HABLEMOS DE NEGOCIOS Y COMPETITIVIDAD

Medio ambiente y competitividad

 

Ing. Salvador Rodríguez Aldrete
Director General de Asesores Patrimoniales CAS del Bajío S.C.
srodriguez@sryamex.com

Tianjin, China, julio del 2007.

Voy de pasajero en el auto de mi proveedor y me sigo asombrando del desarrollo de esta nación. Crece en saltos como un gran elefante que aplasta todo a su paso.

En paralelo a mi asombro por el crecimiento tan rápido, también me pregunto si los chinos se han vuelto indiferentes al daño a la ecología. La degradación del medio ambiente es impresionante. Ríos y lagos parecen albañales y en ellos se pesca una parte importante de la dieta diaria de la población. En Beijing, aún en verano, el nivel de smog es apabullante pero en invierno es difícil respirar. Por todos lados se ve basura acumulada y pareciera ser que a los chinos no les preocupa.

Como parte de mi trabajo visito plantas textiles. He visto muchas en varias partes del mundo y sigo asombrándome del manejo de las chinas. Las descargas con colorantes van directamente al río cercano sin ningún tratamiento o con el mínimo posible. Los desechos sólidos están por todas partes y las chimeneas expulsan sus humos sin control. Pero además, las condiciones dentro son muy malas. El personal come junto a las máquinas y por supuesto, sin ninguna protección. Los deshechos de los sanitarios corren junto con los deshechos industriales.

Me queda muy claro que esta situación ya está causando daños importantes a la población. Las noticias acerca de la contaminación de los alimentos y la prohibición a la entrada de ellos en países de la Comunidad Económica Europea y los Estados Unidos de América se han publicado profusamente en las pasadas semanas. Pareciera ser que las autoridades chinas tendrán que tomar acción, si no por convicción, sí por conveniencia.

¿Es esto lo que queremos para México? La respuesta obvia es NO pero la siguiente pregunta es aún más punzante: ¿Hacemos algo por evitarlo?

Lamentablemente, en nuestro país la falta de conciencia ecológica, si bien no tan dramática como en China, sigue existiendo. Hemos corregido muchos aspectos pero los ejemplos de violaciones a las leyes y al sentido común, siguen abundando: bosques talados, zonas costeras depredadas, abuso de los acuíferos, etc.

Existen numerosas razones para que un país no cuide su entorno. La pobreza es quizá la principal. Es muy difícil pedir a un campesino que no tale árboles indiscriminadamente cuando esa es su única forma de sobrevivir el invierno. La falta de respeto a las leyes es otra causa. ¿Cómo pedir al pescador que no tome los huevos de tortuga cuando el mercado negro está ávido de ellos? La falta de educación también contribuye de manera importante al ecocidio. Entre más educado es un pueblo, más cuida su ambiente

Independientemente de razones y racionalizaciones, está demostrado que los países que cuidan sus recursos naturales son, en el largo plazo, mas competitivos. Pareciera ser que la ecología se parece a los tratamientos milagrosos: si abuso de mis recursos puedo ganar mercados en muy poco tiempo (de la misma forma que un deportista que toma esteroides puede ganar una competencia) pero en un futuro, el precio que pago es muy alto. Para los empresarios, el cuidado de la ecología es una cuestión de supervivencia. Las empresas, por lo general, no se fundan para aprovechar coyunturas temporales; se forman para crear patrimonios que sobrevivan a las generaciones.

En el México de hace algunos años era muy común escuchar que tal o cual empresa había llegado a acuerdos con entidades gubernamentales para violar “temporalmente” las regulaciones ecológicas. Aún hoy día sabemos de empresas que lo hacen pero afortunadamente son cada vez menos. Me parece que los empresarios hemos aprendido que proteger la ecología es para beneficio nuestro, de la misma forma que el observar un código de ética en nuestras relaciones con clientes, proveedores y reguladores.

¿Cuáles son los temas más urgentes en nuestro estado? Considero que las prioridades se deben de enfocar en los siguientes aspectos: extracción de agua, manejo de deshechos sólidos y uso racional de la energía. Me referiré a los dos primeros y en un próximo artículo comentaré acerca del uso de la energía.

Extracción de agua:

Es de sobra sabido que el estado de Aguascalientes es deficitario en extracción del agua. En palabras sencillas, esto significa que extraemos cada vez más de lo que se recarga naturalmente. Va a llegar el momento en que nuestros mantos freáticos se agoten y no podamos extraer agua del subsuelo. El panorama puede ser desolador. En términos contables, para corregir esta desviación solo hay dos caminos: aumentar el ingreso o reducir el gasto. Para reducir el gasto hay que atacar en donde está el mayor consumo: el uso ineficiente en el campo. Los números indican que más del 70% de la extracción está en el campo y que el agua se usa para regar con métodos arcaicos como agua rodada, aspersores ineficientes, pivotes y demás. Por otra parte, algunos cultivos como la alfalfa son altamente consumidores del líquido y totalmente impropios para un estado desértico. El tema del agua presenta además de todo una excelente oportunidad de negocio. Los sistemas de conservación, re-uso y tratamiento, pueden ser productos muy interesantes en nuestra región. Para los empresarios que decidan invertir en el tratamiento de su propia agua de deshecho, el retorno a la inversión también puede ser interesante. Recientemente conocí del proyecto de una de las pocas textileras sobrevivientes en el estado en que con tecnología de Israel tratarán y REUSARÁN el 100% de su descarga.

Deshechos sólidos:

La confinación, tratamiento y disposición de los deshechos sólidos es uno de los aspectos más importantes en la industria y el hogar. Aquí nuestro papel empieza con la educación y el ejemplo en las empresas y continúa con la actividad que podamos hacer en proyectos de la sociedad que pueden ser muy sencillos y baratos, como la separación de deshechos en las escuelas y los hogares de nuestros colaboradores para enseñar a las nuevas generaciones. Como en el caso del agua, los deshechos sólidos también representan una oportunidad de negocio.

Regresando a China, recuerdo una noticia de hace algunos meses en que reconocía a la mujer mas rica de aquel país. ¿Saben cual es su negocio? Recolectar cartón en Estados Unidos y exportarlo a China para reciclar. He aquí una idea para los emprendedores del estado.

Colofón:

Cuidar el medio ambiente es una cuestión de ética básica, entendiendo ésta como seguir las reglas para nuestra propia supervivencia. No es cosa de buenos deseos o consideraciones doctrinarias. Es tema de cómo poder coexistir en este mundo cada vez mas poblado.

China tendrá que modificar sus políticas de control ecológico. Nosotros solamente debemos seguir las nuestras. No es tan difícil pero además es rentable. Trabajemos en ello por el bien de nuestros hijos.

Hasta el próximo número de Líder Empresarial.