Aguascalientes alcanzó en el tercer trimestre de 2025 una Población Económicamente Activa (PEA) de 673 mil personas, equivalente al 57.9% de los habitantes en edad de trabajar. La cifra confirma un mercado laboral dinámico y con una participación ligeramente superior a la del año previo.
Según la última Encuesta de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, del total de personas que integran la fuerza laboral, 652 mil se encuentran ocupadas y 21 mil están en condición de desocupación, lo que sitúa la tasa de desempleo en 3.2%, por debajo del 4.2% registrado un año antes.
Sin embargo, el avance no es uniforme: la subocupación aumentó a 17 mil trabajadores, elevándose a 2.6%, cuando en el mismo periodo de 2024 era de 1.5%.
En materia de informalidad, las tasas mantienen una tendencia al alza. La TIL1 se ubicó en 42.0% y la TIL2 en 40.4%, confirmando que la informalidad sigue siendo un componente estructural del mercado local.
Además, 148 mil personas laboran directamente en el sector informal, lo que representa el 22.7% del total de ocupados.
Industria gana ritmo; comercio y servicios diversos retroceden
Dentro del mercado laboral donde se ubica la población económicamente activa de Aguascalientes mostró cambios importantes por actividad.
En el ámbito industrial, la manufactura lideró el crecimiento y elevó su participación al 22.9% del empleo total, incorporando alrededor de 3.4 mil trabajadores más que en el mismo trimestre de 2024. Este avance compensó el desempeño más moderado de la construcción, que registró ligeros descensos y aportó menos dinamismo a la actividad secundaria.
En el sector terciario, el comportamiento fue desigual.
Los servicios sociales continuaron expandiéndose y concentraron la mayor parte del crecimiento, mientras que el comercio y los servicios diversos redujeron su plantilla frente al año previo, reflejando ajustes en el consumo y en actividades de baja especialización.
El sector primario, por su parte, prácticamente se mantuvo sin cambios.
Un mercado laboral que se desplaza hacia empresas más grandes
Las tendencias sectoriales también se reflejaron en el tipo de unidades económicas donde se genera el empleo.
Dentro del ámbito no agropecuario, los micronegocios redujeron su participación a 42.6%, al tiempo que los grandes establecimientos aumentaron su peso a 20.6%. Este cambio sugiere que parte del empleo que se reacomoda entre sectores está siendo absorbido por empresas de mayor escala.
De forma paralela, la estructura salarial mostró un desplazamiento hacia los rangos más bajos. Creció la proporción de trabajadores que ganan hasta un salario mínimo, que ahora representan 23.2%, mientras que disminuyó el segmento que percibe más de cinco salarios mínimos. El ajuste está en línea con los cambios observados tanto en la composición del empleo como en la participación de distintos sectores.
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