El ecosistema empresarial de Guanajuato muestra una transformación relevante, donde cada vez más mujeres encabezan negocios, impulsan empleo y dinamizan la economía local, aunque la seguridad de los establecimientos permanece como un reto pendiente.
En los últimos cinco años, la participación femenina al frente de micro, pequeñas y medianas empresas ha crecido más de 10%, reflejando un cambio estructural en el liderazgo económico del estado.
Casi la mitad de las MiPyMEs ya son dirigidas por mujeres
Actualmente, el 48% de las MiPyMEs en Guanajuato están encabezadas por mujeres, la mayoría jefas de familia, de acuerdo con datos compartidos por la Asociación Mexicana de Mujeres Empresarias (AMEXME).
Este avance posiciona al estado entre las entidades con mayor presencia femenina en el emprendimiento, consolidando a las mujeres como pilar del pequeño comercio y los servicios locales.
Además, el 43.3% del personal ocupado en la entidad corresponde a mujeres, lo que representa 629 mil 438 trabajadoras integradas a la actividad productiva.
Del pequeño negocio a empresas de alcance nacional
Para el sector empresarial femenino, el crecimiento no debe detenerse en el autoempleo ni en negocios de subsistencia, advirtió Rosa Isela Ramírez Revilla, presidenta de AMEXME León.
El objetivo, señaló, consiste en que las empresarias evolucionen hacia empresas medianas y grandes, ocupen puestos directivos y lideren organizaciones con impacto nacional.
Este proceso, explicó, requiere preparación técnica, capacitación constante y toma de decisiones informadas, factores clave para fortalecer la competitividad empresarial femenina.
El peso económico de las mujeres empresarias en México
A nivel nacional, el 68% del pequeño comercio es atendido por mujeres y el 73.3% son jefas de familia, según datos de la ANPEC.
Aunque solo el 2.5% de las MiPyMEs está formalmente liderado por mujeres, estas empresas generan cerca de 10 mil empleos y aportan el 50% del Producto Interno Bruto.
Estas cifras confirman que el liderazgo femenino no solo crece, sino que impacta directamente en la economía nacional.
La seguridad, el punto débil del crecimiento empresarial femenino
Pese al avance empresarial, la seguridad representa una de las principales preocupaciones. Menos del 5% de las empresas afiliadas a AMEXME León se encuentra conectada al C4 estatal.
La asociación agrupa alrededor de 130 socias, de las cuales más del 95% cuenta con cámaras de videovigilancia y seguros, aunque sin integración al sistema estatal.
Esta desconexión limita la capacidad de respuesta ante delitos y reduce la efectividad de la vigilancia preventiva.

Falta de información frena la integración al sistema de vigilancia
Ramírez Revilla explicó que la baja participación responde principalmente al desconocimiento del proceso y a la falta de una cultura de coordinación con autoridades de seguridad.
La mayoría de las empresas conectadas al C4 pertenecen al sector manufacturero, que dispone de mayor infraestructura tecnológica.
Ante este escenario, AMEXME buscará un acercamiento directo con el gobierno estatal para facilitar la integración de más negocios liderados por mujeres.
Extorsión: un riesgo latente para el sector empresarial
Sobre los delitos que más preocupan, la dirigente empresarial señaló que la extorsión telefónica continúa como una amenaza constante para comerciantes y emprendedores.
Aunque ninguna socia ha reportado casos directos, el riesgo genera incertidumbre, especialmente cuando no existe capacitación para manejar este tipo de situaciones.
Si bien los homicidios han mostrado una reducción, la extorsión sigue siendo un foco de atención para el sector productivo.
Foro Exportadoras impulsa el liderazgo femenino en Guanajuato












