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Lic. Juan Enrique Sandoval MBA
Desarrollo de Negocios-Skillsa S.C.
juan.sandoval@skillsa.com |
Entre tanta cantidad de materiales, bibliografía
y seminarios en el mercado, parece haber una gran
disposición de opciones para convertirse en
un buen negociador. Libros, expertos, todos con la
fórmula mágica para enseñarnos
a ganar negociaciones en todo tipo de contextos:
dinero, relaciones personales, diplomacia, política,
etc., sin embargo es un hecho que la gran mayoría
de las negociaciones son decepcionantes y desgastantes
para al menos una de las partes. Olvídese
del famoso “ganar-ganar”. Los siguientes
son los consejos básicos para terminar pronto
una negociación comercial.
1. Confunda su posición
Tal vez la frase más repetida entre quienes
revisamos, evaluamos y asesoramos negociaciones es
el axioma relativo a la posición: “Cuando
compren, vende. Cuando vendan, compra”. Parece
obvio, tal vez demasiado evidente. Y sin embargo
usted puede optar por la estrategia contraria. Para
empezar, no importa si es comprador o vendedor, al
menos aunque no lo sepa estará confundiendo
al enemigo.
Es el caso típico del vendedor que, sabiendo
que tiene la bodega llena de mercancía, se
pone a regatear costos de envío, fechas de
entrega, aunque ya haya acordado un precio satisfactorio.
O el comprador que teniendo necesidad de determinado
producto, exige más y más hasta llegar
a un acuerdo que suena bien en papel, pero es inútil
porque los tiempos de producción se han tardado
más de lo necesario. Esto confunde a la contraparte,
tal vez al grado de obligarlos a retirarse de la
mesa de negociación. Si, tal vez usted no
consiguió nada, pero esto ya se acabó.
2. Juegue con su tiempo
En una negociación los resultados realmente
importantes y concretos se logran en tan sólo
el 20 por ciento final del tiempo que dura dicha
negociación. ¿Qué hacemos por
tanto durante el primer 80% del tiempo? Ah pues jugar
con el tiempo, dar rodeos, investigar, averiguar,
obtener una comida gratis, y muchas otras acciones
que parecen hacernos perder una oportunidad. Si usted
tiene necesidad de obtener ingresos pronto, puede
jugar a hacerlos perder el tiempo, aunque ellos se
lo agradecerán.
Es el caso de los vendedores que se lanzan a vender
sin conocer bien su estructura de costos y retrasan
la entrega. O de los empleados que exponen proyectos
nuevos a sus jefes en un día de pago, cuando
el jefe está más estresado. Pero usted
no se intimide, presione el día que sea, las
veces que sea necesario. ¡Pronto, pronto!
3. Sea estricto
Hay ciertas cosas que no son negociables. Aunque
libros, expertos y gurúes de la negociación
digan lo contrario. Los plazos definitivos y fechas
límites deben ser definitivos. Haga que
ellos respeten sus reglas, establezca las condiciones
y no permita que lo aparten de ellas.
No ceda. Establezca un punto fijo y apéguese
a él. Un negociador estricto puede que no
le caiga bien a todos, puede que pierda algunas oportunidades,
pero al menos logrará acelerar el tiempo de
la negociación y terminar antes de lo previsto.
Tal vez con las manos vacías, pero rápido.
4. Gane mucho, gane pronto
El pensamiento de corto plazo está muy subestimado.
Un negociador que piensa en el corto plazo termina
las negociaciones pronto y se deshace de los pormenores
rápidos. Piense en el vendedor que cierra
el contrato en cuanto se da cuenta que ha acordado
su precio máximo. ¿Es un trato ventajoso
para usted, aunque esté sangrando a la parte
contraria? Bien por usted.
Claro, esto puede tener consecuencias. El comprador
tarde o temprano descubrirá que hay otros
agentes en el mercado que ofrecen el mismo producto
con la misma calidad, a menor precio. Puede que a
largo plazo pierda al cliente o se construya una
mala reputación. No se preocupe. Esta batalla
está ganada.
5. Enfóquese
en negociar el precio
Esta es una de las formas más rápidas
de terminar un proceso de negociación. Establezca
de antemano el precio mínimo que quiera pagar
o que quiera cobrar y cuando la negociación
llegue a un número igual o muy cercano a él,
cierre con un apretón de manos, un contrato
firmado, dé las gracias y retírese.
Mucha gente no se da cuenta de que el precio no
es lo único negociable en una relación
comercial: están también las especificaciones
del producto, la calidad, los tiempos de entrega,
el costo del transporte, las relaciones con otros
proveedores, la construcción de marca, cantidades,
seguros, condiciones de pago o el interés
de una alianza formalizada a largo plazo. Pero, la
verdad es que todo esto significa volver a revisar
números, plantear escenarios y otras actividades
que pueden prolongar la negociación por varios
días más e incluso semanas. No se exponga... ¿tiene
un precio satisfactorio para usted? ¡Cierre!
6. Registre sus ganancias
Y solamente las ganancias. ¿Cuánto
obtuvo de esta negociación en particular?
Interesa el dinero reportado, al final de eso se
tratan los negocios, ¿no? De la famosa utilidad
final.
Claro, podría registrar el tiempo que le
llevó hacer la negociación, las actitudes
y tiempos de intervención de las personas
involucradas; registrar el resultado y los acuerdos
a los que se llegó. Clasificarlos por tipo
de producto y de cliente o proveedor. Un registro
adecuado de las negociaciones que se dan día
a día en su empresa puede ser una fuente inestimable
de información y aprendizaje para todos los
empleados y directivos. Es así cómo
se integran los modelos de enseñanza al interior
de una empresa. Pero, una vez más, si a usted
no le interesa el largo plazo, ¿para qué va
a llevar un registro tan detallado?
7. No es de ética, es negocios
Tal vez para usted una reunión de negociación
incluye guiar a la contraparte a una visita pronta
pero productiva a la planta de producción.
O tal vez sea una visita a una casa de mala reputación.
El significado de negociación, tal vez implique
para usted convencer a sus clientes a través
de especificaciones técnicas y diseños
de producto. O tal vez sea conseguir sus firmas a
través de varias botellas de tequila.
Está bien, esto se trata de hacer negocios
y como dicen por ahí, “el fin justifica
los medios”, ¿no? Vamos, la mejor negociación
podrá ser un poco inmoral pero a veces el
soborno, el chantaje o las amenazas cumplen una función
tácita de cerrar acuerdos. Podría meterse
en problemas legales… pero cerraría
el contrato rápido, eso sí.
La negociación no es un proceso fácil,
nadie dijo que lo fuera. Tal vez la falta de moral,
la falta de técnica puedan compensar una o
dos veces en la cuenta final de resultados. Pero
a la larga, si lo que planea es crear una buena reputación,
construir una marca, ser un experto negociador y
mantenerse en el negocio a largo plazo... no me haga
caso.