 |
Manuel Villalpando Villalpando
Director General Techno Consulting
manuel_villapando@v2technoconsulting.com
Con la colaboración de Gerardo Rafael Rodríguez Ramírez,
Director de Nefrología, Laboratorios PiSA.
|
En colaboraciones anteriores, he hablado en forma
general de tecnología de vanguardia y su relación
con la medicina, en función de mejorar la
calidad de vida de las personas. En esta ocasión,
haré énfasis en una rama de aplicación
médica específica que es por demás
pertinente y aplicable a nuestra realidad como país;
estoy hablando del tratamiento denominado diálisis
peritoneal. El fin de este procedimiento, descrito
de manera simple, consiste en eliminar los desperdicios
de la sangre,
así como también el exceso de líquido,
cuando los riñones son
incapaces de llevar a cabo esta función (es
decir, cuando existe falla
renal). Dicho proceso es posible, según
nos describe la Asociación Americana de Diabetes,
dado que las capas membranosas que recubren el abdomen
(peritoneo) cumplen la función de filtro.
De inicio el paciente se prepara para tratamientos
subsecuentes, con la intervención de un cirujano,
mismo que introduce un tubo plástico blando
en el abdomen. Cuando el cuerpo logra cicatrizar
la herida, un líquido limpiador (dializado)
se introduce en el abdomen a través del tubo.
El líquido dializado absorbe los productos
de desecho y las toxinas a través del peritoneo.
Posteriormente, el líquido dializado, junto
con los productos de desecho, se elimina del abdomen.
Afortunadamente, existen desarrollos tecnológicos que permiten realizar
la diálisis peritoneal en la comodidad de casa e incluso mientras duerme
el paciente. Además, dichos desarrollos tecnológicos toman en cuenta
las condiciones de uso en nuestro país, es decir, consideran en sus especificaciones
de diseño factores tales como humedad, temperatura, condiciones de suministro
eléctrico, idiosincrasia, etc. Un ejemplo de equipo diseñado y
desarrollado con alta calidad en México, que cumple eficazmente con los
criterios de diseño mencionados, es el equipo de diálisis
peritoneal denominado PD PACIFICA, mismo
que es el primer equipo electromédico
desarrollado en México para realizar la terapia de diálisis peritoneal
automatizada. Para llevar a cabo desarrollos tecnológicos exitosos como
el descrito, se requiere la conjunción de varias instancias como lo son
la academia o instituciones universitarias, las empresas de desarrollo tecnológico
y las de satisfacción de necesidades reales de mercado, tomando el tiempo
necesario para lograr una solución confiable y segura. Se debe de diseñar
un proceso integral que permita ir satisfaciendo de manera constante, segura
y confiable todos los requerimientos del concepto del equipo, realizando de forma
exhaustiva las pruebas de laboratorio desde su fase de prototipo, pruebas
piloto y de producción en serie, garantizando siempre la fiabilidad del
mismo. Las pruebas clínicas en campo en cada una de las etapas
es sumamente importante a fin de comprobar y verificar que el funcionamiento
del equipo cumple a satisfacción todos los requerimientos de manera
consistente. Dichas pruebas clínicas deben ser llevadas a cabo por
personal médico especialista en investigación en Nefrología (estudio
y tratado del riñón), cumpliendo cabalmente con las buenas prácticas
de investigación y cuyos resultados sean publicables en revistas de la
especialidad.
A un equipo como el descrito, el paciente se conecta
por la noche al acostarse llevándose a cabo
el procedimiento de diálisis peritoneal en
forma automática mientras duerme cómodamente,
purificando así su cuerpo de los desperdicios
que su riñón es incapaz de eliminar.
A la mañana siguiente, se desconecta del equipo
y puede llevar a cabo su vida y actividades en forma
completamente normal. A esta modalidad de tratamiento
se le conoce como Diálisis Peritoneal Continua
Cíclica (CCPD por sus siglas en inglés).
La figura siguiente ilustra de manera general la
forma simple en la que se conecta un paciente para
su tratamiento.
Dos de las enfermedades crónico-degenerativas
principales en nuestro país que pueden derivar
en falla renal son la diabetes y la presión
arterial alta. Así pues, es probable que usted,
estimado lector, algún familiar o amigo cercano,
requiera en algún momento de su vida el tratamiento
de diálisis peritoneal para mantener su salud,
mejorar su calidad de vida y prolongar la duración
de la misma.

Adicional al tratamiento de diálisis peritoneal (CCPD)
descrito, consideremos las alternativas de tratamiento
para la falla renal:
Trasplante
de riñón, con los respectivos tiempos
de espera, costos y consecuencias indeseables, dado
que posterior a la cirugía y normalmente durante
el resto de la vida del paciente, se inhibe el sistema
inmune (defensas del cuerpo) para evitar el rechazo
del órgano implantado, por lo que el paciente
tiene un mayor riesgo de infección y cáncer,
lo cual requiere exámenes
de detección agresivos
para este último.
La hemodiálisis, filtrado
de la sangre directamente con un equipo médico,
lo cual debe realizarse entre dos y tres veces por
semana y cada sesión dura de tres a
cinco horas, mismo que normalmente se lleva
a cabo en un clínica especializada. Además
de la incomodidad de los viajes frecuentes a la
clínica, los
costos aún
son mayores en nuestro país, en comparación
con la diálisis
peritoneal.
Diálisis
peritoneal continua ambulatoria, en donde
el paciente (o algún auxiliar) lleva
a cabo, en forma completamente
manual y normalmente durante el día, el proceso
de diálisis peritoneal. Así pues, el
procedimiento manual resta libertad, tiempo y comodidad
al paciente durante su horario productivo.
Es así que la diálisis peritoneal
continua cíclica, a través
de equipos como el descrito, brindan en nuestro país
una opción
atractiva con un adecuado balance costo/beneficio,
otorgando comodidad, facilidad de uso y libertad
de tiempo al paciente en lo particular, y,
en lo general, por que el proceso de diálisis
en sí mismo, mejora la salud del
paciente dado que dejará de sufrir alguno(s)
de los siguientes síntomas
asociados a la enfermedad renal: acumulación
de líquidos, pérdida
del sueño, disminución del apetito,
dolor de estómago, debilidad
o problemas de concentración.
Así pues, mediante la implementación
acertada de desarrollos tecnológicos
aportamos valor a la sociedad y como consecuencia,
valor económico
agregado a nuestras empresas, reduciendo en el proceso
la dependencia de tecnología
extranjera de nuestro país; todo esto con
sentido humano y sensibilidad hacia nuestros pacientes.
Para concluir, vale la pena resaltar la necesidad
de seguir buscando una adecuada vinculación
entre las universidades, empresas de desarrollo tecnológico
y las empresas mexicanas que permitan generar una
sinergia para el desarrollo tecnológico y
autosustentable de nuestro país. De esta manera,
si adoptamos estrategias que van más allá de
la compra de productos existentes, de su producción
o maquila (lo cual se presta a fácil
imitación, diferenciación reducida
y guerras de costos) e
incursionamos en diseño y desarrollo tecnológico
pertinente, así como
la comercialización con enfoque estratégico
a los nichos de mercado apropiados, incrementamos
el valor agregado ofrecido al entorno, reducimos
la vulnerabilidad de nuestras empresas y, forjamos
una competitividad incrementada y sostenible.