Fabian Koss nos recibe con una sonrisa natural, con la confianza y experiencia de quien sabe que todas las personas son igual de importantes.
Su historia comienza en Argentina, país en el que nació; sin embargo, confiesa que su vida se ha desarrollado en Estados Unidos (EUA), por lo que se considera argentino-estadounidense. Algo que le ha ayudado a lo largo de su vida, ya que al haber estado en ambas culturas le ha permitido tener una perspectiva más amplia sobre los desafíos globales, lo cual ha sido clave en su carrera laboral y de filantropía.
“Una de las cosas que me dijo un jefe que tuvo tanto impacto en mi vida profesional y personal fue: ‘Fabián, cuando subís en el ascensor, tenés que mandarlo abajo de nuevo, para que otros puedan subir en el ascensor’”.
Su carrera, le gusta decir, comenzó casi por accidente. En una viaje que hizo a Uruguay a los 27 años conoció a Enrique Iglesias, el entonces presidente del Bando Interamericano para el Desarrollo (BID). En ese encuentro Iglesias se interesó por su visión sobre la juventud como alguien joven y lo invitó a comer cuando volvieran a EUA. Relata muy divertido que él sólo fue por un almuerzo y salió con un contrato por seis meses. Al final, pasó 25 años de su vida en el BID.
Durante esos primeros seis meses, se encargó de la organización de un foro para jóvenes líderes de la región. Los retos a los que se enfrentó son algunos de los que actualmente ya es más fácil enfrentar: la incomunicación. No había internet, ya que fue en los noventa, por lo que debía utilizar métodos más tradicionales, en especial porque el BID buscaba jóvenes líderes con un perfil fuera de los estándares. De esta forma tuvo que idear la forma de hacerles llegar la invitación abierta. Al final fue un éxito en el que se postularon más de 6 mil jóvenes líderes.
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Ahí se dio cuenta de algo: la juventud no es un sector, sino una etapa de la vida: uno efímero; y de la misma manera, entendió que dentro del concepto de “juventud” es multisectorial.
A partir de este foro, se relacionaron con los gobiernos para la creación de programas para la juventud. Gracias a esta experiencia aprendió que en ocasiones unos pueden proporcionar el conocimiento, el know how, y otros el recurso económico para trabajar.
“En este proceso creamos un grupo interagencial y se formalizó para trabajar conjuntamente, no solamente para aportar todos los recursos financieros, pero el know-how, el conocimiento de que tienen todas estas organizaciones. Y empezamos a desarrollar proyectos, y siempre con los jóvenes en la mesa”.
A lo largo de su trabajo con el BID, aprendió a trabajar con compañías como MTV, con músicos como Shakira, Juanes Soda Estéreo, con eventos deportivos como las Olimpiadas o asociaciones como la FIFA o la NBA. Con ello siempre se buscó darle oportunidades a los jóvenes, brindarles apoyos para que estudiaran, para alejarse de adicciones o simplemente para ayudarlos a crecer como personas.
De este tiempo, sus mayores aprendizajes fueron tres principales: Primero: para crear cambio hay que combinar pasión, estrategia y ser programático; en segundo lugar: trabajar con lo que se tiene y actualizarse; y en tercer lugar: medir lo que no funcionó para corregirlo.
A su vez, se muestra confiado al declarar que las empresas tienen mucho qué ganar al trabajar con gobiernos y organizaciones de filantropía, pues obtienen credibilidad y, por los contactos, acceso a mercados.
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Todo lo que vivió en el BID lo inspiró a trabajar en causas sociales, ya que se dio cuenta de las desigualdades que existen en todo el mundo; pero también que existen personas que quieren mejorar el mundo y decirle a los demás que no están solos.
Por esta razón, en 1999, fundó The Many Hats Institute al hacerse consciente de las carencias educativas que había en EUA. Al aprovechar sus contactos y conocidos buscó apoyo tanto económico como de voluntariado. Y a la fecha también identifican, mejoran y dan empuje a organizaciones que apoyan a la juventud y la niñez en EUA.
Lo anterior muestra la importancia de que existan las fundaciones de filantropía, ya que atraen gente para ayudar a la gente, por la innovación los conocimientos que existe en dichas fundaciones en sus áreas específicas.
“Es muy importante porque tienen, por temas de innovación, muchas fundaciones pueden ser mucho más ágiles que corporaciones u organismos internacionales que son los donantes y que son sumamente importantes, pero llenan muchos huecos y traen su know-how, porque muchas fundaciones están especializados en su tema”.
Gracias a su experiencia, le recomienda a los jóvenes que si buscan triunfar en otro país, se empapen con la cultura del lugar y que sean respetuosa con esta; de la misma forma, debes llevar lo mejor de tu país, ya que te conviertes en una especie de embajador de él.







