DE INTERÉS

Cómo vivir con estrés, entiendo qué es
 

Ing. Jaime Damián García
Gerente Técnico Learning Ingeniería, S.C.
jdamian@artizon.com.mx

¿Cuál es el padecimiento más común en los empresarios y ejecutivos en estos tiempos modernos? ¡Por mucho es el estrés! El estrés es el combustible que hace mover nuestro cerebro. Sin el, probablemente nuestro caminar, nuestro vivir sería muy lento, pausado. Pero en exceso acarrea una serie de problemas emocionales y psicológicos.

Mucho antes de que Selye identificara en 1936 el estrés como un concepto nuevo y cómo afecta la personalidad provocando efectos corporales nocivos, Freud en el 1883 hablaba a su esposa de los efectos que sentía en su salud física y emocional por la sobrecarga de trabajo a que estaba expuesto sin que supiera que más tarde el concepto se identificaría como “estrés”.

Estrés es el efecto de una carga emocional que afecta a todos los seres humanos con manifestaciones físicas y emocionales ante cambios personales, sociales, culturales o laborales. La mayoría de las personas perciben el estrés como algo negativo ya que por definición se percibe como una amenaza o demanda que no se puede manejar con facilidad. A este tipo de estrés negativo se le llama distrés. Sin embargo para aquellos que trabajan bajo tensión puede ser una fuerza estimuladora que los induce a realizar una tarea. A este tipo de estrés positivo se le llama eutrés.

Gold señaló en el 1982 que el estrés es algo tan seguro como la muerte, padecida en algún momento por todos los seres humanos y que no existen ambientes libres de estrés y hasta es necesario vivir con cierto grado de tensión.

El estrés en el trabajo, la familia y nuestra vida social es inevitable. El estrés en nuestra vida por lo tanto, es inevitable. Nuestra salud emocional y física no depende de la ausencia o presencia del estrés sino de la sensibilidad en la detección de los síntomas y la rapidez con la que actuamos para corregirlo.

La mayoría de los problemas relacionados con este padecimiento es resultado de ignorar precisamente los signos en forma temprana o porque minimizamos las posibles causas y les damos muy poca importancia.

Pero entendamos cómo es que se da este efecto. Cuando se está bajo estrés, el cuerpo es bombardeado por hormonas que alteran fuertemente el estado de ánimo. Imaginemos que la persona está amenazada por un animal peligroso; el cuerpo segrega adrenalina para prepararse para escapar o pelear. Hay un cambio de ánimo fuerte e inmediato. En estas circunstancias nadie comienza a reír o sonreír. El cuerpo se prepara para la acción y reacciona con las emociones de pelea como coraje, agresión y hostilidad o huida como lo son el miedo, la ansiedad o el nerviosismo. Estas situaciones tienden a pasar rápidamente. El cuerpo está preparado para responder a las situaciones de peligro de esta manera.

En la sociedad moderna la respuesta fisiológica es similar, pero las situaciones cambian. Las amenazas que hoy día recibimos son de índole financiero, emocional o social y estos tipos de amenazas están constantemente presentes en nuestro ambiente pero generalmente no se manejan de manera inmediata. Esta respuesta del cuerpo acelera el metabolismo y con ello, el consumo de nutrientes y energía. Si este estado se prolonga indefinidamente, menos recursos tiene el cuerpo disponible para responder a las situaciones de día a día. El cuerpo comienza a deteriorarse.

El estrés es causado por un sobresalto o trauma repentino, o por estar en el ciclo adrenalínico de pelea o huida por largos períodos. El ciclo adrenalínico es un proceso natural, cuyo propósito es darnos fuerza y resistencia extra en momentos de amenaza o peligro; produce varios cambios en el cuerpo. La sangre es canalizada del estómago y los intestinos, al corazón y los músculos grandes.

Todos los sentidos se agudizan. La actividad cerebral aumenta para procesar la información sensorial recibida más eficientemente. Nuestras mentes reaccionan a cualquier amenaza ya sea real o imaginario con la misma respuesta fisiológica. La mente subconsciente reacciona a los pensamientos, pero no distingue entre la realidad y la imaginación. La respuesta que produce el cuerpo ante el pensamiento de amenaza es de igual magnitud que el que produce en situaciones de amenazas reales. Imagínese que mientras Usted está en la oficina trabajando tranquilamente; llega su jefe y comienza a gritarle e insultarle sin motivo alguno. Esta situación activa el ciclo adrenalínico de pelea o huida. Es posible que deseara levantarse y alejarse o levantarse y golpear a su jefe pero por circunstancias sociales y económicas, probablemente no quiera actuar se esa forma. En esta situación se sentirá como un carro al que le aplican la gasolina y el freno a la misma vez: consume una enorme cantidad de energía, pero no va a ningún sitio. Si se mantiene en ese estado durante un período largo la salud física y mental comenzarán a deteriorarse. Si el cuerpo se mantiene demasiado tiempo en ese estado, varios síntomas fisiológicos, psicológicos y de conducta se presentarán.

Algunos de estos síntomas son:

  • Palpitaciones
  • Debilidad
  • Vértigo o mareos
  • Insomnio
  • Dolor de cabeza
  • Intranquilidad
  • Trastornos estomacales
  • Sensaciones de irrealidad
  • Ataques de pánico
  • Incapacidad para concentrarse
  • Pensamientos desorganizados y extraños

Estos síntomas son respuestas naturales a la fatiga constante. Para terminar con los síntomas es necesario romper el ciclo adrenalínico. Necesitamos un método para reducir el estrés y evitar enfermedades emocionales y físicas.

La prevención es la clave, y en la próxima ocasión estaremos hablando de algunas recomendaciones para lograrlo.