El senador por Nuevo León y presidente de la Comisión de Seguimiento a la Implementación y Revisión del T-MEC, Waldo Fernández, adelantó que el Senado de la República será el encargado de establecer las bases técnicas y políticas para la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Reuniones con empresarios y productores serán clave para el T-MEC
Fernández explicó que el Senado trabajará de forma directa con empresarios, productores y representantes de sectores estratégicos para conocer de primera mano si el tratado ha representado beneficios reales para sus operaciones.
“Vamos a escuchar al sector productivo, a los exportadores, a las industrias que dependen del comercio internacional. Solo así podremos construir una posición nacional sólida para renegociar el T-MEC”, señaló el legislador.
El objetivo es recabar información práctica sobre los impactos económicos y regulatorios que ha tenido el acuerdo comercial en los cinco años desde su entrada en vigor.
Betsabé Rocha: la estratega detrás del crecimiento económico de Nuevo León
Ajustes prioritarios en el T-MEC: acero y aluminio
Uno de los temas más sensibles, indicó Fernández, será el de los aranceles impuestos por Estados Unidos al acero y al aluminio mexicano, los que —dijo— contravienen el espíritu del tratado y afectan directamente a las cadenas de valor industriales del norte del país.
“Hoy tenemos aranceles impuestos al acero y aluminio que son abiertamente violatorios del T-MEC. Esto es exactamente lo que no podemos permitir”, subrayó.
El senador puntualizó que la revisión debe garantizar que México conserve condiciones de competencia justa, especialmente para el sector manufacturero, automotriz y metalúrgico, pilares del comercio trilateral.
Nuevo León crece 1.2% en empleo formal y lidera salarios frente al país
Relevancia para el sector empresarial en México
La renegociación del T-MEC será determinante para la estrategia económica nacional. En Nuevo León, más del 60% de las exportaciones dependen del mercado estadounidense, y más de 4,000 empresas participan en cadenas de suministro ligadas al tratado, según cifras de la Secretaría de Economía.
Para los sectores industrial y logístico, cualquier modificación en los términos de exportación o en las reglas de origen podría influir en costos operativos, tiempos de entrega y competitividad regional, por lo que la iniciativa del Senado es vista como un paso previo clave para el entorno empresarial.











