ELLOS SON

Ricardo Sheffield Padilla
 

José Luis Díaz  Ramírez
Plató 54
luisdiazfoto@hotmail.com

Ricardo Sheffield Padilla, abogado de profesión, y político por vocación, actualmente es Subsecretario de la Reforma Agraria del gobierno federal. Con una trayectoria que inició desde muy niño, al ser locutor y conductor de un canal de televisión, ha trascendido académica y laboralmente, graduándose con honores de Harvard y resultando electo sucesivamente como regidor, diputado local y federal por el partido Acción Nacional, en el que milita desde hace más de quince años.

Platícame, ¿Cuándo y en dónde naces?

Nací del 30 de octubre y toda mi vida he vivido en León.
 
El nombre de tus papás…

Mi papá es Francisco Ricardo Sheffield Azalea y mi mamá María de Jesús Padilla Gutiérrez. Mi mamá murió hace 16 años.

¿Qué te representó esa despedida?

Fíjate que fue algo fuerte porque mi mamá siempre decía que pensaba morirse después que mi papá, decía que no quería lidiar con nueras, tenía 3 hijos y cuando ella murió estábamos solteros los 3 por ese lado se le cumplió su deseo.
 
¿Qué enseñanza te deja su partida?

Mi mamá era una persona muy altruista, entregadísima en el servicio a los demás y de hecho, mi militancia en el Partido Acción Nacional, nace por ella, porque estuvo muy involucrada en la campaña del Dr. López  Sanabria. Mi mamá siempre fue apartidista; antes de que el PAN empezara a despertar, no votaban, simplemente se quejaban en la calle y ella fue una de las primeras ciudadanas, que como muchas ciudadanas leonesas, que se dieron cuenta que el voto valía la pena hacerlo y empezó a participar así con el Dr. López Sanabria. En aquellos tiempos era hacer cadenas de llamadas telefónicas y acompañarlo en ciertos eventos claves. En esos tiempos el 80 por ciento eran amas de casa, realmente la democracia y la fuerza al PAN se lo dieron las amas de casa mexicanas de todos los estratos socioeconómicos. Mi inquietud nace de ver a mi mamá participando en las contiendas electorales como una ciudadana más.

¿Quién es tu esposa y cómo participa contigo?

María Eugenia González Gutiérrez, ella es de San Luis Potosí. Comparte plenamente todas las actividades que realizo, porque las hacemos juntos empezando por la actividad política. Ella se venía unos fines de semana desde San Luis Potosí a ayudarme en la campañas, desde las precampañas, entonces siempre hemos llevado una relación como novios y como esposos como amigos, compartiendo muchos gustos, me siento completo con mi esposa. Tenemos una sola hija, María de 8 años. Ella llena la casa, es un fogón tiene mucha energía, es muy despierta, y la verdad somos una familia integrada contenta, feliz, apegada a Dios. Llevamos once años de casados.

Cuéntame de tu niñez

Yo viví una niñez muy fuera de lo normal porque siempre anduve metido en  muchas actividades. Entré a los Scout cuando tenía 6 años de edad, y hasta los 32 años. Obtuve el máximo grado que obtienen los niños chiquitos que es el Lobo Rampante y el máximo grado de los jóvenes que es la insignia B.P., de hecho me tocó ser la primer insignia Baden Powell en la historia del escultismo en el estado de Guanajuato.

¿Dónde estudiaste la primaria?

Yo estudié la primaria en el Instituto Leonés y ahí mismo la secundaria y después la preparatoria en el Insituto Lux, continué con los jesuitas en la Universidad Iberoamericana y al terminar mi licenciatura en Derecho me fui a estudiar una maestría en Derecho Internacional Privado en la Universidad de Harvard. En la escuela fui la primera mención honorífica del Campus León en la carrera de Derecho y fui el mejor promedio de mi generación, luego me gradué Cum Laude en Harvard en 1991.
 
Eso nos habla de tu personalidad, de tu preocupación por los estudios. ¿Eras muy aplicado?

No era el nerd clásico, aunque tenia buenas notas y estudiaba no estaba clavadísimo en el estudio; ocupaba mucho de mi tiempo para otro tipo de actividades. Lo que más me valió para entrar a Harvard fue mi currícula extra escolar. Siempre he sido inquieto, a los 7 años comencé a hacer funciones de magia y de títeres en fiestas infantiles.

¿Así comenzó la magia?

En primero de primaria empiezo a hacer funciones de magia y títeres, lo que pasa es que para mi cumpleaños número 7 me regalaron un juego de magia de Lily Ledi y con unos títeres que yo tenía de cuando era bebé monté un espectáculo chiquito para el grupo de los scouts, para pasar una prueba en el grupo. Y de ahí una mamá de los niños me dijo: “te doy 10 pesos si me haces la misma función el sábado en la fiesta de mi hijo” y fui y la di y de ahí otra señora me dijo que me invitaba a una fiesta dentro de un mes y cuando mi di cuenta había pasado mis fines de semana de 8 años dando funciones.

Me fue muy bien de titiritero, porque mi primer automóvil me lo compré de contado con el dinero que había ahorrado cuando tenía 14 años, de hecho primero saqué el carro y después saqué la licencia. Al final yo tenía una función los viernes y a veces 2 a 3 funciones los sábados e incluso hasta los domingos.

¿Cuál era tu nombre artístico?

Era el mago Richard y en esos 8 años lo volví una empresa porque llegué a tener muchos títeres, mis guiñoles y mis ayudantes, era toda una empresa. Al final ya tenía equipo muy profesional de magia que compraba en la Ciudad de México, en Hollywood, partía a las personas en 3 y las hacía flotar en el aire.

¿Cómo entras a trabajar al canal de Televisión 10?

Entré porque a los 12 años formé una compañía de teatro. Montamos la obra de Drácula. Ensayábamos en la calle. Recuerdo que acababan de remodelar el Teatro Doblado así que agarré mi libreto y unas fotos que tomé de los ensayos, lo metí en un portafolio de los grandotes y me fui a sacar cita con el alcalde, que era Harold  Gabriel en ese tiempo y me recibió. Me dijo que se le hacía muy padre y que fuera con su esposa, Julia, porque como ella estaba en el DIF  me podría apoyar. Me prestaron la casa de la cultura para hacer mis ensayos, me apoyaron con la escenografía y finalmente presentamos la obra en el teatro Doblado.

 A raíz de presentar la obra se dio la coincidencia de que un productor de México quería hacer una novela en Guanajuato y andaban buscando gente en León metida en el teatro y necesitaban un niño porque la protagonista tenía un hermanito de 12 o 13 años y entonces en el casting salí seleccionado y para aclimatarnos a las cámaras grabamos el programa piloto, que hicieron en el canal 10. La novela no se hizo, pero la televisora local nos vio trabajar y su director, el señor Muñoz me invita a que yo condujera un programa infantil los sábados. En ese tiempo Canal 10 no pertenecía Televisa. Para entonces yo tenía 13 años de edad, estaba en sexto de primaria y duré conduciendo el programa hasta los 21 años que me fui a estudiar mi maestría. El día que terminé la secundaria -porque debía que tener certificado de secundaria-, saqué mi licencia de locutor. En su tiempo fui el locutor con licencia mas joven de toda la república.

¿Qué te dejaba la farándula?

El contacto con la gente, ahora lo vivo a través de la política, que no es para entretenerles sino para servirles. Pero el aspecto artístico es algo que lleva uno en la sangre, ahora lo desahogo pintando al óleo y dibujando. Aquí en casa, tengo mi tallercito.

¿Te gusta la pintura?

Me gusta el arte en general, yo soy feliz en los museos: los de historia, los de arte, leo muchos libros sobre  arte

¿Te gusta leer?

 Sí. Leo de todo, trato de leer  por lo menos 14 libros al año. Leo muchos libros de religión, me gusta leer vidas de santos, cuestiones de teología, de la iglesia católica. Trato de combinar libros de aspecto religioso, obras literarias clásicas y libros sobre mi especialidad: derecho internacional privado, contratos, jurisdicción múltiple. Me gusta leer biografías de los personajes ilustres de la historia, me gusta leer libros de historia mundial y de México. Leo de todo pero procuro que sean libros que me dejen algo más que entretención.

¿Quién te inspira para estar dentro de la política?

La gente. Yo siempre he trabajado a favor de ella, de que vivamos mejor, creo que eso es parte de lo que me motivó en mi etapa artística, porque con una buena actuación, haces sentir mejor a la gente, se olvidan de sus problemas, o se acuerdan de cosas que les agradan y eso es lo que a mi me motiva. Admiro a Juan Pablo II.

¿A qué líder político admiras?

Todos tienen sus aspectos interesantes. Para mi Juan Pablo II fue un líder político, no solo un líder religioso, pero siento yo que en la cuestión política a todos les puedes aprender algo bueno, pero también les puedes ver algo malo, para no hacerlo.
 
Para mi digno de imitar es Juan Pablo II, desde niño, hasta el último minuto de su vida me parece una vida por demás admirable. Él también combinó el teatro, la poesía, el escribir, y  a mi me gusta pintar entonces, combinó el aspecto artístico. Yo me acuerdo que mi experiencia más grata como mago y titiritero era ir a los orfanatos sin cobrar ni un peso o las obras que presentábamos a beneficio de algún colegio. Para mi la entrada en la cuestión política es como una continuación del servicio que hemos venido haciendo desde niños.
 
¿No crees que ahora el concepto de político esté muy desprestigiado?

A mi me tiene sin pendiente, para mi el ser político en esencia de la palabra, es un buscar el bien común, que haya quien la haya prostituido, que exista una percepción negativa hoy día de los partidos políticos, de los políticos y del quehacer político, no implica que Per se sea malo. Entonces ahora sí, a remar contra corriente, yo estoy tranquilo con lo que hago y con lo que he hecho; porque siempre lo he hecho por servir.

Desde niño lo he realizado y eso se lo aprendí a mis padres. Mi papá ha entregado 14 años de su vida -desde que murió mi mamá-, al zoológico de León y él lo ve como una forma de educar a la sociedad, de fomentar la protección al medio ambiente. Mi mamá todos los días andaba metiendo gente a la casa, muchos años tuvimos un negocio en el descargue Estrella y seguido venían niños huérfanos en los camiones de la fruta y de repente se quedaban a dormir en el descargue y mi mamá se los llevaba a la casa. Yo recuerdo a mi mamá bañando niños piojentos en la tina de la casa con polvos, porque brincaban los animales. Mis padres llegaron casi, a adoptar niños, que después a lo mejor los encarrilaban al albergue Don Bosco, pero seguían viniendo los viernes, sábados y los domingos y los períodos de vacaciones a la casa; pero no uno, varios y de repente como niño te daban celos porque decías “si ese no es su hijo por qué lo mete a la casa y lo baña” y al paso de los años te sirve de un ejemplo de entrega y de servicio a los demás.
 
¿Qué es para ti el campo?

Una terapia, yo no puedo vivir un mes sin correr a un espacio totalmente abierto, libre, donde puedas tener contacto con la naturaleza, soy un profundo admirador de San Francisco de Asís, que empecé a admirar porque estudié en el Instituto Leones la primaria y la secundaria, pero que después comencé a leer más de él y de su pensamiento y me empapé mucho de su forma de ser y de vivir y eso reforzó mi admiración por la obra de Dios. Es como una necesidad para mi, puedo estar que trueno de nervios, estrés y problemas, con dolor de estómago y cabeza, pero apenas toco el cerro y como que el cerro mismo chupara todas mis broncas

Para mi ir al rancho y montar a caballo es mi terapia y me gusta meterme también a sembrar, y a desquelitar los sembradíos, tengo muchas parcelas demostrativas. Aquí en la casa los domingos en la mañana temprano a las siete o a las ocho me ves en mi jardín, tengo una colección muy grande de cactáceas de toda la república mexicana y de todos tipos: suculentas, biznagas, magueyes de distintas variedades. En la mañana estoy viendo mis plantitas, ver si esta tuvo hijitos, si ya creció, si ya nació, si ya dieron semilla...
 
Ahora  platícame sobre tu experiencia con los empresarios.

Yo hice mi tesis en Harvard sobre el efecto del tratado de libre comercio en la industria del calzado y los aspectos jurídicos y cuando regresé, dicha tesis había despertado interés en el sector calzado que estaba pasando una crisis por la apertura en el sector comercial y Fernando Martínez, una empresario amigo mío que conocí porque fui el maestro de sus hijos en los Scout era el presidente de la Cámara de la Industria del Calzado y me invita a ocupar el cargo de presidente ejecutivo con el fin de transformar todos los servicios de la cámara. Duré 3 años como presidente Ejecutivo y después tuve la invitación para ser el director comercial de Calzado Coqueta, S.A. de C.V., donde me desempeñe como tal por 3 años. Luego tuvimos nuestra propia fabriquita de calzado durante 5 años. Desarrollé por 2 años un proyecto con una empresa de vivienda de interés social que se llama EMCA. Ese proyecto ha sido una oportunidad de poner en la práctica muchas de las cosas que yo viví desde mi trabajo legislativo; porque, como diputado local y federal, siempre estuve en los temas del hábitat, que es el aspecto del desarrollo urbano y de la interacción de la vivienda con el servicio urbano y éste con el medio ambiente. Estos aspectos los conocía desde el punto de vista legislativo y teórico y desde la barrera las cosas se ven de un modo distinto.

¿Qué te deja el haber sido diputado?

Para mi fue una satisfacción haber atendido a la gente de manera personal. De repente te sientes como sacerdote porque había gente que nada más iba a confesarse y platicaban todos sus problemas, hasta conyugales, de repente a lo mejor le escribías una notita al marido o a la esposa y después volvían contigo y te decían que muchas gracias que se les había resuelto su problema; pero mediante ese contacto puedes ver que problemas tiene la sociedad para luego resolverlos mediante el marco que regula a este país.

Pero como legislador, ¿Qué es lo que te queda con más fuerza?

Bueno como diputado local el haber sacado tres leyes porque me tocó trabajarlas desde la iniciativa hasta llevar las discusiones al pleno y verlas aprobadas. Una es la del medio ambiente, otra es la del fomento a la vivienda y la tercera es la ley de aguas del estado. Incluso a título personal me tocó proponer que se creara la comisión permanente de agua del congreso local la cual sigue vigente; es decir, presentar una iniciativa a título personal y no de un grupo parlamentario que logró ser aprobada, y ha permanecido tres legislaturas. Además en temas que yo considero muy importantes para Guanajuato. El asunto que me apasionó como legislador es el tema de hábitat y las tres leyes estaban relacionadas con él.

¿Qué área te gusta más, el de iniciativa privada, o del sector público?

Mira me ha tocado ser empresario, profesionista empleado del sector privado y ser servidor público. Las reglas de la actividad privada no aplican al 100 por ciento en el sector público y  las reglas del sector público no aplican al 100 por ciento en el privado. Tú puedes adaptar lo bueno y lo aplicable de cada uno de los campos y cruzar las dos disciplinas de manera ordenada pero no es fácil. Las reglas exitosas de la política pueden quebrar empresas y las del sector privado pueden desviar al gobierno de su misión social.

En la actividad pública tienes la oportunidad de hacer muchas cosas que definitivamente en la actividad privada no, las puedes hacer incluso el servicio llano y directo a quienes más los necesitan. Si logras uno o dos en el sector privado, con ese mismo esfuerzo logras mil en el sector público, o sea se multiplica tu esfuerzo y se logran resultados maravillosos.

Entonces yo sentiría que a lo mejor las más grandes satisfacciones se pueden lograr en el sector público pero no por eso desdeño el privado, porque también el depender  del sector público llega a desvirtuar un poco tu labor. Es bueno de repente retirarte un rato, oxigenarte. No nací en el sector público ni he estado de forma continua en él.

¿Cómo te visualizas a corto y mediano plazo: como político, como empresario, como abogado?

Pues no voy a dejar de ser nada de eso, porque no creo en la persona unidimensional, los seres humanos tenemos una riqueza impresionante de dimensiones y yo creo que ser feliz radica en explorarlas todas y desarrollarlas a su máximo potencial: el ser padre, ser esposo, ser político, ser escritor, ser pintor, ser titiritero, mago, artista, locutor, comerciante, diputado. Para mi la política es apasionante. Así como se entusiasman muchas personas viendo el fútbol, o desarrollando alguna otra actividad, a mí me apasionan las precampañas, las campañas, en contacto con la gente, con la sociedad.

¿Te volveremos  a ver en campañas?

Fue una gran experiencia poder participar en la precampaña y campaña del Presidente Felipe Calderón y aunque estoy muy ocupado viajando por toda la campiña del país como Subsecretario de la Reforma Agraria, espero pronto tener la oportunidad de volver a poner mis nuevas experiencias en práctica para una campaña.

A ver Ricardo, si llegaras a ser alcalde de León ¿Qué es lo que marcaría la diferencia de gobernante?

Pues el primer punto diferente es que a lo largo de mi vida no he sido unidimensional, he tenido una experiencia en una gran gama de sectores en lo público y en lo privado. Conozco los gobiernos a nivel municipal, federal y estatal. Creo que combinar toda esta experiencia, puede potenciar lo que una administración pública como la de León Guanajuato, puede hacer, además una visión joven, cosmopolita, globalizada y esa energía que he tenido a lo largo de mi vida.

Soy una persona inquieta. Me levanto todos los días sabiendo que las cosas se pueden hacer mejor, que las condiciones pueden ser mas favorables para todos y de tantos años que hemos estado involucrados en la política, tengo miles de proyectos, cientos de ideas, que me come el ansia de ponerlas en ejecución y volverle a inyectar ánimo en la ciudad.

Yo veo muy decaído el ambiente en mi ciudad de León, en todos los sectores: el social, el empresarial, como que nos esta faltando energía, veo que nos está comiendo el mandado Aguascalientes, San Luis Potosí, Morelia, Querétaro, no solo en infraestructura sino en proyectos y más importante que eso, en ánimo, en ambiente de producir, y yo quiero darle un nuevo impulso a León, si me llegara a dar la oportunidad mi partido y luego me la dieran los ciudadanos, porque cuando haces lo que te gusta y vez que lo que está resultando es benéfico. Gracias a Dios ese ha sido el resultado en todo lo que he hecho, pues duermes a gusto, acabas gustoso, contagiando el entusiasmo.