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| · Año 9 · Número 99 · Marzo 2003 · |
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Estimado lector, durante las últimas semanas hemos sido bombardeados por las noticias sobre la crisis iraquí. ¿Habrá o no habrá guerra?, ¿Se logrará conservar la cordura y la paz? Son preguntas difíciles de responder. Por esta misma razón, me permito compartir la opinión de un experto en el tema del espionaje y contraespionaje internacional, así como diplomacia y política global. El autor británico John Le Carré ha escrito un ensayo interesantísimo llamado "América se ha vuelto loca", acusando al presidente de los Estados Unidos, George W. Bush de provocar la guerra por una sed de petróleo y poder. Según Le Carré, la guerra inminente fue planeada muchos años antes del ataque de Bin Laden, pero fue él mismo quien ahora la ha hecho posible. Sin Bin Laden, la "Junta Bush" aún estaría tratando de explicar como logró ser presidente (recordemos que quedó en segundo lugar), lo que pasó con Enron, por su favoritismo con los muy ricos, etc. John Le Carré define la "Junta Bush" como el grupo de poder de la familia Bush, así como todos los miembros de confianza del gabinete y otros empresarios con fines comunes a los de esta familia. Señala que Bin Laden convenientemente puso todo eso debajo del mantel, y ahora los Bush están por los cielos. Con el 88% de los estadounidenses a favor de la guerra, muchas cosas han sido decididas. El déficit en el presupuesto se encuentra alrededor de los 360 millardos de dólares. Por supuesto que la inflación que generará este déficit será enorme. El Euro (el nuevo hogar de dichos capitales) ha aumentado su valor con respecto al dólar en más de un 20% en menos de seis meses. Pero, ¿Por qué la "Junta Bush" querría la guerra?, observemos algunos datos interesantes: George W. Bush fue ejecutivo "senior" de "Arbusto Energy/Bush Exploration" de 1978 a 1984; del periodo 1986 a 1990 obtuvo el cargo de ejecutivo "senior" de "Harken Oil Company". Dick Cheney, ejecutivo en jefe de Halliburton Oil Company" de 1995 al 2000. Condoleezza Rice, fue ejecutivo "senior" en "Chevron Oil Company", incluso, un barco de esta compañía lleva su nombre. Por otra parte, Le Carré comenta que lo peor que le pudo pasar a Saddam Hussein, presidente de Irak, fue tener la segunda reserva petrolera más grande del mundo. Bush la quiere, y quien le ayude recibirá una pieza del pastel; Si Saddam no tuviera el petróleo, "podría torturar a sus ciudadanos para la alegría de su corazón". Otros líderes lo hacen diariamente, pensemos en Arabia Saudita, Pakistán, Turquía, Siria, Egipto, etc. Esto quiere decir que si Irak no contara con las reservas tan grandes de petróleo que tiene, realmente Estados Unidos no lo atacaría. El régimen Iraquí es, efectivamente, un gobierno represor y poco respetuoso de los derechos humanos, sin embargo, no es el único ni el peor. El presidente de Irak no representa un verdadero peligro para sus vecinos, ni para el mundo. Las armas de destrucción masiva de Saddam, en caso de que aún las tenga, serían "cacahuates" en comparación con el arsenal Israelí o Estadounidense, quienes lo destruirían en cuestión de cinco minutos. Lo que realmente es importante es que los Bush necesitan demostrar su poderío militar a todos nosotros, a Europa, a Rusia, a China, a los Coreanos, al Este Medio, explica John Le Carré. Como podemos ver, en todo el mundo queremos que el régimen de Saddam Hussein termine, o se modere, que no tenga un arsenal químico y bacteriológico que pueda crear un daño sin precedentes, pero también, en todo el mundo creemos que la invasión y violación del derecho internacional por parte del "War Lord" Bush no es el camino correcto. ¿Cuál será el papel de México? Hay quien dice que debemos apoyar a nuestro mejor socio, amigo, vecino y camarada (quizá porque no tengamos ningún otro). Algunos indican que debemos seguir fieles a nuestra tradición pacifista y conciliadora. ¿Es el momento de demostrar nuestra amistad a los estadounidenses, tratando de ser congruentes con nuestros añejos reclamos de un trato igualitario y justo?, o ¿diferenciaremos el apoyo a Estados Unidos con el de la "Junta Bush"? Evidentemente, nuestro gobierno tiene por delante una muy difícil decisión, y tendrá que ser responsable y coherente con lo que decida. Me despido deseándoles un mercado de logros a la alza, con posiciones largas en expectativas personales y no muchos sobresaltos. Hasta el próximo número.
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