DE INTERÉS
Nuestra causa común es Aguascalientes
 

Martín Orozco Sandoval
Asesor de administraciones municipales

En días pasados fui designado por el Comité Ejecutivo Nacional del Partido Acción Nacional como candidato para encabezar el Gobierno del Estado de Aguascalientes para el periodo 2010-2016. Esta decisión me llena de orgullo, pero al mismo tiempo, me queda claro que tal distinción me compromete a hacer un amplio ejercicio de arduo trabajo en muchos sentidos.

Primero, se debe trabajar para que nuestro instituto político tenga una visión clara de qué es lo que necesita para llegar fuerte y unido a la cita de julio próximo en las urnas. Es tiempo de unir talentos, de sumar experiencias y de demostrar con hechos que la vocación política se practica con la madurez y seriedad que amerita la responsabilidad de ser gobierno. Es necesario, hoy más que nunca, tender la mano de manera sincera e integrar a todas aquellas expresiones que creen en el humanismo y están decididas a conformar un proyecto de desarrollo para Aguascalientes.

Y en este sentido es como se debe continuar la intensa labor. Debemos proponer, innovar, y perfilar un gobierno que aproveche lo realizado hasta el momento y catapultarlo hacia mejores estándares de calidad de vida, buscando en todo momento fortalecer un proyecto económico para todos los aguascalentenses. Debemos caer en la cuenta que es la generación de oportunidades reales la misión más importante a la que están llamados los gobiernos en la segunda década del siglo XXI.

Debemos ver por Aguascalientes antes que nada. Hacer una propuesta profesional, diferente, que tome lo bueno y acentúe su esfuerzo en aquellas cosas que hay que mejorar. Sin duda, nuestro estado se ha distinguido en el entorno nacional por trabajar en proyectos de largo plazo, en hacer de la planeación la herramienta que consolida el progreso, y por lo mismo, debemos analizar bien lo realizado hasta el momento para que todo lo que se pueda aprovechar y las buenas inercias sigan consolidándose para que maduren y se cristalicen por completo.

Tenemos que ir al fondo de las cosas. Recuperar el tejido social es primordial para que juntos construyamos el Aguascalientes que todos queremos ver. Siempre he tenido la convicción que una sociedad unida es capaz de sobreponerse a sus retos, y esto es porque con una visión clara de que la integración al desarrollo es para todos, cada quien encuentra su espacio para que a través de su esfuerzo mejore su situación. Sin embargo, se debe recalcar algo muy importante: en un gobierno debe haber rumbo y certezas. Integrar a toda la sociedad no quiere decir que cada quien va a tener su gobierno, o que los ciudadanos se quedan solos para hacer lo que quieran o puedan. La autoridad tiene que estar ahí para potencializar los rubros del desarrollo a través de políticas públicas claras y oportunas.

Y por último, hay que tener presente que la humildad es una virtud que no por estar fuera de moda ha perdido su valor de trascendencia, y que su práctica en estos tiempos nos permitirá ver que la causa común de todos, es Aguascalientes.