¿Quién de los lectores podría
afirmar que la hoy extinta compañía
de Luz y Fuerza del Centro era un buen ejemplo de
prácticas empresariales? de modernidad, de ética,
de estrategia…
No necesitaba preocuparse por buenas prácticas
comerciales, no buscó ser una empresa socialmente
responsable, y nunca le interesó salir mencionado
en los listados de “Great Place to Work”.
Una empresa que dentro de su contrato colectivo
de trabajo, tenía entre otros beneficios, “energía
eléctrica gratuita, descanso de varios días
en caso de la mordedura de un perro, lavado y reparación
de la ropa de trabajo, pago por la renta de caballos
y dinero para su forraje…”

Dicho contrato y convenio laboral de acuerdo a las
autoridades, representaba $17.500 millones de dólares. Una
empresa que en agosto de 2009 registró pérdidas
de un 32 por ciento debido al robo de suministro
eléctrico y para octubre del 2009 de acuerdo
a cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito
Público la cartera de morosos de la compañía
ascendía a unos 7 mil millones de pesos.
Desaparecer esta aberración de negocio ¿no
fue acaso una decisión económica y
competitivamente correcta?
¿Por que todavía existen algunos grupos
de poder que insisten en verlo como una decisión
errónea? Personas autodenominadas líderes,
que van en contra de todo pensamiento lógico
y progresista.
Son estos mismos grupos de poder los que votan en
contra de las iniciativas presidenciales y sus apuestas
van a favor del fracaso del presidente, de frenar
la economía bajo la bandera de “luchar
por los que menos tienen” pero el mismo México
es uno de los que menos tienen, pues es nuestro país
junto con Guatemala, es la nación latinoamericana
con menor porcentaje de recaudación impositiva.
Necesitamos ir en busca de las mejores prácticas
gubernamentales, y eliminar como las que se ejercían
en la desaparecida compañía eléctrica.
Espero que este ejemplar de Líder Empresarial
sea de utilidad para el ejercicio de su labor diaria.

Rafael López Rivera
Director Ejecutivo