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Fernando Fabre
Director General
Endeavor México
Con la colaboración de Antonio
Martín del Campo Márquez
Endeavor Aguascalientes
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¿Qué va a pasar en los mercados con
la crisis? Los emprendedores están nerviosos,
como reflejo no de su situación patrimonial
sino de la situación patrimonial de sus clientes,
sus proveedores y sus acreedores. ¿Qué pasa
si mis clientes no me pueden pagar, mis proveedores
no me pueden entregar y mis acreedores no me pueden
financiar? Estas son algunas recomendaciones:
Clientes: La mayoría de
los clientes están viviendo la misma incertidumbre,
y eso significa que estarán posponiendo su
intención de compra. Hay dos tipos de empresas:
las que venden productos de consumo básico
y las que no. Las primeras están más
o menos del otro lado, la clave es detectar si en
efecto ese producto o servicio es básico para
la operación del cliente. Si vendes pan, estás
del otro lado, si vendes servicios de consultoría
para expandir negocios, estás en aprietos.
Una solución puede estar en dar incentivos
que estén enfocados en acelerar la decisión
de compra. Estos pueden ser desde descuentos con
vencimiento, es decir, si compras hoy el descuento
es del 30%, en un mes del 20%, en tres meses del
10%, etc; o bien, establecer mecanismos más
complejos para que el cliente tenga mayor certidumbre:
garantizar resultados, y si no se dan, la devolución
de su dinero. Este es el momento para que las empresas
se pregunten: ¿qué puedo hacer para
reducir el riesgo de mi cliente? en lugar de ¿cómo
puedo garantizarle un servicio de calidad a mi cliente?
La segunda es obligada, la primera es indispensable
en estos tiempos.

Proveedores: El riesgo actual es
que los proveedores suban sus precios o bien que
quiebren y no puedan surtir el producto. La solución
es tener primero que nada un proceso de “mark
to market”, es decir, una revisión diaria
del costo de producción y del precio del producto
final, a fin de poder hacer ajustes en tiempo real.
Es difícil ajustar precios al alza de un día
para otro, más en un mercado incierto, pero
es mucho peor vender a un precio por debajo del costo.
En segundo lugar, este es el momento para salir al
mercado a buscar a más proveedores, de forma
que se tengan alternativas de cambio en caso de emergencia.
La diversificación de proveedores es una de
las mejores prácticas para mantener costos
bajos y las opciones abiertas. Es probable que en
estos tiempos sea factible negociar mejores términos
con los proveedores, similares a solicitud de descuentos
y días de crédito.
Acreedores: Es evidente que un
reflejo inmediato de la crisis actual será que
los bancos disminuyan el ya de por sí bajo
nivel de otorgamiento de créditos. Es además
probable que el crédito se encarezca por tasas
de interés. La preocupación número
uno de las empresas debe ser la de pagar lo antes
posible las deudas y disminuir las inversiones hasta
tener mejor información. Aún así,
si es necesario obtener una línea de crédito, ésta
debe ser de capital de trabajo a corto plazo, revolvente,
y generalmente casada con una intención avanzada
de compra, de forma que el riesgo es prácticamente
mínimo. Adicionalmente, es buen momento para
que las empresas se acerquen al mercado de derivados
y pregunten por estrategias de cobertura de tasa
de interés, las cuales tiene un costo pero
pueden protegernos de alzas en tasas inesperadas.
Estos son tiempos de prudencia, innovación
y concentración en las decisiones. Saldremos
adelante si y solo si los emprendedores hacen uso
de su mejor arma: administración de riesgos.
Mucha paciencia que esto se va a poner bueno.
Para más información de los programas
de Endeavor para apoyo a PyMES: www.endeavor.org.mx