EDITORIAL
Cuestión de enfoques
 

Como en el inicio de cada año los buenos deseos se hacen evidentes y cada año en la editorial de enero he dedicado unas líneas a la reflexión de este acontecimiento tan recurrente en cada uno de nosotros, donde en la gran mayoría de las personas los buenos deseos van desapareciendo conforme avanzan los días del mes.

Para el próximo 2007 tendremos nuevos proyectos y objetivos por cumplir; muchos empresarios proactivos aprovecharán la adversidad y tomarán de ella algunos recovecos para fortalecer sus proyectos, aprovecharán la entrada del nuevo gobierno para ampliar sus relaciones, algunos otros al darse cuenta que el mundo continúa girando y bajo una pizca de audacia, encontrarán nuevos métodos de operación y por lo tanto de nuevos negocios. Habrá quien comience a importar materias primas de Asia como muchos que ya lo han comenzado a hacer. Sin otros se sentirán victimizados por el sorprendente despliegue de la economía china, por la situación que vive nuestro país, por el clima o algún otro acontecimiento que le ayude a justificar su falta de iniciativa; muchos de los emprendedores proactivos ven como oportunidad de negocio ser vecinos de la principal economía del mundo, mientras otros tantos lo ven como un mal necesario. Y es que esta diferencia en el pensamiento del ser humano es la que alimenta la creciente disparidad entre las economías del mundo.

Para este próximo año considero que un buen remedio para el desánimo que pudiera existir es estar pendientes de los éxitos empresariales de aquellos que ven lo que la gran mayoría no. De cómo resuelven sus conflictos y sobre todo, conocer su fuente de inspiración o de energía.

En esta revista pretendemos identificar y destacar este tipo de acontecimientos para posteriormente hacerlos llegar hasta sus manos.

Espero que este inicio de año esté lleno de proyectos por cumplir.

Hasta el próximo número.


Lic. Rafael López Rivera

Director Ejecutivo