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Lic. Felipe de Jesús González Ramírez
Presidente de la Cámara Nacional de Comercio Servicios y Turismo en Aguascalientes
felipeglz@interdisa.com
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Se prenden focos rojos en la economía más poderosa del mundo, y con esto replantear el horizonte económico para nuestro país, el cual depende de gran manera de que Estados Unidos siga creciendo en su economía interna.
Ante los hechos ocurridos los mercados financieros internacionales arrastraron a la baja bolsas de América, Europa y Asia, donde la mexicana no fue la excepción y un día específico perdió mas del 4 porciento y el tipo de cambio llegó hasta los 11.25 pesos por dólar. En todo este marco de inestabilidad ante una posible desaceleración de la economía de Estados Unidos la situación nos preocupa de manera importante por ser este país nuestro principal cliente y socio comercial.
Vemos que en Estados Unidos se controla la variable de la inflación pero la falta de liquidez, aumento en el desempleo y problemas financieros hipotecarios pueden agravarse con el paso del tiempo y crear ajustes económicos a nivel mundial ya que hoy en día hay menos crédito para las empresas, desaceleración en el mercado inmobiliario y se registró además un aumento en el desempleo abierto.
Aparte del endeudado sector inmobiliario, cifras oficiales arrojan que el ritmo de construcción en los Estados Unidos cayó un 6.1 porciento, su nivel mas bajo en los últimos 10 años; los problemas por pérdida en los mercados crediticios hipotecarios han provocado una reducción severa de liquidez.
La inflación por otra parte, es una preocupación en todo el mundo ya que se ha tenido un aumento en el precio del petróleo y sus derivados, así como en algunos granos. La Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo sin cambios las tasas de referencia y con esto ratifica que su principal preocupación es mantener baja la inflación, lo que envió un mensaje erróneo a los mercados internacionales ya que se interpretó como una afectación a la liquidez en aras de mantener una baja inflación ante lo cual la FED y Banco Central Europeo tuvieron que intervenir inyectando liquidez al sistema bancario bajando las presiones de un colapso financiero y con esto calmar los mercados.
Por otra parte en México la inflación en julio tuvo un incremento considerable con lo cual se ubicó en 4.14% anual estimado, incremento motivado por el alza en precios en frutas y verduras. Las expectativas oficiales es terminar el año con una inflación menor del 4 porciento, lo cual de no haber una corrección en estos últimos meses del año se vislumbra complicado.
Complica más el panorama en México que nuestras 2 principales fuentes de ingresos están a la baja: El petróleo reporta baja en su precio y las remesas bajaron en 7%, dando como explicación la mayor dificultad de nuestros connacionales para contratarse por falta de papeles, de educación y dominio del idioma y el aumento en el desempleo (creció en 3.4% en segundo trimestre del año en comparación del mismo del año pasado).
Entretanto, el desempleo en México tomó una baja después de meses de irse recuperando desde fines del sexenio de Vicente Fox Quezada, lo cual obviamente crea incertidumbre y preocupación. Asimismo tenemos un problema adicional en México que no se está atendiendo y es que las familias mexicanas están endeudadas mas allá de los limites permisibles, se tiene un crecimiento fuerte en la cartera vencida de créditos al consumo que supera los 20 MMP, siendo el 50% tarjetas de crédito, y el resto crédito hipotecario y automotriz y este dato no recaba la problemática de algunas familias con agiotistas, casas de empeño, etc.
Es necesario que México vuelva a la senda de generación de empleos formales, (la población los requiere bien remunerados y con prestaciones sociales) pues el sobreendeudamiento que presenta se puede ver severamente afectado ante la enfermedad de un miembro de la misma familia; que los gobiernos intermedien con la banca así como se hizo después de la crisis del ´94 (los niveles de cartera vencida pueden generar una crisis interna, con la ya de por si baja de liquidez y ahorro); enfocar proyectos y programas con los cuales logremos diversificar nuestras exportaciones ( por estar ligados a Estados Unidos y con esto a los problemas actuales); que la reforma fiscal no sea meramente recaudatoria, que sea transparente, justa y equitativa, ya que de ésta depende la vida de muchas empresas y evitar nuevos impuestos, principalmente el planteado a la gasolina pues aumentaría los precios de la mayoría de productos generando una espiral inflacionaria.
Hay que fortalecer la economía interna, ya que de otra manera seguiremos mandando más personas a la economía informal, a “trabajar al norte” y las ventas de los pequeños comercios seguirán su tendencia a la baja, generando con esto el cierre de miles de estos negocios al año.
