Por una refundación
de los derechos humanos en Aguascalientes
La Comisión de Derechos Humanos,
tanto a nivel federal como local, siempre ha dado
mucho de qué hablar por su actuación. “Debe
reivindicarse” dicen algunos, y otros simplemente
que debe actuar tal como lo señala la ley.
Sin embargo la polémica continúa
y en el umbral de una nueva presidencia del capítulo
local, consideramos la importancia de conocer las
propuestas de uno de los candidatos que contenderán
por ésta, Martín Barberena Cruz.
Líder Empresarial (LE): Martin, ¿A
qué se debe su ausencia de la política?
Martín Barberena Cruz (MBC): A
decir verdad siempre me he dedicado a la política
y espero poderlo hacer por años, la diferencia
estriba en ocupar cargos en la administración
pública y efectivamente, el único que
he tenido fue de Consejero Ciudadano en las elecciones
del 2004, una experiencia bastante significativa.
La política entendida como acción cívica
la ejerzo desde la sociedad civil organizada
tratando de incidir, influir, exigir, mediante acciones
de participación civil como fue el caso de
las marchas que se han convocado recientemente por
motivos de la inseguridad y hace años por
el agua.
LE: ¿A qué se dedica actualmente?
MBC: Presido la Fundación
Miguel Ángel Barberena A.C. que se hace
cargo del Centro Ecológico Los Cuartos,
tengo la coordinación de varias organizaciones
de la sociedad civil que trabajan en múltiples áreas
como desarrollo comunitario, trabajo social, salud,
asesoría legal, ambiente, discapacidad y
equidad de género a las cuales ayudamos
a procurarse gestionar apoyos y recursos, tal el
caso del orfanato Casimira Arteaga, el Colegio
de Trabajadoras Sociales, el Colegio Alexander
Hamilton, Ciegos Progresistas, Lazos, CICUPAL,
Abuelos Productivos, Dr. Simi y el Colectivo de
Educación para la Paz entre otros, y desde
luego a asuntos de carácter privado y familiar
que me ocupan bastante tiempo.
LE: En pocas palabras, platíquenos, ¿quién
es Martín Barberena?
MBC: Soy un hombre, mexicano,
casado, padre de familia, residente en el
estado, con estudios de derecho en México
y el extranjero, académico en universidades
publicas y privadas, analista político
en diversos medios de comunicación, activista
social en causas que exigen participación
pública como el derecho al agua, los derechos
humanos y la seguridad pública. Un
ser comprometido, honrado, con férreas convicciones.
LE: ¿Qué es el “Tercer
Sector”, un término que ha abordado
reiteradamente?
MBC: El tercer sector somos
todos los gobernados, esa gran entelequia que a
menudo llamamos sociedad civil. Ésta se
compone de dos grandes núcleos que no se
oponen, pero son diferentes en su propósito
fundamental: el sector lucrativo y aquél
sin fines de lucro. La rentabilidad económica
y la aplicación de los recursos diferencia
a uno del otro, siendo la empresa ejemplo del primero.
Dentro del sector no lucrativo existen cuatro grandes
divisiones: asociaciones religiosas, partidos políticos,
asociaciones mutualistas como sindicatos, clubes
y cooperativas, y finalmente asociaciones filantrópicas
de beneficio a terceros. Sin restar importancia
al trabajo de todas, quisiera concentrarme en la última
de ellas. La filantropía es genérica,
no persigue beneficio propio y no actúa
con fines políticos o partidistas. Filantropía,
como la raíz de la palabra lo indica, no
es otra cosa que preocupación por los semejantes;
preocupación que lleva a compartir tiempo,
talento, trabajo y recursos para mejorar la condición
humana de los mas necesitados
LE: Sabemos que en sus planes, está presidir
la Comisión Estatal de Derechos Humanos. ¿Por
qué considera que su candidatura es la más
adecuada?
MBC: Porque sé que
sé, es decir, estimo contar con
la capacidad profesional y experiencia probada
en mi calidad de funcionario electoral, además
tengo más de 15 años trabajando
en el sector social. Conozco la Comisión
Estatal de Derechos Humanos desde sus orígenes,
recordemos que fue mi padre el primer gobernador
en constituirla en 1989, un año antes que
la Nacional. Creo contar con los méritos
que se exigen, esto es, soy un ser autónomo
e independiente, no figuro en ningún partido
político ni he sido candidato a ningún
cargo de elección popular, he dado muestras
de imparcialidad en mis labores como consejero
ciudadano, como observador electoral y ahora
es el consejo de OSC desde donde tratamos de sensibilizar
para tener una sociedad responsable, sustentable
y en paz. Cuento con capacidad de interlocución
entre diversos actores de la vida pública,
tengo conocimiento del tema, soy laico y no veo
esa posición como una chamba o
un hueso sino como una causa
y un compromiso con mi comunidad. Mi interés
no es fruto de la improvisación, el nepotismo
o la imposición; si es que logro el propósito
sería por merito propio.
LE: ¿Qué áreas de oportunidad
considera que existen en la Comisión actual
y que podrían mejorar?
MBC: A decir verdad creo
que podrían mejorar todas. Debo admitir
que la actual presidencia ha resultado una gran
decepción; hace cuatro años varias
OSC apoyamos al actual presidente confiados
en su perfil académico y su aparente autonomía
pero la realidad es que en materia académica
ha sido pobre y su autonomía una
quimera. Por lo tanto, hay toda una gama de oportunidades
que merecen ser exploradas al grado que después
de 20 años la población supone que
la CEDH solo defiende a delincuentes y enfrasca
sus labores en materia de seguridad pública. ¡Por
Dios! estamos en el siglo XXI, apliquemos
los derechos de cuarta generación, los denominados
DESCAs (Derechos Económicos, Sociales,
Culturales y Ambientales) que en Aguascalientes ni
se conocen. Y si bien es cierto, la seguridad pública
y los abusos de la policía seguirán
siendo prioritarios, siento que hay mayores violaciones
a los derechos humanos, como es la extrema pobreza
en que viven miles de personas en Aguascalientes,
esa sería una prioridad.
LE: Hay algunos casos, tanto federales,
como locales donde el actuar de la CDH es controversial. ¿Piensa
que la Comisión ha sido cercana a los ciudadanos
y que realmente defiende los derechos fundamentales
de las personas?
MBC: Controversial cuando
se actúa y se aplica la ley pero cuando
sólo se queda en intenciones y las funciones
no se llevan a cabo y no han sido cercanas a la
ciudadanía no hay nada que discutir. La
población está desatendida y aislada
de lo que realmente es presidir la comisión
de los derechos humanos, la comisión no
existe como tal y merece ser un lugar digno y de
respeto, no sólo para el estado sino para
los que trabajan en ella en donde hablar de la
CDH represente un orgullo para la causa por la
que fue constituida
LE: ¿Considera que los derechos humanos
en Aguascalientes se ejercen a cabalidad?
MBC: No, definitivamente
no, el trabajo se ve rezagado y la comisión
rebasada por los fenómenos sociales, es
momento de cambio sin lugar a dudas.
LE: ¿Cuál es su mayor logro
al frente del Consejo de OSC?
MBC: Lo más relevante
estriba en la posibilidad de establecer un sitio
en el que podemos brindar información, asesoría
y orientación a las OSC que lo requieren
para optimizar sus magros recursos. Hasta ahora
lo más importante del consejo es ganarnos
la confianza de quienes forman parte y de las autoridades
quienes nos apoyan. Nos hemos vuelto interlocutores
de este plural grupo que de seguir dividido y separado
no logrará objetivo alguno, por ello decidí tomar
las riendas. Sin embargo lo mejor está por
llegar, aún no me siento satisfecho,
pero vamos en camino y espero que cuando concluya
mi periodo al menos tengamos cinco empresas acreditadas
como socialmente responsables apoyando causas sociales
de organizaciones locales, que se apruebe la ley
de fomento de las OSC, mayores recursos para la
causas sociales y eventualmente una sede propia.
LE: ¿Qué ventajas tiene Martín
Barberena frente a otros candidatos al cargo?
MBC: Si acaso una que considero
válida, consiste en los muchos amigos y
amigas en todos los sectores quienes me ven como
un ser positivo, sin prejuicios, sano mental y
físicamente. Tengo los conocimientos y la
disponibilidad, espero contar con el apoyo de cada
uno de los diputados para lograr mi anhelo. Soy
un hombre preparado, competente y trabajador con
carácter para exigir justicia social, creo
en la libertad como principio básico para
alcanzar la felicidad que merece cualquier ser
humano. Poseo también experiencia en cargos
de responsabilidad pública, soy un activista
social y un ciudadano que se expresa, que sabe
exigir sus derechos y cumplir sus obligaciones.
Un hombre que estima poder ofrecer su capacidad
y conocimientos a favor de una causa en la que
creo profundamente.
LE: Ha sido galardonado en múltiples
ocasiones por sus esfuerzos en el ámbito del
medio ambiente. ¿Podemos esperar también
algún reconocimiento dentro de los derechos
humanos?
MBC: El proyecto presidido por
mi del Centro Ecológico Los Cuartos
que ha sido ideado por mi madre y comandado por
mi esposa, -a quienes agradezco enormemente pues
son en gran medida las manos operativas de éste-,
es un ejemplo de responsabilidad social. De igual
manera, a todo el personal que labora ahí,
no tengo más que agradecer el trabajo que
desempeña a diario para atender a los miles
de niños y niñas que vienen
de escuelas públicas y colegios privados
locales y foráneos a lo largo del año.
Efectivamente hemos obtenido algunos premios nacionales y
locales, por ello me siento profundamente orgulloso,
pero el mayor reconocimiento lo tenemos en
los niños, pues mientras vengan aprendan,
jueguen y rían estamos cumpliendo cabalmente
con la misión que nos propusimos, y que
describe nuestro eslogan de manera ejemplar: “Educando
Naturalmente”.
En cuanto a DH, estoy seguro de poder refundar
esa comisión y elevarla a niveles de orgullo
estatal y nacional, sólo requiero que me otorguen la
oportunidad, es todo lo que pido.
LE: ¿Quisiera concluir con algo en
particular?
MBC: Si tenemos la oportunidad
y los recursos para mitigar la carestía,
pobreza y sufrimiento de otros mexicanos hagámoslo
desde nuestra trinchera, más no una vez
y punto, sino de forma sistemática y ordenada
que aseguren que sus recursos se apliquen en la
función que decidan respaldar. Espero que
con el apoyo de la USEM y el CCE lograr certificar
a varias empresas por parte del Centro Mexicano
de la Filantropía… eso me encantaría,
eso espero de verdad.
Para finalizar, recordar que no todo es lucro en
la vida.