Publicado el: 6 enero, 2017

Desde el 10 de febrero de 2014 una reforma constitucional en materia político-electoral permite a los legisladores una reelección inmediata. Uno de sus principales objetivos es permitir que los ciudadanos premien o castiguen las acciones de su legislador mediante su voto, con lo que se espera generar incentivos a los diputados para ejercer eficientemente sus funciones.

En la actualidad todas las entidades federativas tienen un acuerdo en su texto constitucional que permite la reelección de los diputados locales. Según el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) la reelección de legisladores tiene una serie de ventajas a largo plazo.

Las ventajas de la reelección según IMCO

  • Se estrecha el vínculo entre los electores y los legisladores.
  • Avala la rendición de cuentas.
  • Incrementa relaciones de confianza entre representantes y representados.
  • Aumenta la experiencia y profesión de los legisladores.
  • Permite la continuidad y consistencia de las funciones legislativas.

Sobre las posibles desventajas

Debido a que aún no entra en funciones la disposición constitucional de la reelección, el Dr. Rodrigo Velázquez, profesor de la División de Administración Pública del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), menciona que lo que sucederá en México es una incógnita. Sin embargo, en entrevista con Lider Empresarial el doctor utiliza referencias de otros países para establecer un posible panorama:

  • Poca alternancia política. “Pueden anquilosarse por mucho tiempo, tener poca movilidad en la clase política, lo cual puede ocasionar que realmente se vuelvan caciques en sus distritos o regiones”, menciona Velázquez. En Estados Unidos hay menos del 20% de rotación, ya que es muy difícil cambiar los puestos de los legisladores reelegibles. Advierte que una desventaja para México podría deberse a legisladores que mantengan su puesto por popularidad y recursos, más que por capacidades.  
  • Falta de interés de los legisladores. Utilizando el referente de Argentina y Brasil, el doctor menciona que únicamente del 20 al 25 % de los congresistas reelegibles deciden tomar ese camino, esto debido a que desisten de su carrera legislativa.
  • No mejorar su rendimiento. Según la experiencia norteamericana, del total de senadores y diputados reelegibles, solo una cuarta parte continúan verdaderamente una carrera parlamentaria. El profesor supone que la virtud teórica del mejoramiento en el rendimiento de los legisladores, la probabilidad de que se vuelvan expertos en la materia y la eficacia en las responsabilidades con su electorado, no se cumpliría para la mayoría de ellos.  “La evidencia empírica es que no necesariamente ocurre eso (la mejora de las funciones para el electorado) y eso es algo que no se verá en el corto plazo, hay que esperar a ver qué tanto cambia el comportamiento de los que se pueden reelegir y los que no” asegura.
  • Interés en otros puestos políticos. En Brasil los legisladores usan la cámara como un “trampolín” para llegar a otros puestos políticos. Para el doctor esto podría representar un obstáculo en México, ya que a nivel federal buscarían la reelección para alcanzar carreras políticas posteriormente; como gubernaturas estatales, en lugar de buscarla para mejorar sus responsabilidades y la correcta representación de los intereses ciudadanos a nivel federal.

Restricciones ante la reelección

La constitución otorgó a las constituciones estatales la facultad de establecer el reglamento que seguirán con respecto a la reelección consecutiva de los legisladores y estableció restricciones generales:

  • La reelección inmediata será posible únicamente por 4 periodos (uno ordinario y tres reelecciones) para diputados.
  • El número de periodos consecutivos para la reelección se estipula en las legislaturas locales, siempre y cuando no sea mayor a 12 años. En Aguascalientes el máximo de periodos consecutivos son dos, es decir, los periodos de los legisladores no deberán exceder los 6 años.
  • La postulación deberá ser por parte del mismo partido o coalición del postulante, a excepción de aquellos que hayan renunciado o perdido la militancia antes de la mitad de su gestión.