La ineficiencia cuesta
¿Cómo es posible que en tan solo unos meses las Aerolíneas de Bajo Costo (ABC) pusieran en jaque no solo a la industria del transporte terrestre sino que además exhibieran notablemente a las otras líneas aéreas demostrando que sí es posible volar a un precio reducido generando utilidades?
Para responder a esta pregunta superficialmente se puede apreciar que las ABC utilizan aeronaves nuevas con menores costos de mantenimiento y mejores índices de rendimiento; asimismo se puede constatar que han eliminado costos absurdos. Pero la razón principal para oprobio de las aerolíneas tradicionales se basa en un sencillo pero efectivo principio conocido como EFICIENCIA.

Según un estudio comparativo reciente, los pilotos de líneas tradicionales vuelan alrededor del 85% de lo que los pilotos de ABC y su costo por hora llega a ser del doble. Los sobrecargos por citar otro dato relevante del comparativo atienden hasta un 50% menos asientos por un costo mayor.
Con semejante lastre es imposible despegar.
Seguro a la ruina
La imagen entre los empresarios del sector de materiales de curación sobre el Seguro Social es de un IMSS leonino que genera una competencia salvaje con precios imposibles que tienen a la industria al borde de la quiebra y a los empresarios haciendo plantones en Reforma.
Al mismo tiempo la Comisión Federal de Competencia está integrando una investigación contra una posible colusión por parte de cuatro distribuidores farmacéuticos que tienen ganadas licitaciones con el IMSS y en las cuales se identifican posibles prácticas monopólicas absolutas.
De no intervenir con celeridad las autoridades lo único seguro para los empresarios de este sector, será la bancarrota.
Libre comercio con dos caras
40 kilómetros menos que la distancia que recorre un maratonista. Eso es todo lo que nuestros transportistas pueden internarse en territorio americano. Hasta hoy.
El gobierno de los Estados Unidos en cumplimiento con los compromisos adquiridos por el TLC anunció un programa piloto para que 100 compañías de México y 100 de EEUU una vez aprobado un proceso de inspección puedan internarse más allá de la franja fronteriza.
La férrea oposición al proyecto sin embargo viene de los sindicatos de transportistas estadounidenses, los famosos “Teamsters” que pretenden llegar hasta los tribunales para evitar la medida.
Como usualmente, las contrariedades del TLC.