HABLEMOS DE NEGOCIOS Y COMPETITIVIDAD
Pequeñas empresas al margen de la globalización
 

Lic. Felipe de Jesús González Ramírez
Presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo en Aguascalientes
felipeglz@interdisa.com

Las pequeñas y medianas empresas en México no cuentan con la preparación y equipamiento necesario para competir a nivel mundial. Hay muchos sectores productivos que se han debilitado con la globalización y sus efectos, ya que la fuerte competencia que sufren y a la cual no estaban preparados los está asfixiando.

Esto se vive tanto en el sector industrial como en el comercial, de servicios y turismo y sin embargo se presume a nuestro país como un ejemplo en la firma de tratados comerciales (42 en total) pero no se implementa una política que fortalezca al sector productivo interno ya que no hay objetivos al corto, mediano y largo plazo.

Los pequeños comercios y prestadores de servicios compiten contra las grandes cadenas, teniendo que sortear la falta de acceso al financiamiento, falta de apoyo a la implementación de tecnología, capacitación y asesoría oportuna. Nuestras industrias tienen que competir con altos costos de energéticos y de impuestos en comparación de su competencia y los comercios en pequeño se ven seriamente afectados por la competencia desleal del comercio informal, piratería y contrabando.

Que quede claro que como empresarios y cámaras empresariales no pedimos subsidios, sino que se adecuen los precios de luz, gasolinas, gas natural y fiscalización a todos los que realizan la venta de algún producto o servicio y posterior a esto una reducción de impuestos para estar en una posición igual a nuestros competidores, de lo contrario el rezago que vivimos se ahondara más.

El problema fiscal es un asunto que presenta un serio rezago ya que las misceláneas fiscales que hemos sufrido los últimos años, ante la falta de acuerdo para una reforma fiscal integral, solo han sido de carácter recaudativo y de ninguna manera se ha procurado plantear y aprobar una Ley Fiscal que fomente la competitividad y con esto un mayor crecimiento de las empresas y del país mismo.

En Países de Europa impuestos como el I.S.R. (Impuesto sobre la Renta) han tendido a disminuirse con lo que se ha logrado un mayor dinamismo de las empresas y que éstas puedan ofrecer mejores precios en el mercado global trayendo como consecuencia mayores ventas y mayor generación de empleos, lo que se traduce en una mayor contribución fiscal y generación de benefactores para la población.

Asimismo es necesario considerar que todos paguemos impuestos por obvio que sea este planteamiento. La economía informal ascendió al 28.30 porciento de la población económicamente activa y se calcula que se evaden anualmente una cantidad 253 mil mdp. Con esto tenemos en cifras redondas que el sector informal desarrolla el 12 porciento del PIB (Producto Interno Bruto), una cifra sorprendente, pero cierta. Del año del 2001 a la fecha la informalidad ha crecido a ritmo del 15% anual y genera la existencia de más de 50 mil vendedores de productos pirata dejando pérdidas anuales estimadas de más de mil 300 millones de dólares a la industria mexicana.

Y con la actual problemática de alza en precios de productos básicos, energéticos, carreteras federales, etc. se prevé un endurecimiento en la política monetaria, que afectará el desarrollo del mercado interno y con esto agravará la ya difícil situación de las pequeñas empresas que dependen sus ventas del público en general.

Este año se anuncia con bombo y platillo por parte del gobierno federal a través de la Secretaria de Economía y la propia en nuestro estado por conducto de SEDEC, que el 2007 va a ser el año de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, empresas normalmente olvidadas por el sector gubernamental y bancario de México.

Ojalá no se quede en buenas intenciones ya que la necesidad de estas empresas de acceder al financiamiento, tecnología, capacitación y asesoría a un costo razonable es grande. Este sector de pequeñas empresas relegado hasta ahora y tan necesario para el crecimiento de los países requiere oxigeno, mejorar su posición competitiva y ser nuevamente una opción para los emprendedores y no una válvula de escape ante el desempleo.