LA ENTREVISTA
Juan Manuel López Valdivia
 

Trabajando por una sociedad más justa y más humana

Juan Manuel López Valdivia, uno de los más eminentes empresarios de la localidad es un activo dirigente de negocio y vicepresidente de una de las asociaciones más importantes en América Latina que agrupa a empresarios comprometidos con el mejoramiento personal y del entorno: la Unión Internacional Cristiana de Dirigentes de Empresa, UNIAPAC; que desde hace 75 años promueve la responsabilidad social en los empresarios de todo el mundo a fin de contribuir en la construcción de una sociedad más justa y más humana. Líder Empresarial en oportunidad de esta entrevista al Sr. López Valdivia, preguntó sobre sus metas, planes y resultados en este organismo.

Líder Empresarial (LE): Qué es lo que le motiva a ingresar a la Unión Internacional Cristiana de Dirigentes de Empresa?

Juan Manuel López Valdivia (JMLV): Debo comenzar por explicar primero, cómo ingresé a la Unión Social de Empresarios de México (USEM), que es el nombre de la UNIAPAC en su capítulo México. La USEM, inicia en Aguascalientes por el actual senador por Aguascalientes, Sr. Felipe González González al final de la década de los 80. Operó por tres o cuatro años tal vez y desapareció, ya que no hubo quien le diera seguimiento. Tuve antecedente de la confederación gracias a Javier Buenrostro y en 1999, se realizó una reunión en el Consejo Coordinador Empresarial a la que asistió el entonces presidente nacional de la confederación USEM, José Alfonso Lozano Irazabal, quien platicó sobre la Unión. Ahí se formó una comisión para verificar cuál era el estatus de la agrupación, presidida por el mismo Javier Buenrostro y que contó con el entusiasmo de los empresarios por resurgir dicho organismo. La razón por la que asistí a esa reunión fue porque el lema que maneja, llamó fuertemente mi atención: “Por más empresas altamente productivas, plenamente humanas y socialmente responsables”.

LE: ¿Cómo es que ingresa a la Confederación?

JMLV: Cuando se formaliza la asociación me invitan como secretario en los años 1999 y 2000. En el mismo 1999, al final del año visitó Aguascalientes Lorenzo Servitje y nos animó a iniciar en nuestra ciudad los Cursos de Formación Social (CUFOSO). El objetivo de dichos cursos es que el empresario se forme para poder transformar posteriormente a su empresa y después a la sociedad. Así pues, a partir del año 2000 los cursos se ofrecen en Aguascalientes –aunque ya tienen 25 años de existencia- y durante varios años con mucho éxito llevamos a cabo dos cursos anualmente y debido a su contenido y utilidad ahora el CUFOSO es un diplomado. Los primeros que tomamos el curso fuimos quienes formábamos parte de la asociación pues era muy importante y nos daba una formación más amplia. En la misma visita, Don Lorenzo nos anima a ser anfitriones del Congreso Internacional de la Unión Internacional Cristiana de dirigentes de Empresa (UNIAPAC) y aunque la asociación era aún muy incipiente -pues la habíamos reiniciado sólo unos meses atrás-, lo organizamos y todo eso ayudó a que la Unión renaciera con fuerza. Para el año 2000 entonces, llevábamos ya dos Cursos de Formación Social y un Congreso Latinoamericano al que asistieron muchas personalidades. En el 2001, invitan a Javier Buenrostro para ocupar la presidencia de COPARMEX y es así que en los años 2001 y 2002, le sucedo en la presidencia local de la USEM.

LE: Pero, su meteórico ascenso a la dirigencia nacional de la Unión, estaba aún por venir…

JMLV: Pues, continuamos con los cursos, conformamos un grupo pujante y a finales del 2002, recibo la llamada del entonces Presidente Nacional de USEM, acudo a la Ciudad de México y es ahí donde José Ignacio Mariscal Torroella (que ahora es el presidente electo a nivel mundial de UNIAPAC), me invita a contender por la presidencial nacional de la USEM. Cuando asumo una responsabilidad lo hago de forma completa para sacar adelante las cosas y no defraudar a nadie, por lo que platiqué con mi familia, mis socios y hermanos y de todos recibí un apoyo completo. En el 2003 y 2004 quedé como dirigente nacional de la USEM. La gestión es de normalmente dos años aunque cada año hay elecciones pero no obstante que mi período había terminado, aún se encontraban varias cosas pendientes en la Unión -ya que ésta aún no estaba bien estructurada- así que me solicitan presidir una año más la Confederación por lo que continúo en el año 2005 y por otra parte, me informan que quieren proponerme como Vicepresidente del próximo Consejo Central de Delegados de América Latina (CECEDAL) de la UNIAPAC Latinoamericana. Esa era otra sorpresa para mí y les dije que si ellos consideraban que yo podía ser de utilidad y ayuda al movimiento con el que estaba muy comprometido, aceptaba con gusto.

Así, en noviembre del 2004 en el CECEDAL de Santiago de Chile me nombran como primer vicepresidente de UNIAPAC LATINOAMERICANA, se incluye un segundo Vicepresidente (uno correspondería a la parte norte de América y otro a la parte sur), por lo que cumplí con el compromiso de Presidente nacional de USEM y Vicepresidente de la UNIAPAC simultáneamente. El 3 de febrero de este 2006 pasé la estafeta en Mérida, Yucatán a Sergio Castro Toledo, el nuevo presidente de la confederación USEM y me quedé sólo con la Vicepresidencia de Latinoamérica de UNIAPAC.

LE: ¿De qué forma es de ayuda la USEM en el quehacer empresarial?



La formación que da USEM es de gran utilidad para los empresarios. A veces se piensa que la empresa si quiere ser productiva, no puede ser humana, lo que es totalmente falso. Nosotros en Vianney lo hemos vivido, y estamos contentos de que la USEM nos haya permitido formarnos y sabemos que los socios, ejecutivos y gente a nivel de gerencia a través del CUFOSO hemos manifestado un cambio, pues nos ha ayudado a ponernos en la misma sintonía al hablar de los valores y principios que rigen la empresa y si bien estos preceptos manejados emanan de la ideología de la iglesia católica, son universales pues están plasmados en las constituciones y derechos humanos de diferentes países, como el respeto a la dignidad de la persona, la búsqueda del bien común, la solidaridad o la justicia. Eso como persona y como empresario me ha ayudado mucho ya que cambia la forma de pensar sobre que, por ejemplo, nos dedicamos a fabricar un producto y debemos obtener utilidades a costa de lo que sea pero tienen antes que existir los valores y debemos encontrar el sentido trascendental a las cosas.

La USEM y ahora la UNIAPAC me han motivado mucho porque cuando uno convive con empresarios de todo el mundo, se da uno cuenta que no está solo y que hay muchas personas que compartimos la misma filosofía y nos apoyamos. Pero para ello, es importante hacer consciencia de forma específica sobre las siguientes 4 líneas estratégicas para trabajar que tanto cuando fui presidente en Aguascalientes como a nivel nacional de la llevamos a la práctica:

  1. Formar para transformar. A este respecto sabíamos que no solo debíamos formarnos, sino que buscar que la formación que impartimos se concrete en nuestras empresas como un primer paso para la transformación de la sociedad.
  2. Vinculación. Sabíamos que teníamos que crear sinergias entre las diferentes asociaciones USEM de México y UNIAPAC así como con otros organismos.
  3. Impacto en la sociedad. Pensamos que si no logramos que USEM se convierta en un factor de opinión en la sociedad para que los valores que promovemos, animen las grandes decisiones de nuestro país, no estamos siendo productivos pues los empresarios no tenemos que ver solamente a adentro de nuestras empresas sino insertarnos en la sociedad y ser protagonistas del desarrollo de la misma.
  4. Institucionalización. Si las empresas no se institucionalizan, desarrollan políticas, procedimientos, renovación de sus consejos, renovación de operaciones y están por el contrario manejadas por una o dos personas, no pueden garantizar su permanencia.

Sobre esas cuatro líneas trabajamos fuertemente. Dimos muchos de Cursos de Formación Social y desde el año pasado, como comenté anteriormente tiene la acreditación de diplomado por Universidad Popular Autónoma de Puebla la (UPAEP) y está por concretarse con el Instituto Tecnológico de Monterrey, la Universidad de Monterrey y la Universidad Panamericana, lo que significó un paso más. Algo muy satisfactorio también es que logramos dar los cursos en la mayor parte de las Asociaciones en la República Mexicana (en casi todas uno por año), lo que ha ayudado mucho a la formación, al involucramiento y a que el movimiento crezca.

LE: ¿Qué tipo de actividades abordaron en pro de la formación de los empresarios?

JMLV: Respecto a la vinculación, ya se tenían varios años que los congresos nacionales no se realizaban. Cuando en el 2003, llegué a la presidencia de la Confederación USEM, decidimos reanudar los congresos y realizamos el 9º congreso nacional de USEM que bajo el tema “La construcción del México que queremos”, seguimos varios tópicos, como ver qué se ha hecho en países donde han logrado una reconstrucción social y económica.

Las conclusiones de este encuentro las hicimos llegar a los legisladores buscando que al interior del congreso se pusieran de acuerdo para sacar adelante las reformas estructurales que lamentablemente no se han dado, sin embargo, hicimos que nuestra voz se escuchara.

En el 2004, tuvimos el 10º Congreso en Puebla donde el tema fue: “La unidad de México, nuestro compromiso”. Ahí insistimos en que como mexicanos debemos estar unidos para sacar adelante este país. Ya en 2005, hicimos el Congreso en Mérida cuyo título rezaba: “Es posible llevar a la práctica la responsabilidad empresarial”, donde tuvimos como expositores a grandes empresarios del país.

Por otra parte, desarrollamos los Foros Nacionales, a fin de hacer llegar la información a todos los empresarios. Estos foros fueron virtuales y comenzamos haciéndolo vía presencial en la Ciudad de México en noviembre de 2004 en coordinación con el ITESM y de manera virtual en las aulas de la institución en todas las ciudades donde la asociación existe . A ese primer foro le llamamos “Honestidad y Transparencia, claves para el desarrollo” donde hicimos ver cómo la corrupción es la principal causa de la desigualdad social, tanto dentro de las empresas como en las autoridades e incluso las familias. A través de esto, hicimos nuevamente un llamado a los legisladores que posteriormente gracias a esto, logramos que la Confederación USEM forme parte del Consejo Nacional para el Diálogo con los Sectores Productivos, presidido por el Presidente de la República en coordinación con el Secretario del Trabajo así que ese fue un espacio adicional que logramos para que nuestra ideología anime las grandes decisiones del país.

El foro de 2005 se denominó “México, nuestro destino” en el que dimos a conocer la Declaración USEM donde enunciamos que nuestro compromiso es por México e insistimos en que no podemos evadir más nuestra responsabilidad y quedarnos a la espera de que el gobierno resuelva los problemas. Ahí invitamos a los presidentes nacionales de todos los partidos políticos pero sólo acudió Manuel Espino y algunos otros dirigentes locales. Lo que enunciamos en su momento y dejamos muy en claro es que en la USEM estamos convencidos de la necesidad de una autoridad política cuya finalidad no sea otra que el bien común. En ese momento todavía no se definían los candidatos a la presidencia de la República, pero dijimos que necesitábamos candidatos que escucharan las necesidades de la sociedad. Insistimos en la importancia de ejercer el voto porque creemos que hacerlo de manera razonada, es hacerlo por México y titulamos a esa iniciativa “Sociedad en Movimiento”. Así pues, convocamos en ese momento y en ese foro para compartir con las fuerzas políticas nuestra visión de país y el perfil de los gobernantes que queremos.

El pasado cuatro de octubre de 2006, la USEM cumplió 49 años. Ya es una institución que ha ayudado a formar, despertar la conciencia social de muchos empresarios y líderes sociales de este país que han pasado por ella, gente que ha sido parte de esta formación y de despertar la conciencia de que somos parte de nuestro medio por lo que en resumen la USEM, ha sido a lo largo de sus 49 años de vida parte de este nuevo México. Le tocó luchar contra el socialismo, en tanto que nosotros siempre hemos pugnado por una economía de mercado pero con responsabilidad social. La UNIAPAC es una sociedad cristiana que no obstante recibe a empresarios de cualquier credo, sólo que sean gente de buena voluntad; sin embargo nuestro objetivo es conocer y difundir los preceptos de la iglesia tanto en las empresas como en la sociedad. La Unión además brinda a los socios un marco de pertenencia internacional, pudiendo intercambiar experiencias con empresarios de todo el mundo. Desde luego, tenemos también una excelente relación la iglesia católica y por ejemplo tenemos los Simposios de obispos y empresarios de Latinoamérica.

Tuvimos nuestro Congreso Mundial en Lisboa en mayo de 2006, cuyo tema fue “Ser mejores dirigentes de empresa en un complejo mundo globalizado”. Previo a este evento, en la junta de UNIAPAC Internacional, fue electo José Ignacio Mariscal; él es el primer mexicano que en 75 años de historia de la UNIAPAC, preside el organismo y el segundo latinoamericano.

Y así como tuvimos ese congreso, también tuvimos el 3 y 4 julio el 8º Simposio del Consejo Episcopal Latinoamericano CELAM-UNIAPAC, en Buenos Aires. Participamos más de 15 países de Latinoamérica y El Caribe, donde hablamos de las inversiones éticas y cómo el gobierno debe facilitar un clima para favorecer las inversiones. Hicimos énfasis en que el empresario tiene un papel central en la generación de riqueza pero en que ésta debe ser bien distribuida. También se habló de la migración pero de convertirla en legal y que sea permitido el libre tránsito de personas. Por eso insistimos en que el gobierno, empresarios y sociedad civil, deben solucionar las causas estructurales que provocan las emigraciones pero también que los países receptores de emigrantes, deben de solidaria y subsidiariamente facilitar el comercio que permita el trabajo en los países de origen.

Esta es en resumen la labor de la UNIAPAC y estamos tratando de construir un mejor planeta, un mundo más humano, más solidario, más justo. Es una tarea retadora, difícil pero a su vez muy bonita y motivante.