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Martín Orozco
Sandoval
Asesor
de administraciones municipales
martinorozco25@yahoo.com.mx
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Hace apenas unas semanas en que el gobierno
mexicano anunció su expectativa de crecimiento
económico para 2009 a la
baja, en concordancia con distintas firmas de analistas,
la incertidumbre y la pesadumbre recobraron fuerza.
Sin embargo, y sin subestimar los efectos posibles
que seguramente habrán de experimentarse
en la medida que más indicadores económicos
se vayan conociendo, es importante no dejarnos
arrastrar hacia una actitud de vacilación
y mucho menos rendirnos a una actitud pasiva.
La crisis financiera y la recesión económica
que por primera vez acontecen como un hecho global
y del que no existe antecedente real, nos plantean
el reto de reaccionar con rapidez.
Es un hecho que las perspectivas de crecimiento
para el país, y con él Aguascalientes,
dependerán de lo que ocurra con el mercado
externo en función de la dependencia con
los Estados Unidos de Norteamérica, y el
impacto, que tendrá diferentes vías
y encontrará en la inversión prevista
por el gobierno federal su mejor detonador y más
amplio atenuante.
Con el Programa de Política Económica
en Apoyo al Crecimiento y el Empleo que anunció el
presidente Felipe Calderón, se entra a un
escenario internacional en donde muchos países
(China, Europa, Estados Unidos, Japón, etcétera)
han tomado medidas de emergencia ante una economía
internacional que, afectando gravemente los mercados,
presenta circunstancias muy adversas, aunque aún
no es posible anticipar ni la amplitud ni profundidad
de los efectos.
A través de los cinco ejes estructurados:
apoyo al empleo y a los trabajadores, apoyo a la
economía familiar, apoyo a las PyMES, el
apoyo a la infraestructura y la promoción
de un gasto público más transparente,
dicho programa habrá de mitigar los efectos
de la crisis financiera en función de que,
a diferencia del pasado, la economía mexicana
es más sólida y estable.
Con él, el Ejecutivo federal ha dado
pauta de su atención al problema económico
internacional y muestra del compromiso de aplicar
medidas para paliar sus efectos, y de manera puntual,
al desempleo.
En este sentido, es deseable que todos quienes
nos desempeñamos en Aguascalientes nos ajustemos
a las directrices del programa presentado. Hoy
por hoy, es menester la coordinación entre
las autoridades federales, con los sectores productivos
del estado, con el sector laboral, con los sindicatos
y el sector financiero, para lograr un mejor aprovechamiento
del plan. La actual contingencia hace necesaria
la intervención de todos.
Aunque habrá que estar atentos no sólo
a los comunicados y anuncios de parte de las distintas
autoridades, sino a las reacciones de los distintos
agentes económicos y productivos, este entorno
adverso puede también aportarnos hechos
positivos. Es momento oportuno de hacer una revisión
más a fondo de las causas que puedan estar
acotando el crecimiento del estado, que requiere
ser sostenido y equilibrado.
Si bien no debería ser necesario esperar
las contingencias para alcanzar acuerdos sobre
el trabajo conjunto y la meta común; no
obstante, podemos hacer de ellas la circunstancia
propicia para el compromiso. El estado y los aguascalentenses
tenemos todo para desarrollarnos con visión
de prosperidad, mediante decisiones correctas.
También podemos ver este temporal como la
oportunidad para mostrar los talentos que hemos
construido como sociedad. Podemos darnos a la tarea
de trabajar con imaginación y creatividad
para resistir las turbulencias económicas.
Esta coyuntura puede ser un momento de unidad y
de aprendizajes.
Ya el sector empresarial nacional dio muestras
de solidaridad al comprometerse a evitar despidos.
En Aguascalientes, los paros técnicos en
las empresas, sobre todo las ligadas a la industria
automotriz, se orientan a ese mismo fin. Esta debe
ser la directriz, el compromiso, la conjunción
de esfuerzos, las causas comunes. La planta Nissan
que tenemos en el estado anunció que tendrá un
paro técnico de sólo 12 días
en el primer trimestre del año, lo que da
idea de la contracción que tendrá el
ramo, pero también de una de las estrategias
para aminorar su impacto.
Quizá es momento de sentarnos a revisar las
bases de nuestra planta productiva a fin de detectar
las claves que puedan hacernos más fuertes.
En esta exploración de condiciones que pueden
mejorar la economía local, debemos partir
de la premisa de que aún y cuando lo que nos
llevó a la crisis llegó de afuera,
podemos encontrar esquemas propios que resguarden
la estructura laboral y al mismo tiempo nos sirvan
para impulsar nuevas, he ahí el reto en que
nuestra creatividad juega un papel fundamental.
Para conocer todos los efectos que tendrá en
nuestra economía, deberemos transitar por
algunos meses más pues cada sector y rama
conllevan cierto retraso, tiempo que podemos aprovechar
para generar ciertos blindajes. Es necesario imaginar
y poner en práctica lo que nos ha aportado
la experiencia, bajo la premisa de que enfrentamos
una situación de mediano y largo plazo.
Este es un buen momento de trabajar bajo políticas
incorporadas, es decir, delineadas por todos los
agentes productores, es nuestra oportunidad de mejorar
en lo que nos toca como trabajador, como empresa,
como gobierno, como sociedad.
Aguascalientes puede ser más competitivo
y, con ello, más atractivo a las inversiones.
Esta crisis también podemos verla como un
espacio de oportunidades que está en nuestras
manos.