DE INTERÉS
Tecnología de vanguardia y la medicina
 

Manuel Villalpando Villalpando
Director General, Techno Consulting
manuel_villalpando@v2technoconsulting.com

Combinación sinérgica que contribuye a mejorar vidas.

Robots cirujanos, planeación quirúrgica por computadora, telemedicina, diagnóstico asistido por computadora; ¿conceptos futuristas o realidades tecnológicas? La tecnología permea en forma constante los distintos ámbitos del quehacer humano y, la medicina no es la excepción. A continuación detallo algunas aplicaciones tecnológicas que nos muestran cómo la tecnología de vanguardia contribuye a mejorar nuestras vidas.

Robots cirujanos y planeación quirúrgica por computadora: Existen distintos sistemas robóticos de apoyo a cirujanos para realizar su labor con mayor precisión. Un ejemplo es el sistema ROBODOC, consistente en un asistente robótico para la cirugía de reemplazo de forma total o parcial de la articulación de la cadera (artroplastía de cadera). El robot realiza la labor de preparar una cavidad en el fémur del paciente, que permite la inserción precisa de una prótesis en el fémur sin necesidad de cemento (cemento especial utilizado para adherir prótesis de cadera al hueso). Previo a la cirugía, se introducen los datos del tamaño, forma y orientación de la prótesis a un sistema de planeación quirúrgica por computadora, de tal manera que dicha información sea dada de alta en el sistema robótico. En contraste, la técnica tradicional consiste en la preparación de la cavidad del fémur por parte del médico mediante una herramienta manual, por lo que el sistema robótico ofrece al cirujano las ventajas de realizar el procedimiento en menor tiempo, con mayor precisión y con esfuerzo reducido, beneficiando finalmente al paciente al acortar su tiempo de recuperación y por tanto de hospitalización (por el menor trauma al tejido óseo y mejor acoplamiento entre la prótesis de cadera y la cavidad preparada del fémur). 

Telemedicina: La telemedicina consiste en la utilización de herramientas tecnológicas para realizar consultas, diagnósticos o procedimientos médicos a distancia. En su forma más simple, una llamada telefónica a nuestro doctor para consultar los síntomas de una enfermedad común y corriente (gripe, por ejemplo) y que éste  nos recete, se puede considerar como tal, pero, avanzando en la escala de complejidad, podemos hablar de estudios tomados a pacientes a distancia, con el subsecuente apoyo telediagnóstico. Como un ejemplo: supongamos que existe una comunidad que carece de servicios de atención en la especialidad de Cardiología, y, un médico general residente en dicha comunidad es capaz de utilizar un electrocardiógrafo con interfaz a computadora, tomar el electrocardiograma de un paciente, mandar el estudio (en forma digital)  vía Internet a un Cardiólogo en una ciudad remota y, éste último emitir sus recomendaciones en torno al paciente y el grado de atención o tratamiento que requiere. Además, los archivos digitales de los electrocardiogramas, pueden ser almacenados y ordenados como información valiosa de consulta futura, asociados al expediente clínico (que también puede ser electrónico) del paciente.

Otro ejemplo del potencial de revisiones a distancia, consiste de un tele-otoscopio, a través del cual el médico puede visualizar y revisar el oído de un paciente en forma remota.

En forma sintética, a continuación menciono algunos otros rubros médicos en los que estamos viendo aportaciones de tecnología de vanguardia:

Neurocirugía: Planeación de cirugías por computadora, sistemas robóticos asistentes para minimizar el temblor proveniente de la mano del cirujano durante un procedimiento quirúrgico en el cerebro de alta precisión.

Odontología: Radiografía intraoral por medio de control robótico.

Cirugía mínimamente invasiva: Mejoras en precisión a técnicas de laparoscopía y endoscopía gracias al desarrollo tecnológico.

Cirugía de oídos, nariz y garganta: Cirugía asistida por computadora. 

Cirugía cráneo-facial: Simulación de procedimientos quirúrgicos y planeación por computadora.

Así pues,  el objetivo de desarrollos tecnológicos en cuanto a su aplicación a la medicina, consiste en aumentar las capacidades de los médicos en distintos rubros en donde dispositivos electrónicos pueden ir más allá de los sentidos y capacidades humanas: visualización de tejidos a través de tomografía computada, resonancia magnética,  ultrasonido; atenuación importante del temblor intrínseco al movimiento de la mano de un cirujano en cirugías que requieren alta precisión;  superación de los límites impuestos por nuestra presencia física, con la finalidad de llevar servicios de salud a un mayor número de personas. Sin embargo, existen características intrínsecas al ser humano en donde la tecnología encuentra sus límites y, a su vez,  su complementariedad: intuición, experiencia, ética, sentido común, compasión, sensibilidad.

Por lo tanto, al hacer una combinación de lo mejor de ambos mundos, el tecnológico y el humano,  encontramos una relación sinérgica que redunda en una contribución de mejora sustancial en nuestras vidas y, con tendencia de crecimiento exponencial, en la de nuestras generaciones futuras.