La economía de Guanajuato mantuvo una trayectoria positiva durante el tercer trimestre de 2025, al registrar un crecimiento anual de 0.4 %, impulsado principalmente por el sólido desempeño de las actividades primarias, de acuerdo con el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) del INEGI. Este avance refleja la resiliencia productiva del estado y su capacidad para sostener el ritmo económico en un entorno nacional moderado.
El resultado trimestral coloca a Guanajuato como una entidad con crecimiento sostenido, donde el campo y las actividades agropecuarias volvieron a desempeñar un papel estratégico dentro de la estructura productiva estatal, al tiempo que los sectores secundario y terciario mantuvieron avances marginales pero constantes.
Actividades primarias lideran el crecimiento económico estatal
Durante el tercer trimestre de 2025, las actividades primarias crecieron 3.9 % a tasa anual, el mayor incremento entre los tres grandes sectores económicos del estado. Este desempeño ubicó a Guanajuato en el lugar 13 a nivel nacional dentro de este rubro.
La agricultura, la ganadería y el aprovechamiento forestal consolidaron su aportación al crecimiento económico, en un periodo donde el sector primario mostró una clara recuperación frente a trimestres anteriores. Además, este avance confirmó la relevancia del campo guanajuatense como motor de estabilidad económica regional.
En el acumulado de enero a septiembre de 2025, las actividades primarias registraron un crecimiento de 20.3 %, lo que las posicionó como el sector con mayor dinamismo en el estado.

Industria y construcción muestran avances moderados
Las actividades secundarias, que incluyen manufactura, minería, construcción y generación de energía, reportaron un crecimiento anual de 0.2 % en el tercer trimestre de 2025. Este resultado colocó a Guanajuato en el lugar 14 entre las 32 entidades federativas.
Aunque el avance fue moderado, el sector mantuvo una contribución positiva al desempeño general de la economía estatal. En el acumulado de los primeros nueve meses del año, las actividades secundarias crecieron 3.5 %, reflejando una base industrial estable.
Este comportamiento confirmó la importancia del sector manufacturero en la estructura productiva de Guanajuato, especialmente en un contexto de ajustes en la actividad industrial nacional.
Servicios sostienen el avance de la economía con crecimiento constante
Las actividades terciarias, relacionadas con comercio, transporte, servicios profesionales, turismo y gobierno, registraron una variación anual de 0.3 % durante el tercer trimestre de 2025. Con este resultado, Guanajuato se ubicó en el lugar 21 a nivel nacional.
Aunque el crecimiento fue moderado, este sector aportó 0.2 puntos porcentuales a la variación total del estado. En el acumulado de enero a septiembre, las actividades terciarias avanzaron 0.4 %, manteniendo su papel como soporte del consumo interno y del empleo.
El desempeño del sector servicios mostró estabilidad, especialmente en actividades vinculadas a la distribución de bienes y servicios basados en conocimiento.
Guanajuato fortalece su peso en la región centro-norte
En el tercer trimestre de 2025, Guanajuato formó parte de la región centro-norte, la cual representó 19.2 % del total de la actividad económica nacional. Esta región contribuyó con 0.24 puntos porcentuales al crecimiento del país.
Dentro de este bloque regional, Guanajuato aportó de manera positiva al resultado económico conjunto, apoyado principalmente por el desempeño de las actividades primarias y la estabilidad del sector industrial.
A nivel nacional, el estado se ubicó en el lugar 17 por crecimiento económico total, con una contribución de 0.02 puntos porcentuales a la variación nacional anual.
Un crecimiento moderado con bases productivas sólidas
El avance de la economía en Guanajuato durante el tercer trimestre de 2025 confirmó un crecimiento moderado, pero sostenido, basado en la fortaleza del sector primario y en la estabilidad de la industria y los servicios.
Los datos del ITAEE muestran que el estado mantiene una estructura productiva equilibrada, capaz de responder a los cambios del entorno económico nacional. Además, el dinamismo del campo se consolidó como un factor clave para el desempeño económico estatal en el corto plazo.














