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ARTÍCULO ESPECIAL
Sólo los mejores
 

Hace algunos meses, Líder Empresarial publicó un artículo sobre el desempeño de los diputados en el Congreso local de la LX Legislatura, donde hubo hallazgos más que interesantes, reveladores: a más de dos años de trabajo, algunos de los representantes populares sólo contaban con dos o tres iniciativas aprobadas (podría pensarse que a razón de una por año) y cero pendientes y cero rechazadas, es decir, un saldo prácticamente nulo, existiendo necesidades sociales, urbanas, económicas y de infraestructura por doquier, para lo que es necesario un efectiva labor parlamentaria.

Hubo otros casos donde las iniciativas presentadas por partido político llegaban simplemente, a cero.

En los legisladores, como citaba aquel artículo, recae la responsabilidad de crear, reformar, derogar, adicionar o modificar leyes, vigilar el uso y aplicación de los recursos públicos, así como gestionar apoyos de las más diversas índoles: sociales, económicos, de facilitación de un trámite, de ayuda en especie… lo que pudiera hacernos pensar que en cierto modo, el destino de una comunidad, incluso una nación está en sus manos pues si bien, la población está obligada a trabajar, a dirigirse con honradez y cumplir con sus deberes ciudadanos, en ellos recae la responsabilidad de crear un marco de equidad y justicia en todos los ámbitos en beneficio de  quienes ahí habitan; para que el empresario pueda trabajar sin cargas fiscales impositivas y absurdas de las que no obtiene beneficio alguno; para que quienes cometan un delito reciban la pena que corresponda al acto y que los que se vieron ofendidos, confíen en que su patrimonio o su integridad, difícilmente se verán de nueva forma vulnerados.

Muchas veces se ha escuchado decir “tenemos el gobierno que nos merecemos”, frase que pudiera parecer indignante pues nadie del pópulo autoriza a los funcionarios esos muchas veces estériles viajes al extranjero, ni esas comidas por montos exorbitantes, ni esos aumentos a los ya de por sí ofensivos salarios, menos aún quienes trabajan de sol a sol para cubrir sus necesidades básicas, o el pequeño comerciante que lucha día a día por salir adelante.

Sin embargo, ¿cuántas veces habremos estado pendientes de los candidatos, de sus propuestas de campaña, de su desempeño en el congreso, o al menos, de quién es la persona que ocupa la curul correspondiente al distrito donde vivimos? ¿A quién podremos en un momento dado exigir, por qué no ha hecho un buen trabajo y reclamar por una labor efectiva?

Las respuestas a estas preguntas hacen pensar que efectivamente, tenemos el gobierno que nos merecemos.

No obstante, es momento de cambiar la percepción y la actitud. De entender que ellos son nuestros REPRESENTANTES, a quienes hemos elegido para expresar y velar por nuestros intereses, y no para convertirlos en figuras distantes e inalcanzables, en gángsters  o magnates enriquecidos de un momento a otro.  “Todos roban” o “A mi la política no me interesa”  fueron las respuestas más recurrentes en un sondeo realizado por Líder Empresarial el año anterior en busca de conocer la tendencia electoral para la elección de diputados federales, lo que nos hace pensar que es una forma de dar manga ancha a quienes más de cerca deberíamos vigilar por la importancia trascendental de su cargo. 

Es por eso que esta edición Líder Empresarial además de sus páginas centrales, dedica este artículo especial a los candidatos a las diputaciones locales, a abordar sus propuestas y a conocer un poco más de sus principales objetivos pues para elegir, debemos contar con información; recordemos que finalmente deben llegar como en toda competencia, los más aptos, los más preparados, los más honestos, los más activos, es una palabra: sólo los mejores.

Un modelo excepcional

Suiza es una república federal de 26 estados, llamados cantones. Se le considera uno de los países con mejor calidad de vida en el mundo, con base al entorno social, cultural, económico y político; sistemas de salud, educación, servicios públicos y transporte; el ocio, los bienes de consumo, la vivienda y el medio ambiente.

Su parlamento se compone de dos cámaras: el Consejo de los Estados, que cuenta con 46 representantes los cuales son elegidos por cada cantón bajo su propio sistema; y el Consejo Nacional, el cual consta de 200 miembros elegidos bajo un sistema de representación proporcional, dependiendo de la población de cada cantón. Los miembros de las dos cámaras son elegidos cada cuatro años. A través de referendos, los ciudadanos pueden rechazar o aceptar cualquier ley proveniente del parlamento, y por medio de iniciativas introducir nuevos puntos a la constitución federal, haciendo de Suiza una democracia directa.

   www.liderempresarial.com