Una tercia de Reinas es una mano que cualquier avezado
apostador de la feria a ojos cerrados aceptaría
gustoso jugar en las mesas de la próxima verbena
abrileña.
Sin embargo esta codiciada combinación no
parece haberle dado los mismos dividendos en imagen
y prestigio al Patronato de la Feria Nacional de San
Marcos que explica en voz de su titular Raúl
Álvarez Gutiérrez que… “Celina,
Cynthia y Marina son dignas representantes de la mujer
aguascalentense y cuentan con una gran sensibilidad,
al contribuir solidariamente a favor de la población
en desventaja”, lo cual es indudable y por tanto
es un argumento irrefutable para aceptar con gusto
la coronación de las tres reinas.
Es encomiable la labor realizada por las 3 reinas
que enmarcarán la próxima feria, sin
embargo más allá del resultado final,
también pasará a la historia no sólo
la inédita decisión que desde que iniciaron
estas coronaciones en la década de los 20´s
nunca se había presentado, sino el porqué
de la misma.

Es lamentable que en pleno año electoral cuando
tratamos por todos los medios de combatir el abstencionismo
y dar un ejemplo de limpieza y civilidad esta decisión
se haya tomado a raíz de un escándalo
en el proceso de selección donde al viejo y
por lo visto no desterrado estilo de “promoción
del voto” se trataba de conseguir en beneficio
de una de las candidatas que contaba con la simpatía
del Secretario de Servicios Públicos del municipio
de la capital, Jesús Martínez González
a cambio de despensas, en perjuicio de la candidata
que llevaba la delantera y que tenía las simpatías
del gobierno estatal. Debemos suponer entonces que
el enfrentamiento indirecto entre gobierno municipal
y estatal y el uso de esta práctica electorera
es a lo que se refiere el boletín cuando menciona
textualmente… “Se trata simplemente de
demostrarle a México y al mundo que en Aguascalientes
vivimos nuestras tradiciones, estamos orgullosos de
nuestros valores, de nuestras familias y de nuestra
unidad”.
De este modo la elección de 3 reinas no tiene
la magia que podría tener si el motivo de la
polémica decisión no tuviera ese origen,
así que nuestro imaginario tahúr no
está jugando una tercia, producto de la buena
suerte sino de las componendas del crupier al que
se le cayeron las cartas a mitad del juego.
Mas allá de que la noticia hizo eco incluso
en los medios nacionales, hay que tener en cuenta
que esta decisión puede pasar de lo anecdótico
a una implicación legal, si es que se da curso
a la petición del Presidente Municipal de la
capital, el CP Martín Orozco Sandoval, quien
pidió investigar el caso y que, de comprobarse
que Martínez González desvió
recursos, le sea aplicado todo el peso de la ley.