Desde hace tiempo hemos visto el deterioro de la
economía, ya no solo en las estadísticas
macroeconómicas que presentan en medios internacionales,
sino en nuestra realidad. A todos nos ha tocado conocer
que la empresa de enfrente inició con paros
técnicos, que uno de nuestros principales
clientes ha detenido el crecimiento que había
sostenido en años pasados, que algún
otro se ha visto en serios problemas por el decremento
en producción del principal exportador en
nuestra ciudad como es Nissan, y por lo tanto la
disminución de actividad por parte de las
empresas relacionadas con ella, y claro, nos hemos
enterado de varios otros que han decidido cerrar
su operaciones.

Hay quien ha visto la devaluación de nuestra
moneda como una posibilidad y oportunidad en nuestra
economía y sobre todo el resurgimiento de
una industria que durante mucho tiempo fue un pilar
importante en el estado como es la maquila de prendas
textiles, pero a diferencia de la última devaluación
estrepitosa de nuestra moneda (1994-1995) en donde
nuestro principal socio comercial vivía su
máximo auge como economía (la década
de los 90’s) hoy por hoy este mismo socio sufre
una crisis de empleo y recesión, que muchos
comparan a la de los años 30’s, por
lo que no es necesario tener un producto para exportar
sino encontrar un mercado deseoso de dicho producto.
Muchos dicen que las crisis, no son sino un ajuste
de un desordenado crecimiento, que las empresas que
cierran sus operaciones son las que durante los años
anteriores habían sido ineficientes, al igual
que los productos que dejan de ser vendidos, y las
personas que son despedidas de sus empleos (1,500
solo en 2009, de acuerdo a cifras de la Federación
de trabajadores de Aguascalientes) y entonces vivimos
una selección natural de la supervivencia
del más apto.
Hemos dedicado algunas páginas de esta publicación
así como algunas entrevistas con líderes
de opinión a conocer puntos de vista
y perspectivas de esta circunstancia económica.
Espero que este ejemplar le sea de interés.

Rafael López Rivera
Director Ejecutivo