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Lic. Felipe de Jesús González Ramírez
Presidente Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Aguascalientes
felipeglz@interdisa.com
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Agoniza el sexenio del presidente Vicente Fox, administración que destacó por la estabilidad económica, libertad de expresión y el fuerte apoyo al desarrollo de vivienda. El otro lado de la moneda es que no se aprovechó esta estabilidad financiera para generar los empleos que eran necesarios ni se dio el impulso adecuado para un mayor crecimiento que si bien ha registrado un incremento, es aún muy pobre comparado con el tamaño de economía que tenemos y a que contamos con recursos extras derivados del alto precio del petróleo.

Hay algunas justificaciones como el bloqueo del congreso ante las reformas estructurales en materias prioritarias para el país -pero a final de cuentas es negativa la valoración que haremos del sexenio foxista-. Ya que la falta de acuerdos fue la constante.
Se calcula que en México 7 de cada 10 empleos son informales; algunos personajes del comercio informal se amparan en el argumento de que fue su única opción ante la falta de empleo aunque nada justifica el contrabando y piratería, actividades a las que se dedican gran parte de los que se ubican en este sector. El creciente desempleo abierto y el empleo informal son unas de las principales preocupaciones en nuestro país, situación difícil que deberá atender el presidente del empleo, Lic. Felipe Calderón Hinojosa.
Ya se dejó de manifiesto en estos últimos dos sexenios que se necesitan más que las políticas aplicadas en macroeconomía para solucionar estos fenómenos. También hay factores que alientan al empleo informal que deberán ser atendidos: empleos formales mal pagados, falta de supervisión de las autoridades al sector informal, financiamiento accesible y oportuno, displicencia de la autoridad de empadronar a todos y los complicados sistemas tributarios.
La economía informal en este sexenio pasó del 15 al 25% del Producto Interno Bruto según estudios del Instituto para la Propiedad Industrial y el Comercio Legal (IPPIC), estudios que señalan que la mayor parte de la mercancía que se distribuye en estos canales es piratería y contrabando.
Tenemos el indecoroso segundo lugar en piratería. Para darnos una idea de este problema, la industria del vestido, música, software, libros y videos pierden al año 11 mil millones de dólares ante esta competencia tan desleal y dañina para nuestra economía.
Estos sectores desgraciadamente no solo no se recuperan, sino que pierden cada vez más terreno y a ellos se suman otros como vinos y licores, envases y embalajes, autopartes y aparatos domésticos entre otros.
El cierre de negocios, principalmente del comercio al menudeo sigue siendo una tendencia que no se ha podido revertir y aunque se habla de un crecimiento del sector comercial, las grandes cadenas son las que están siendo beneficiadas sin que el Gobierno pueda establecer mecanismos que ayuden a las llamadas Mipymes (Micro, pequeñas y medianas Empresas).
Apoyos en financiamiento, asesorías y capacitación deberían de estar en la agenda económica de los gobiernos estatales y ahora en los municipales, ya que se empieza a vivir esta situación ante la apertura de nuevos y fuertes competidores en ciudades intermedias; recordemos que el perfil de quienes son propietarios y atienden estos negocios, no es un perfil apto para emplearse de manera fácil.
En fin, no desestimo, ni dejo de reconocer los logros macroeconómicos, pero es un hecho que esta estabilidad económica para muchos es más bien estancamiento, que ojalá sea una base de crecimiento acorde a nuestras necesidades para el siguiente gobierno, y así logremos más y mejores oportunidades de empleos y negocios.