HABLEMOS DE NEGOCIOS Y COMPETITIVIDAD
La competitividad de Aguascalientes hoy
 

Salvador Rodríguez Aldrete
Director General de Asesores Patrimoniales CAS del Bajío, S.C.
srodriguez@sryamex.com

Estimado Lector:

En diversas ocasiones me he referido al tema de la competitividad del estado de Aguascalientes y de sus empresas y empresarios. Reincido en la materia motivado por publicaciones recientes que establecen el deterioro generalizado de la posición competitiva de México en el concierto mundial.

El Foro Económico Mundial publicó en octubre pasado su Informe sobre la Competitividad Global que coloca a México en lugar 60 del listado de países competitivos, 8 lugares por debajo del sitio 52 en el que nos colocamos en el período 2007-2008. Más triste aún es leer el listado y encontrar que Chipre, Puerto Rico, Barbados e India están 10 o más lugares mejor que México (Ref. 1).

Otro reporte importante es el del Banco Mundialque coloca a México en el lugar 56 en facilidad para hacer negocios por debajo de Bahamas, Namibia y Colombia y en un terrible lugar 115 de 181 en la facilidad para abrir nuevas empresas (Ref. 2).

Pero en Aguascalientes siempre hemos ido a la cabeza, nuestro estado es una isla que no tiene nada que ver con el resto del país (por lo menos eso dicen los discursos públicos). ¿Cuál es la realidad?

La respuesta tiene múltiples facetas. Antes de intentar aportar algunos datos que ayuden al lector a responderla es importante clarificar el concepto de competitividad regional o nacional. El informe IMCO-EGAP sobre competitividad estatal publicado en 2006 define Competitividad de una Región como “La habilidad de una región para atraer y retener inversiones” para lo cual es necesario que:

"La región ofrezca las condiciones integrales aceptables internacionalmente, que permitan, por un lado, maximizar el potencial socioeconómico de las empresas y personas que en ella radican o quieran radicar y, por otro lado, incrementar, de forma sostenida, su nivel de bienestar, más allá de las posibilidades endógenas que sus propios recursos, capacidad tecnológica y de innovación ofrezcan y, todo ello, con capacidad de enfrentar las fluctuaciones económicas por las que se atraviese”  (Ref. 3).

De la definición anterior extraigo dos puntos importantes: la competitividad se trata de mejorar el bienestar  de los residentes mas allá de lo que ellos puedan hacer por sí mismos y de tener la capacidad para enfrentar vaivenes económicos. En este sentido, el profesor Michael Porter nos dice: “El objetivo principal de una nación es generar un estándar de vida alto y en constante crecimiento para sus habitantes” (Ref. 4).

Con base en las anteriores definiciones podemos entender muy fácilmente que la tarea de una sociedad que desee el bienestar económico de sus habitantes es mejorar su competitividad. La pregunta obvia es: ¿Cómo logramos ser más competitivos? Acudo una vez más a Porter en su obra citada que dice:

“El único concepto de competitividad de una nación con significado real es productividad… La capacidad de lograr este objetivo depende de la productividad con la que se utilicen los activos, capital y trabajo, de la región. Entiéndase productividad como el valor de la producción por unidad de capital usada. La productividad depende del valor de los bienes generados y de la eficiencia con que se usen”

Podemos inferir que si un gobierno desea mejorar el bienestar de sus habitantes, sus políticas públicas deben de orientarse a mejorar la competitividad de dicho estado y a utilizar de manera óptima, de forma productiva,  los recursos disponibles para mejorar la atractividad del mismo; es decir, “su capacidad para atraer y retener inversiones”
 
¿Cómo vamos en nuestro estado? Analicemos  algunos datos disponibles para evaluar el desempeño a lo largo de los últimos años.

De acuerdo al IMCO (Ref. 5), Aguascalientes cayó del 3º al 5º lugar en posición competitiva de 2006 a 2008.  De manera comparativa, el estado se encuentra entre aquellos que se estancaron (Guerrero, Morelos, Guanajuato, Coahuila, Distrito Federal y Durango) a contraluz de los vecinos como San Luis, Querétaro y Jalisco que están entre los que más avanzaron.

Al desglosar los resultados por factor medido por el IMCO podemos tener mayor claridad en lo que causa la caída. El IMCO mide 10 factores y la tabla siguiente muestra los resultados para 2003/2006:

Como el lector puede apreciar en la tabla, las caídas más pronunciadas se produjeron en los factores  “economía estable y dinámica” (4 lugares) y “gobiernos eficientes y eficaces” (5 lugares). En contraste, mantenemos el liderazgo nacional en “manejo sustentable del medio ambiente”.  

Queda claro que en la comparación no vamos bien. O nosotros retrocedimos u otros avanzaron más rápido. De cualquier forma el resultado es insatisfactorio. ¿Qué le ha sucedido al estado que era el ejemplo en crecimiento y atracción de inversiones?, ¿nos arrastró la inercia negativa del país o es nuestra propia actuación? ¿Por qué nuestros vecinos han crecido y nos han sobrepasado? Todas estas son preguntas que la ciudadanía informada se hace.

Mi respuesta es que el uso de los recursos  disponibles para incentivar el crecimiento económico ha sido equivocado y que su aplicación ha sido incorrecta. No obstante que dichos recursos han crecido significativamente en el pasado como resultado de la creación del impuesto sobre la nómina y su posterior bursatilización y del aumento de las participaciones por mejores precios del petróleo. Aporto los siguientes datos para sustentar mi aseveración:

El reporte del INCO ya citado puntualiza lo que cada estado ha denominado “sus apuestas para el crecimiento” En el caso de Aguascalientes la administración 2004-2010 estableció las siguientes:

  • Construcción del Distrito Financiero y el Parque Tecnológico
  • Desarrollo de Industrias de Tecnología de la Información y Software
  • Plataforma Logística Multimodal y Mega Parque Industrial
  • Infraestructura Científica y Tecnológica de Clase Mundial

¿Cómo vamos en cada una de ellas?

Para iniciar, el distrito financiero: es mi entendimiento que este proyecto se detonaría con fondos del Impuesto Sobre la Nómina (ISN) y el empréstito que contra él se adquirió. De la página de transparencia del Gobierno del Estado puedo determinar que en 2007 el FIADE obtuvo recursos por $ 1,078 Millones (82 del ISN y 996 del préstamo) y en 2008 $ 578 MM (64 ISN y 514 préstamos) y ha destinado $ 974 MM a compra de terrenos además de otros proyectos. De la misma página puedo ver que hay algunos predios que parecieran ser destinados al distrito financiero y otros a las demás apuestas pero no puedo identificarlos claramente. Las actas de reuniones del Comité Técnico del FIADE se consideran “reservadas”.

La realidad es que la posibilidad de que dicho distrito financiero y el parque tecnológico se construyan en este sexenio es prácticamente nula y para el próximo gobierno será muy difícil continuarlos ya que los ingresos del ISN están hipotecados con el empréstito. Está claro que el uso de los recursos del ISN no ha sido de alta productividad, es decir, en la acción que redituara el mayor valor por unidad de inversión. Ciertamente el estado se quedará con una reserva territorial importante pero la pregunta es si el uso de esos casi 1000 millones de pesos fue el mejor posible.  Me recuerda la situación previa  las Leyes de Reforma en que la Iglesia era propietaria de más del 50 % de los activos nacionales y los tenía sin uso

En cuanto a desarrollo de industrias de Tecnología de la Información tenemos a Softtek; pero ese es un proyecto que en el mejor de los casos arrancó en el sexenio anterior, si no queremos considerar a la original Demesis/GE. No hay un apoyo decidido al desarrollo tecnológico en Universidades y no existen centros de investigación sobre el tema con reconocimiento mundial. La página de la Secretaría de Desarrollo Económica publicita el programa ProSoft que está disponible a nivel federal pero nada específico para el estado.

Otro tema interesante es la plataforma logística. Existen proyectos en diferentes fases en trece estados de la república. Cuando esto sucede se genera un alto nivel de competencia y los precios bajan. Una vez más, pobre productividad del uso de los recursos. Además de eso y una vez más de acuerdo al IMCO, estamos en el lugar 25 nacional en el PIB de servicios, en el 22 de destinos aéreos y en el 20 de carreteras de cuatro carriles. Todo ello importante para este tipo de proyectos. ¿Por qué meternos al negocio en el que todos quieren estar? ¿No hay otros proyectos que se puedan fondear con recursos equivalentes? Además, los vecinos cercanos, León y San Luis, ya van mucho más adelantados que nosotros.

Y ¿qué hay del desarrollo tecnológico?

Tenemos el lugar 19 en investigadores por Población Económicamente Activa. La eficiencia terminal de secundaria nos pone en el lugar 21 nacional (Ref 5). A pesar de que tenemos una gran cantidad de universidades la calidad deja que desear con muy honrosas excepciones.

Al analizar a la competencia cercana como Querétaro o San Luis Potosí y vemos que tienen centros de investigación en electroquímica (CIDETEQ), en ciencia aplicada y tecnología avanzada (CICATAQRO),  una unidad del CINVESTAV, un CIATEQ, un Centro de Investigación en tecnología de la educación, centros de investigación privados como CONDUMEX y TREMEC, un IPICYT en San Luis que está a la cabeza en investigación sobre nanotecnología, etc., no puede uno menos que preguntarse ¿por qué ellos sí y nosotros no? 

Si somos del mismo tamaño aproximado y con personas de las mismas características. Cuando vemos el monto los recursos de ISN aplicados a la investigación en comparación a los que se aplicaron en otros rubros como equipos deportivos profesionales (que por cierto son poco exitosos) no nos queda menos que concluir que la apuesta es más de palabra, que de hecho

Los números son fríos y las explicaciones sobran. Aguascalientes ha perdido competitividad en los últimos años y las políticas públicas no han estado orientadas a la competitividad como en otros estados del país que nos han ganado la partida. La responsabilidad del gobernante no es tomar decisiones populares sino decisiones responsables. El pueblo puede estar muy contento con el circo (futbol y feria) en el corto plazo pero si no mejora su nivel de vida en el mediano plazo siempre regresará a cobrar la deuda.

Colofón: A unas horas de la revisión final de este comentario me entero que el gobierno está considerando usar recursos del Impuesto sobre la Nómina para financiar un proyecto cinematográfico en coinversión con un famoso actor (véase: El financiamiento para la película de Diego Luna, "muy generoso”, columna “La Purísima… Grilla”, Diario La Jornada, Julio 12, 2009).

¿Será que el fracaso en las urnas del vecino gobierno de Jalisco que se distinguió por apoyar  telenovelas y otros eventos de absoluta frivolidad no les enseñó nada a nuestros políticos locales?

Referencias:

1. World Economic Forum, The Global Competitiveness Report 2008-2009, October, 8th, 2008
2. The World Bank Group, Doing Business 2009
3. Competitividad Estatal de México 2008,  Aspiraciones y Realidad, Instituto Mexicano de la Competitividad
4.
Michael E. Porter, On Competition, Expanded and Updated Edition, Harvard Business Scholl Publilshing Corporation, 2008, p 176)
5.
Competitividad Estatal de México 2008,  Aspiraciones y Realidad, Sección Aguascalientes: Realidad, Instituto Mexicano de la Competitividad