¿Cómo se podría interpretar el resultado de las elecciones recientes, si se tratara de un partido de fútbol?
He platicado con militantes panistas, priístas y algunas otras personas que no tienen simpatía específica por algún partido y que deciden su voto basados en el candidato, y todos coinciden en lo mismo: “Sentían que habían ganado el partido antes de pisar la cancha, se confiaron”.
Y es que hace apenas tres años el PAN había ganado 10 de los 11 municipios y 15 de los 18 distritos electorales en disputa, incluso el día posterior a las elecciones del 2004 la frase favorita de los panistas era “carro completo”. Hoy, el PRI cuenta con 15 de los 27 diputados del congreso (11 por elección y 4 plurinominales) y con 5 de los 11 presidentes municipales del estado.
¿Cómo fue que pasó?, se preguntan muchos funcionarios municipales de la capital que ya se veían en puestos con remuneraciones superiores a los actuales, pues aseguraban que su partido continuaría en el poder.
Posiblemente los conflictos internos del partido, posiblemente una estrategia planeada, combinada con un candidato a presidente municipal de la capital que trabajó incansablemente por parte del PRI, posiblemente la redistritación, pero sería ingenuo no dar crédito a el electorado que manifestó su voluntad ya sea mediante el voto o por su desinterés en acudir a las urnas.
Una vez más el libre mercado ha optado por un mejor producto. El resultado será interesante, pues en los próximos años, la competencia llevará a los partidos a demostrar lo mejor de ellos y la competencia los hará más creativos. En mi opinión, considero que la alternancia es el inicio de una sana democracia.
Espero que la información presentada en este ejemplar de Líder Empresarial contribuya en las decisiones que son tomadas día a día en su ejercicio empresarial.

Lic. Rafael
López Rivera
Director Ejecutivo