la forma en que se consumen botanas en Aguascalientes y, eventualmente, más allá.













