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C.P. José Antonio Hernández Terrones
Gerente Senior, PricewaterhouseCoopers, S.C.
jose.antonio.hernandez@mx.pwc.com
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Con la reciente inauguración de la plaza comercial más grande de la región, y con ello la llegada de firmas internacionales en el área de servicios, productos de consumo y de comida rápida, les llegó la hora a los empresarios aguascalentenses de volverse competitivos para poder ser partícipes en el juego de la actividad comercial y de servicios en la ciudad.
La competencia enriquece
Dice el dicho, y dice bien, que “la competencia enriquece” sin embargo, aquellos pequeños y medianos empresarios que no han querido salir de su zona de confort, con el arribo de negocios que están acostumbrados a ser competitivos y altamente productivos y que se manejan en su gran mayoría mediante franquicias, si no despiertan y se ponen a competir, el mercado se irá con el mejor postor.
Ahora bien, una pregunta que la mayoría se hará: ¿Y cómo van a competir contra las grandes marcas y franquicias? La respuesta, es sin lugar a dudas con calidad; calidad en los productos que se ofrezcan, calidad en los servicios, calidad en las instalaciones, calidad en el trato, calidad en el horario (nada de abrir tarde y cerrar temprano y además, cerrar a la hora de la comida) pues en algunos persiste la idea de que “Si el cliente quiere algo, que venga más tarde”. No señor, ya no se debe pensar y mucho menos, actuar así, ya que si se analiza a las firmas que están llegando, se podrá observar que muchos, sobre todo los de productos de consumo (comida rápida y cafés) tendrán horarios desde las 7 a.m. hasta las 10 u 11 p.m., y puesto que esos productos no son baratos, muchos podrían decir, “Bueno con el precio les hacemos competencia”. Nuevamente la respuesta es “No señor”, se debe competir con calidad.
Ya somos una metrópoli. El crecimiento de la ciudad de Aguascalientes, se acerca a pasos agigantados al millón de habitantes, lo que requiere que también se tenga un crecimiento en los servicios, que haya diversidad de proveedores precisamente de bienes y servicios para entonces sí tener de dónde escoger y por lo tanto, los proveedores y prestadores de servicios locales tendrán que subirse al "ring" de la competencia.
¿Y nuestros gobernantes?
Otro sector que debe analizar el efecto que tendrá la llegada de nuevos contendientes es el de los legisladores, tanto los locales, como los que nos representan en la capital de la República, ya que se podrá observar de muy cerca el efecto del consumo y la necesidad urgente de que haya reformas en materia fiscal para cambiar la tributación del impuesto sobre las ganancias por el de la recaudación mediante el impuesto al consumo y para ello pongo el siguiente ejemplo: Imaginemos que una persona que tiene un sueldo de diez mil pesos nominales al mes y que de impuestos le retienen mil quinientos, es decir, que recibe netos al mes ocho mil quinientos, los cuales destina a solventar sus necesidades básicas. ¿Qué pasaría si se reduce el impuesto sobre la renta y se incrementa el impuesto al consumo? Esta persona recibiría mes a mes una cantidad mayor, la cual, por supuesto destinaría al consumo, pues desafortunadamente, la mayoría de los mexicanos no tenemos capacidad de ahorro.
Con lo anterior, la recaudación se incrementa ya que entonces todos los mexicanos que consumimos aportaríamos al fisco y no como ahora, que sólo los sujetos cautivos, los que estamos empleados y tributamos mediante la retención que nos hacen a la hora de abonar nuestros sueldos y las personas que están registradas somos los que pagamos. Además, este tipo de recaudación facilita la fiscalización, ya que auditar el impuesto al consumo es más fácil que los impuestos a las ganancias, al ser su cálculo muy complejo.
Asimismo, la secretaría encargada del diseño de la vialidad en la ciudad debe retomarlo, porque el crecimiento vehicular ya rebasó la capacidad en este sentido de Aguascalientes. Es penoso ver el tráfico en las horas pico en primero y segundo anillo de Circunvalación, pudiendo encontrar cualquier cantidad de camiones de carga y pasajeros que hacen más pesado el tránsito de vehículos y personas y ni qué decir de la contaminación que se genera y si bien la culpa no es de los choferes de esos camiones (ya que no tienen otra vía para salir de la ciudad, por que hasta la fecha no se ha completado el tercer anillo), los agentes de tránsito encargados de agilizar la vialidad, se hacen de la vista gorda. En esta área de vialidad, el municipio tiene una mina de oro que no ha explotado y si aplicaran con estricto rigor la ley de tránsito, habría una recaudación mayor (cuánta gente cometemos una infinidad de infracciones como pasarse altos, circular con la falta de alguna placa, estacionarse en lugares prohibidos, etc.), sin embargo como señalé anteriormente, la gran tarea la tienen los encargados de la vialidad de la ciudad y con la llegada de los nuevos comercios, sin duda se incrementará el tránsito de vehículos, tanto particulares como de empresas; basta transitar por el bulevar Luis Donaldo Colosio y salida a Zacatecas y ni hablar de tratar de cruzar las calles caminando (no nada más por esa zona), ya que parece ser que el diseño de la vialidad está enfocado a su majestad el automóvil y no al ciudadano de a pie.
En resumen, a los aguascalentenses en general, nos llegó la hora de ser realmente competitivos, llámese sociedad civil, empresarios micro, medianos, pequeños o grandes; a nuestros gobernantes y por supuesto, a usted y a mí.