Publicado el: 26 octubre, 2017

Un caso de éxito de la Universidad Cuauhtémoc

Para Salvador Vega, cada video es una artesanía; todas sus producciones están minuciosamente trabajadas. Esta característica es lo que le ha permitido a su empresa crecer a doble cifra en los últimos años.

“Al principio esto era un extra, yo ya tenía un trabajo y no necesitaba romperme la cabeza, luego se convirtió en algo muy grande rápidamente. Este año ya contamos con una oficina, tenemos una plantilla de personas que nos ayuda en la edición y la administración para ser una empresa formal”, cuenta Salvador, fundador de Mil80 y videógrafo desde hace más de 17 años.

Esta casa productora se especializa en video y campañas publicitarias; pero también realiza animación de gráficos en 2D y 3D.

En cada video, el equipo de Mil80 busca conjuntar tres elementos: audio, imagen y texto, poniendo especial atención en el significado de cada uno para que el mensaje sea certero. “Todos tienen distintas percepciones audiovisuales, por eso nosotros cuidamos siempre esos elementos”, dice el empresario.

Del trabajo a la universidad, de la universidad al emprendimiento

A los 15 años, su padre mandó a Salvador a trabajar. Tenía dos opciones: dedicarse a la ganadería o entrar como asistente a un canal de televisión local. Él escogió la segunda. Al poco tiempo, su destacada labor le hizo obtener un contrato en la televisora, donde adquirió gran parte del conocimiento técnico que reafirmó su vocación.

“Todo empezó como un castigo. ¿Quién a sus 15 años quiere trabajar? […] Fue una luz grande que me deslumbró, algo muy revelador; eso provocó que no tuviera otro lugar a donde mirar, quise vivir de mis ideas y eso determinó mi futuro”.

Los primeros semestres de su formación profesional los estudió en una universidad privada muy enfocada al aspecto técnico; sin embargo, desertó para buscar el conocimiento teórico de lo que él realizaba desde hace tiempo.

Así, decidió inscribirse a la Universidad Cuauhtémoc (UC) en la Licenciatura en Comunicación y Producción Audiovisual.

“Sabía que técnicamente en video era bueno; pero no tenía los conocimientos teóricos para validarlo. Eso me lo dio la carrera y los académicos que me guiaron. Sin duda, en la UC me enseñaron a ser un estratega con cada proyecto”, afirma.

Gracias a un modelo educativo enfocado en el emprendimiento, Salvador decidió fundar su propia empresa que está por cumplir cinco años en el mercado.