EMPRENDEDORES
El genoma del emprendedor
 

Antonio Martín del Campo Márquez
Director de Endeavor Aguascalientes
Con la colaboración de Ximena de Alba de la Cerda, Instituto CISCO Aguascalientes

Rosa Orio y su esposo Salvador son dos personas típicas de un pueblo del norte de España. Su localidad apenas alcanza las 60,000 personas. Salvador de 67 años  se levanta a las seis a.m., su esposa a las siete y media. A las ocho desayunan juntos;  un café y carretera. A eso de las nueve llegan con sus hijas a la empresa y toca reunión en el despacho de Salvador.  A la una y media, comida casera; y dos horas más tarde ya están de vuelta en la empresa, hasta las nueve, que regresan a casa y atienden compromisos personales, dos veces por semana.

En una entrevista para una página de Internet de la localidad, el matrimonio comentaba que son fieles a una rutina de trabajo; desde sus inicios hicieron  las cosas de una manera determinada, en una palabra, son constantes tanto en la vida personal como profesional. Salvador, tomó las riendas del pequeño taller en Manresa, Cataluña, propiedad de su padre en 1965 cuando contrajo nupcias con Rosa Orio, quien en poco tiempo se desarrolló como diseñadora del taller. En la misma entrevista, Rosa relata que en un viaje a Milán caminando por las calles y viendo los aparadores se le ocurrió diseñar lo que años después sería la imagen de su marca: un osito.

A primera vista, esta historia no parece una historia atractiva ni mucho menos motivacional. Los emprendedores en nuestra sociedad poco a poco se han convertido en súper estrellas que cubren las portadas de las revistas de negocio, y las historias de éxito son tan inspiracionales que pocas veces nos permiten ver su genoma: la materia con la que se crean y  reatroalimentan.

Salvador Tous ha logrado convertir a su taller en un imperio que factura 335 millones de euros y está presente en 37 países con 350 tiendas. Su éxito, como él mismo lo relata en esa entrevista, se lo debe a cinco factores que han sido sus pilares a lo largo del tiempo: perseverancia, constancia, responsabilidad, innovación, y sentido común.

En Endeavor estamos conscientes de ello y por esto es que apoyamos a emprendedores de alto impacto, enfocándonos primeramente en ellos como personas y como consecuencia en su empresa. Durante más de cinco años hemos buscado a lo largo y ancho del país a aquellas personas que buscan la innovación como principal ventaja competitiva pero que comparten con Salvador un genoma muy especial, que los hace ser diferentes en su operación cotidiana.

Ahora que estamos pasando una de las crisis más profundas de los últimos tiempos debemos de volver la vista atrás y retomar aquellos valores que han permitido a los emprendedores convertirse en grandes empresarios. Las empresas se convierten en un reflejo fiel de los hombres que las dirigen, que están formadas y forjadas por ellos; las crisis las comienzan y las terminan estos mismos  hombres. La mejor manera de entender el genoma del emprendedor exitoso es cuando como empresarios dejamos de preocuparnos por todo lo que no podemos cambiar de nuestro entorno y comenzamos a cambiar nuestra persona y por consecuencia nuestra organización.

El liderazgo que podemos infundir en la empresa va relacionado con los valores que tenemos hacia el trabajo y si queremos convertirnos en emprendedores de alto impacto necesitamos comenzar a ser y vivir como personas de alto impacto, es ahí de donde proviene la fuerza para lograr las grandes trasformaciones que la empresa necesita para competir en una escala mundial.

Tous comenzó en una localidad de 60,000 personas, con un mercado pequeño pero un gran espíritu que lo convirtió en la quinta empresa del sector en España. El genoma del emprendor exitoso ahí está y las empresas están buscando que sus líderes retornen a la vieja escuela que con argumentos duros las han hecho permanecer en el mercado.
 
Para más información de los programas de Endeavor para apoyo a Pymes: www.endeavor.org.mx