DULAS: el collarín desechable
“Haciendo mis prácticas en la ambulancia,
cuando llegaba con algún lesionado al hospital
era común oír decir a los doctores:
`Quítale el collarín´ (pues era
de la misma ambulancia y no se lo podía quedar),
maniobra que le afectaba aún más pues
si ya tenía bastantes lesiones, quitárselo
resultaba mucho peor”.
Con este panorama y más que cercana a la
problemática es que Miriam Rangel Quintero,
egresada de la segunda generación (2004-2006)
de la carrera de paramédico de la Universidad
Tecnológica de Aguascalientes, decide iniciar
su empresa dedicada a la elaboración y venta
de collarines con un costo muy por debajo a los existentes
en el mercado y un tiempo de vida aproximado de mes
y medio, es decir, el lapso promedio de un tratamiento
de esta naturaleza. Todo lo anterior, considerando
los más altos estándares de calidad
que le hacen susceptible de comercialización
en cualquier parte del mundo.

Dulas -el nombre del collarín-,
inició teniendo como base un estudio de mercado
a fin de encontrar qué posibilidades había
de fabricar un producto nuevo, no conocido a nivel
nacional y ver cómo podía funcionar. “Soy
actualmente el principal proveedor de collarín
del Instituto Mexicano del Seguro Social y también
trabajo con el ISSSTE, además de clínicas
particulares como CMQ, Clínica La Salud, Clínica
Guadalupe y el Hospital Regional del Noroeste en
San Luis de la Paz, Gto.”, comenta Miriam.
Sin embargo, el camino no ha sido fácil,
pues a pesar de la aceptación y calidad del
producto, no lo ha podido dar a conocer en otras
entidades del país por falta de recursos;
sin embargo la creadora asegura que ya cumplió con
su meta a corto plazo, darlo a conocer en la ciudad
de Aguascalientes y “Próximamente llegar
a toda la república”, señala
optimista.
El Presidente del empleo
Así se llamo la campaña de Felipe
Calderón cuando estaba en búsqueda
de la presidencia de la República.
No podemos dejar de notar la ironía al respecto
y más aun cuando el fantasma del desempleo
ha alcanzado ya a nuestro estado.

La apuesta hecha en nuestra por el sector automotriz
parecía buena sin embargo, ahora es de los
más golpeados en la reciente crisis y aunque
no a los niveles de las armadoras americanas, Nissan
ya ha resentido fuertemente en su producción
lo cual ha golpeado duramente a las empresas que
giran en torno a esta armadora en la entidad.
En cuestión de empleo lamentablemente tampoco
es posible voltear al sector gubernamental donde
el gobierno municipal está en proceso
de recorte de 400 personas tan solo en el último
bimestre.
Mal panorama para el empleo al inicio de este año.