Una nueva iniciativa fiscal desde Washington podría sacudir las finanzas de millones de familias mexicanas. Asimismo, los congresistas republicanos de Estados Unidos, encabezados por Jason Smith, han presentado un proyecto de ley que busca aplicar impuestos a remesas del 5%, las cuales son enviadas por migrantes indocumentados. A pesar de que aún está en debate, la propuesta ha encendido alertas en ambos lados de la frontera, especialmente en México, el país que más remesas recibe en el mundo.
Además, el paquete, bautizado como “The One, Big, Beautiful Bill” (“El Único, Grande y Hermoso Proyecto de Ley”), no sólo pretende reinstaurar medidas económicas impulsadas por Donald Trump, sino también frenar el flujo de dinero “hacia inmigrantes ilegales y China”, según lo expresado por sus promotores. Pero, ¿qué implica realmente este impuesto? ¿Y cómo impactaría este aumento en las remesas en la economía mexicana?
¿Qué plantea los impuestos a remesas y por qué México debería estar preocupado?
Gravamen directo a remesas enviadas por migrantes sin documentos
Según el proyecto, cualquier persona que envíe dinero desde EE.UU. y no pueda acreditar ciudadanía o estatus legal con número de seguridad social verificado, deberá pagar un impuesto del 5% sobre el monto total. Esta cuota será retenida directamente por las empresas certificadas de envío de dinero, y posteriormente entregada al Departamento del Tesoro estadounidense.
Impacto en la economía de los hogares mexicanos
Igualmente, tan solo en 2024, México recibió 64 mil 745 millones de dólares por concepto de remesas, cifra que representa un nuevo máximo histórico. La mayoría de estos fondos provienen de migrantes que trabajan en Estados Unidos, principalmente en estados como California, Texas e Illinois. Este ingreso no solo sostiene a millones de familias mexicanas, sino que se ha convertido en uno de los principales motores de consumo en regiones rurales y marginadas del país.
¿Cómo se distribuyen las remesas por municipio en Querétaro?
Posible disminución en el uso de canales legales para envío de dinero
El Senado de la República ya alzó la voz contra esta medida. En un comunicado respaldado por todos los grupos parlamentarios, incluido Adán Augusto López Hernández, presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), se advirtió que este impuesto implicaría una injusta doble tributación. Los senadores mexicanos sostienen que el 20% de esos ingresos ya ha sido gravado con impuestos en EE.UU., y que esta medida sólo fomentaría el uso de medios informales y riesgosos para enviar dinero a México.
El impuesto no se destinaría a servicios para migrantes
Otro de los puntos críticos del debate es el uso de estos recursos. De acuerdo con el proyecto republicano, el dinero recaudado no estaría orientado a programas de apoyo a migrantes, sino que se integraría directamente al presupuesto del Tesoro. Es decir, los migrantes indocumentados pagarían más, pero sin recibir ningún beneficio social a cambio.
Rechazo a los créditos fiscales para indocumentados
El plan legislativo también incluye restricciones adicionales, como exigir número de seguridad social para solicitar deducciones y créditos fiscales, incluyendo los relacionados con los programas de salud Obamacare y Medicare. Esto cerraría más la puerta a cualquier tipo de apoyo gubernamental para quienes carecen de documentación regular.
¿Qué consecuencias tendría para México los impuestos a remesas?
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Aumento en la vulnerabilidad financiera de millones de familias
Las remesas representan una fuente de ingreso constante para más de 10 millones de personas en México, particularmente en comunidades que dependen de este dinero para sobrevivir. Un recorte del 5% significaría menos alimentos, menos inversión en educación y menos capacidad para acceder a servicios de salud. -
Desincentivo a los canales bancarios y financieros formales
Además, si el impuesto avanza, muchos migrantes podrían optar por canales informales de envío de dinero —como el uso de personas de confianza, giros sin registro o criptomonedas—, lo cual podría representar un riesgo tanto para ellos como para quienes reciben los fondos. También significaría una pérdida de trazabilidad para las autoridades fiscales mexicanas y estadounidenses. -
Pérdida en los ingresos por consumo y recaudación local
Por su parte, las remesas han sido un importante soporte para la economía mexicana, particularmente en momentos de crisis. No solo elevan el poder adquisitivo de los hogares, sino que también incrementan la recaudación a nivel estatal y municipal a través del IVA, el ISR y otros impuestos al consumo. -
Fricción en las relaciones bilaterales México-EE.UU.
La propuesta republicana ha sido calificada por el Senado mexicano como una acción “arbitraria, injusta y contraria a los principios de libertad económica”. Además, se percibe como un contrasentido en el contexto del T-MEC, el tratado comercial que busca fortalecer la integración económica de América del Norte.
¿Qué sigue para las remesas de migrantes?
Finalmente, la propuesta aún debe ser discutida en el Congreso estadounidense, donde enfrenta resistencia por parte de legisladores demócratas y organizaciones civiles que defienden los derechos de los migrantes. En paralelo, el gobierno mexicano deberá intensificar su cabildeo diplomático para evitar que una medida de este tipo se apruebe y afecte directamente a millones de mexicanos que viven del esfuerzo de sus familiares en el extranjero.









