El fortalecimiento de los lazos comerciales entre México y Centroamérica marcó un punto de inflexión estratégico con la primera reunión institucional de 2026 entre empresarios de Aguascalientes y la Cancillería de El Salvador. El encuentro fue encabezado por el Lic. Eduardo García, Director de Relaciones Económicas, acompañado por la Embajadora de El Salvador en México, Delmy Cañas, y la Ministra Consejera Regina Cuéllar.
Más que un acto protocolario, la reunión representó la consolidación de una agenda económica previamente trabajada. Así lo expuso Cuitláhuac Pérez, presidente de Grupo MAEN, quien subrayó que la misión empresarial respondió a un proceso previo de diálogo y validación técnica sobre condiciones de seguridad, ajustes regulatorios y promoción activa de inversión extranjera en el país centroamericano.
“Hemos venido no solo a presentar credenciales empresariales, sino a fortalecer puentes que converjan en proyectos concretos de inversión y desarrollo productivo”.
Repunte técnico en inversión extranjera
Durante la sesión se analizaron los indicadores más recientes de Inversión Extranjera Directa (IED), que reflejan señales claras de recuperación en la economía salvadoreña.
En 2024, El Salvador captó aproximadamente 640 millones de dólares en IED, el segundo nivel más alto desde 2018.
En el primer trimestre de 2025, la IED registró un crecimiento superior al 64%, alcanzando 322.24 millones de dólares, el mayor registro trimestral en años recientes.
Asimismo, al cierre del segundo trimestre de 2025, la posición neta de IED superó los 11 mil 700 millones de dólares, impulsada principalmente por sectores como industria y transporte.
Para Enrique Muro Alba, Director de Asuntos Internacionales de Grupo MAEN, estas cifras reflejan una tendencia técnica positiva que comienza a fortalecer la certidumbre institucional.
Como parte de la agenda, la comitiva empresarial realizó una validación técnica en campo que incluyó revisión de infraestructura logística, análisis de marcos regulatorios y evaluación del ecosistema industrial.
Pérez explicó que la visión estratégica apunta hacia una “expansión inteligente”, es decir, diversificar operaciones para evitar concentración en un solo país y aprovechar la agilidad institucional salvadoreña para reducir barreras burocráticas.
El enfoque, señalaron, no es únicamente financiero, sino estructural: empleo, transferencia tecnológica y encadenamientos productivos forman parte del objetivo central.












