ARTÍCULO DE PORTADA

Posgrados, ciencia, investigación y tecnología
 

Yolanda Ivette Castillo Vázquez
Revista Líder Empresarial

Mucho se habla de las acciones que en estos temas deben tomarse: Desarrollo de posgrados con pertinencia, inyección de recursos para la investigación por parte de la iniciativa privada, mayores apoyos del gobierno… ¿Qué será de México de no hacer caso a este tema prioritario, para las economías más fuertes del mundo?

Un posgrado según la Real Academia Española es el “Ciclo de estudios de especialización posterior a la graduación o licenciatura”. Según el Acuerdo 279 de la Secretaría de Educación Pública, un posgrado es la opción educativa que comprende los niveles de Especialidad, Maestría y Doctorado.

Pero, ¿cuál es la utilidad de hacer un posgrado?

En el artículo titulado “Breve Manual del Estudiante del Posgrado” publicado en la revista Ciencia (1), se menciona que… “Habitualmente, las maestrías están diseñadas para formar personal de apoyo a la investigación, proporcionando las bases metodológicas y la preparación básica para entender y colaborar en un proyecto no diseñado por el Maestro, quien deberá trabajar asociado con un investigador (…). De un Doctor se espera que sea capaz de mucho más; deberá concebir y planear su o sus proyectos de investigación y los de su grupo, formar recursos humanos y dirigir en el más amplio sentido de la palabra sus investigaciones y las de todo su grupo”.

En virtud de que los posgrados habilitan para el desarrollo de la investigación científica, ya sea como apoyo o como autor de la misma, tiene que evaluarse la inversión que para ello hace el país. El gasto en ciencia y tecnología está por debajo de 0.5 por ciento del Producto Interno Bruto en la gran mayoría de los países de América Latina y en el caso de México, el porcentaje ha sido de 0.4 por ciento en promedio, en los últimos años (la UNESCO recomienda una tasa mínima de 1.0 por ciento del PIB real). Esta misma tasa es de 1.6 por ciento para Canadá y de 2.6 por ciento para los Estados Unidos, país que junto con Alemania y Japón destina el mayor porcentaje del PIB a ciencia y tecnología en el mundo, naciones que lograron traducir sus avances científicos en negocios altamente redituables y que hoy les mantienen como líderes en el orbe.

Otro factor importante, es la inversión que para el desarrollo de ciencia y tecnología hace la industria mexicana en todos sus sectores. En países como el nuestro, la mayor parte del gasto es realizada por el Estado (entre 60 y 90 por ciento), en tanto que el sector privado colabora con un porcentaje promedio de entre 10 y 20 por ciento (2). En los Estados Unidos por ejemplo, la proporción de financiamiento gubernamental de ese gasto, es menor de 50 por ciento, lo que demuestra la falta de interacción y colaboración entre los científicos y la iniciativa privada en México. Al respecto, el Dr. Francisco Avelar, Director General de Investigación y posgrado de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, comenta que hay un desaliento que se aprecia cada vez más y que hace que muchos jóvenes brillantes no inicien un posgrado: las falta de claridad de que un posgrado vaya a mejorar sus perspectivas en la vida, hablando en términos monetarios… “Hay pocas plazas en la industria y el sector privado. Da la impresión de que entre menos preparados mejor porque les pagan menos, lo que es una falta de visión del sector privado en nuestro país, donde hay una investigación casi nula. En Japón las empresas hacen tal vez el 80% de la inversión en este rubro, contratan sus propios investigadores y personal especializado y cuentan con departamentos para tal fin”.

En México, irónicamente, tenemos incluso la triste paradoja de que el sistema educativo mexicano llega a subsidiar al de Estados Unidos pues existen casos de investigadores que, al no encontrar aquí perspectivas de desarrollo, emigran al vecino país del norte. Es bien sabido que una empresa para sobrevivir en el mercado debe estar a la punta en el desarrollo tecnológico y la que no invierta en ello, está casi condenada a desaparecer… “El país tendrá que plantearse lo que hará cuando desaparezca el petróleo, en 20 o 30 años: si será netamente maquilador, si encontrará otro recurso natural que depredar para venderlo o si vamos a producir algo. Yo espero que aún estemos a tiempo y sé que hay muchos rezagos en el país pero la manera de generar riqueza en este mundo globalizado es a través del desarrollo de ciencia y tecnología”, enfatiza el Dr. Avelar.

México es el país de la OCDE que menos invierte en Ciencia y Tecnología y al no invertir seriamente en la formación de sus jóvenes y el desarrollo científico y tecnológico no tiene un futuro promisorio. Asimismo, las empresas modernas requieren cada vez más, contar con áreas de i nvestigación y desarrollo que permitan incorporar nuevas tecnologías o desarrollar las propias para mantener y mejorar su nivel de competitividad -especialmente en las actuales condiciones-, pero independientemente de la inversión privada, ¿qué está haciendo el estado mexicano por mejorar esta situación?

El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) en voz de Felipe de Jesús Sánchez, representante del mismo a nivel estatal, comenta que la principal actividad de éste es… “El Trámite y otorgamiento de becas para posgrados en instituciones del país y el extranjero, pagando el 100 por ciento del costo de éste con subvenciones que cubren seguro médico, inscripciones, colegiaturas y manutención, dando preferencia a los interesados por los estudios de doctorado, y que elijan un programa prioritario para el desarrollo del país, impartido en una escuela de prestigio”. Por ello, el CONCACYT ha creado el Padrón Nacional de Posgrados (PNP) para reconocer la calidad de los programas en sus niveles de especialidad, maestría y doctorado que ofrecen las Instituciones de Educación Superior (IES). Dicho padrón, fue creado en 2002 y en él se han registrado 340 programas educativos de posgrado de 45 IES de los cuales 302 están clasificados como de “Alto nivel” y 38 como “Competente a nivel internacional”; en Aguascalientes, de 89 vigentes, según información proporcionada por las mismas instituciones donde se imparten, sólo siete, cuentan con reconocimiento PNP inscritos en la categoría Alto Nivel, lo que es un dato relevante si consideramos que de las 19 IES existentes en la entidad, sólo tres cuentan con programas de posgrado de calidad avalada por el CONACYT. Entre los beneficios del reconocimiento PNP para las Instituciones se encuentra la facilidad para otorgar becas a través del Consejo (ya que el CONACYT apoya sólo los programas de calidad certificada por ellos mismos), la obtención de recursos para el mejoramiento de instalaciones, adquisición de equipo y bibliografía, así como para el alumno, la posibilidad de concluir su posgrado en el extranjero, además claro, del prestigio.

Sin embargo el CONACYT cuenta también con el FONDO MIXTO, que como su nombre lo indica, está conformado por dos entidades: CONACYT y los gobiernos de cada estado donde por cada peso que éstos últimos aporten para desarrollo de un proyecto de investigación, el Consejo contribuye de igual manera con un peso o hasta dos. También en Aguascalientes existe dentro de la Red de Centros Públicos del CONACYT unidades del Centro de Investigación en Matemáticas (CIMAT), el Centro de Investigaciones en Óptica (CIO) y el Centro de Tecnología Avanzada (CIATEQ) a donde pueden acudir los empresarios que deseen desarrollar un proyecto o investigación para mejora de su negocio; el costo por ello es muy bajo pues existe un subsidio por parte del gobierno federal. Por otro lado el programa “Avance” es especialmente para aquellos que estén desarrollando un producto nuevo, apoyándolos el Consejo con todo lo necesario (investigación de mercado, obtención de patente) para sacar su producto a la luz. “Incentivos Fiscales“ es un programa también muy atractivo donde al empresario que esté invirtiendo recursos para el desarrollo de investigación, el CONACYT le otorga un crédito fiscal que se traduce en una deducción del 30% anual a pagar de impuestos.

El gobierno estatal por su parte, cuenta con el Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Aguascalientes (CONCYTEA). Héctor Valdez Arreola, Director General de dicha instancia establece que la situación actual del desarrollo tecnológico… “Es como en todo el país, un tanto cuanto pobre por la falta de recursos pero estamos trabajando con lo poco que hay para aprovecharlo lo más posible”. Uno de los logros del CONCYTEA ha sido la creación de una red donde se involucran empresarios, universidades, investigadores, centros de investigación, funcionarios públicos y población en general con el fin de que todas las actividades que realice el Consejo estatal, estén coordinadas por grupos de trabajo. Con esto y la Ley Estatal de Ciencia y Tecnología que fue aprobada en mayo pasado, tendrán la base para que todas las promociones y convocatorias se hagan de una forma ordenada y transparente, priorizando las necesidades que tenga el gobierno del estado y la sociedad a fin de darles pertinencia. El CONCYTEA también a través de convocatorias tiene proyectos de investigación aplicada, además de fungir como vínculo entre centros de investigación y empresas interesadas en la resolución de alguna problemática. Las becas de posgrado también son su preocupación y actualmente… “Tenemos dos becarios de posgrado en Estados Unidos y están por irse otros dos en agosto a los que se les apoyó con 25 por ciento del costo”. El Consejo local apoya sólo los posgrados con orientación al desarrollo tecnológico y de investigación dando al igual que el CONACYT, preferencia a los interesados en un doctorado.

Pero no obstante las facilidades otorgadas por el gobierno del país a través de distintas instancias para hacerse de más elementos posgraduados que apoyen o desarrollen la investigación científica, aún existen algunas lagunas en este nivel de educación. Por lo que se refiere a la planta de investigadores, según datos de la UNESCO para el conjunto de países de América Latina, respecto de la población total, la tasa promedio es de alrededor de 200 investigadores por cada millón de habitantes. La misma fuente reporta para Canadá una tasa de 2 mil 700 y para los Estados Unidos de 3 mil 700 por millón (3). México cuenta con poco más de 25 mil investigadores que representa alrededor de 250 investigadores por cada millón de habitantes, cifra un poco mayor respecto al promedio latinoamericano pero sólo 6 por ciento de lo que hay en Estados Unidos en esa misma proporción.

¿Qué sucede entonces en México a este respecto? Se puede pensar que la obtención de una beca es complicado, que como se veía en un inicio, las perspectivas de una mejor calidad de vida gracias al estudio de un posgrado no son tan claras o algo muy importante y que incluye la educación en general: que en las etapas más tempranas de la vida académica, no se inculca la inquietud por la investigación y no se dan a conocer los beneficios que gracias a esta actividad se pueden obtener.

Tanto el CONACYT como el CONCYTEA, preocupados por esta situación cuentan con actividades para despertar y desarrollar en los más pequeños la curiosidad por la ciencia y la tecnología y ejemplo de ello es la Semana Nacional de Ciencia y Tecnología (SNCYT) dirigida tanto a niños que cursan la educación básica, como a los jóvenes de nivel medio superior… “Esto debe ser una actividad que inicie en los primeros años, incluso en preescolar. Debemos también integrar a los planes de estudios, métodos de investigación adecuados a cada etapa y hacerles llegar material de divulgación científica a los estudiantes”, considera Felipe Sánchez. En el ámbito estatal, CONCYTEA cuenta con la Casa de la Ciencia –que también se encuentra en algunos municipios de Aguascalientes- así como el Vagón de la Ciencia, ambos espacios dedicados a la infancia donde realizan experimentos y al igual que la SNCYT, buscando despertar el interés en la niñez y juventud por la investigación. Sin embargo Héctor Valdez, consciente de la realidad local hace especial énfasis en los jóvenes de preparatoria… “Pues si bien es muy importante la niñez, nos hemos quedado un poco atrás con la atención a los muchachos de educación media y de bachilleratos que son los próximos profesionistas y posiblemente investigadores por lo que queremos encaminarlos a lo que requiere el estado como las ingenierías y carreras con orientación técnica”.

Las carreras técnicas y tecnológicas no obstante, parecieran marcadas para muchos con el estigma de la inferioridad, pues llevar el título “Técnico” es como transitar por la vida laboral con una etiqueta que resta valor a los conocimientos. Irónicamente… “Una carrera técnica de alto nivel puede ser muy superior en cuanto a ingresos y sobre todo, de oferta de trabajo en el estado y empresas diversas en Aguascalientes están pidiendo específicamente ese tipo de egresados”, señala el director del CONCYTEA.

Elsa de León Aguirre, directora estatal del Colegio de Educación Profesional Técnica del Estado de Aguascalientes (CEPTEA-CONALEP), asegura… “Nuestros Técnicos son los más requeridos a nivel empresarial. Contamos con premios nacionales de ciencia y tecnología y actividades que ayudan a los jóvenes a desarrollar muchas habilidades”. Aunque los jóvenes de sus planteles se encuentran aún en nivel bachillerato y el nivel técnico universitario es diferente, debe crearse conciencia acerca de la importancia de este tipo de educación para el desarrollo de la investigación en el país.

Desde hace varios años, los programas académicos de posgrado se encuentran en un proceso de estructuración y mejoramiento. Originalmente, cada IES ofrecía los posgrados que podía organizar, sin criterios unificadores de calidad, es por ello que el CONACYT ha hecho el esfuerzo así como las mismas Instituciones de Educación superior a través de la ANUIES para fijar dichos criterios de calidad a los posgrados. La autonomía científica y tecnológica del país según algunos autores, se logrará al realizar investigación en disciplinas básicas (biología, física, matemáticas...) sin embargo, éstas son las áreas con menor número de alumnos, pues la gran mayoría se concentran en las áreas administrativas y de ciencias sociales (4).

Así pues, nos encontramos ante distintos planteamientos: inculcar el interés –en todas los niveles de estudio-por la ciencia y la tecnología así como por la investigación científica, desarrollar posgrados de calidad, crear para ello la planta necesaria de académicos, destinar mayores recursos para tales fines y por supuesto, estimular a la iniciativa privada y concienciarle acerca de la importancia de la inversión autónoma para el desarrollo de investigación e innovación tecnológica. Cuestión de romper paradigmas, crear una nueva cultura educativa y sobre todo, suma de voluntades o… en unos años el futuro será más que incierto en todos los sectores de nuestro país.

Sobre el contenido de la tabla

A continuación presentamos una tabla con una lista de 19 Instituciones de Educación Superior donde se imparten posgrados en Aguascalientes que con especialidades, maestrías y doctorados, suman más de 85. Esta información, fue obtenida a través de las mismas instituciones que facilitaron los datos por lo que agradecemos su cooperación para la realización de la misma.

Ahora es su turno amable lector, de evaluar la pertinencia y calidad de la oferta educativa que a este respecto existe en nuestro estado.

(1) “Breve Manual del Estudiante de Posgrado. Revista Ciencia de la Academia Mexicana de Ciencias (Vol. 48 Num. 2, Pag 8-15; 1997).

(2)(3): “El Posgrado y el Desarrollo Económico”, Comunicado de la Comisión Especial para el Congreso Universitario ; Consejo Académico del Área de las Ciencias Sociales, UNAM, julio 2005.

(4) “La función de los posgrados en educación en México” Revista de Educación y Cultura La Tarea de la Sección 47 del SNTE.