ESTRATEGIAS Y MERCADOS
El impacto del euro en los mercados financieros europeos
 
Judith Vall Castello
Universidad de Barcelona
jvall@idea.uab.es

La creación de la Unión Monetaria Europea y la introducción del Euro como moneda única en Europa se puede considerar como el evento más importante para los mercados financieros internacionales desde el colapso del sistema de tipos de cambio fijos de Breton Woods.

El Euro no solo supone una oportunidad única para impulsar la creación en Europa del mercado financiero más grande del mundo, sino que también representa una alternativa real al dólar como moneda de reserva internacional. Este hecho ha quedado corroborado en los recientes movimientos de algunos bancos centrales asiáticos que han decidido mantener parte de sus reservas en euros (hasta este momento todas las reservas se mantenían exclusivamente en dólares) para tratar de protegerse ante posibles devaluaciones del dólar (sobretodo teniendo en cuenta el importante déficit tanto comercial como presupuestario de los Estados Unidos de América).

Poco después de la fundación de la Unión Monetaria Europea en 1999, se observaron diversas transformaciones tanto de los mercados financieros europeos como de las políticas y estructuras nacionales que habían existido hasta entonces: El mercado de divisas pasó automáticamente a operar en Euros, los gobiernos nacionales perdieron el poder de implementar políticas monetarias (políticas que pasaron a dictarse de manera unitaria desde el Banco Central Europeo), se introdujo un sistema de pagos unificado que permitía transferencias en tiempo real entre países del área euro, la deuda del gobierno se re-denominó en euros y las empresas más importantes del continente empezaron a emitir deuda para venderla en el mercado de capitales y obtener así financiación de manera más rápida y alternativa a los tradicionales créditos bancarios. Bancos y empresas de toda Europa formaron nuevas alianzas transformándolos en conglomerados de alcance internacional.

Aunque estos efectos a corto plazo fueron importantes y se deben tomar en consideración, la Unión Monetaria y la introducción del Euro fueron diseñados como proyecto de largo plazo. Sus mayores beneficios se representan de manera indirecta y son de naturaleza estructural, y por lo tanto, su magnitud solo puede ser valorada a largo plazo. Por esta razón, después de 7 años de la introducción del euro, actualmente se están presentando en Europa diversos estudios que enumeran, cuantifican y cualifican los efectos a medio-largo plazo de la moneda única en los mercados financieros Europeos. A nivel teórico se pueden distinguir los efectos directos e indirectos de la introducción del Euro en los mercados de capitales Europeos.

De los efectos directos destacan la estandarización y transparencia en los precios, la contracción del mercado de divisas, la eliminación del riesgo cambiario, la supresión de regulación en el área de inversiones en divisas y la homogeneización de los mercados de deuda pública y de los procesos de refinanciación bancaria a nivel Europeo.

Entre los efectos indirectos ocasionados por el Euro cabe destacar la reducción del coste de las transacciones entre países que pertenecen al área Euro, la reducción del riesgo de falta de liquidez en los mercados financieros Europeos (ya que la eliminación del riesgo cambiario aumenta la demanda en el mercado provocando un incremento en la cantidad de activos intercambiados y reduciendo el riesgo de falta de liquidez en el mercado).

Así mismo, el avance en la integración de los mercados financieros europeos gracias a la reducción de los problemas de información y el aumento en la transparencia, dio lugar a un incremento de los flujos de activos entre países y a la adaptación de una visión europea en las decisiones de asignación de inversiones (en sustitución a la antigua visión nacional). Por último, la introducción del Euro también provocó cambios a nivel institucional como la reestructuración en el sistema bancario.

Todos estos efectos tanto directos como indirectos arriba mencionados son de gran importancia, mas algunos investigadores han resaltado una serie de restricciones que están impidiendo la plena realización de estas acciones. Estas limitaciones se explican en parte, por diferentes situaciones de partida pre-euro en los diferentes países Europeos y, en otra parte, por las desigualdades legales, culturales, tradicionales y estructurales que todavía persisten entre los países Europeos. Aunque las tendencias generales observadas son las mismas, el impacto individual en cada uno de los mercados financieros europeos es distinto. Esta es la principal justificación de que en Europa todavía existan niveles de integración de los mercados financieros muy inferiores a los de Estados Unidos.

En un intento de eliminar o minimizar estas diferencias existentes, la Comisión Europea adoptó en 1999 el “Financial Services Action Plan” que consiste en un paquete de medidas tanto legislativas como no legislativas, que tenía como objetivo impulsar la creación de un mercado interno europeo de servicios financieros. De todas maneras, la falta de implementación del mencionado plan por parte de los estados miembros ha impedido la creación de un verdadero mercado interno de servicios financieros y mucha de la anterior fragmentación todavía persiste.

De forma similar, el “Bank for International Settlements” ha expresado su preocupación por la necesidad de los bancos europeos de adaptarse a la nueva situación creada por el Euro. La principal razón de preocupación reside en el hecho de que aunque el efecto inmediato del Euro en el mercado bancario es mínimo comparado con los efectos en los mercados de bonos y de divisas, el cambio progresivo de las empresas europeas desde una financiación bancaria hacia los mercados de capitales está imponiendo presión competitiva sobre estos bancos.

Otro aspecto a considerar en este análisis es la dificultad de aislar el efecto que ha tenido el Euro en los mercados financieros de los países europeos, de los efectos sobre estos mercados originados por la progresiva globalización del sistema financiero internacional, el proceso de desregulación financiera y los avances tecnológicos que han ocurrido en el mismo periodo de tiempo.

Como se ha podido comprobar a lo largo de este artículo, son muchos los beneficios potenciales que puede provocar la introducción del Euro en los mercados financieros Europeos. Algunos de estos ya se han materializado en Europa pero otros están restringidos por una serie de limitaciones legales, estructurales, tradicionales y culturales que todavía impiden la plena realización de un mercado interno de servicios financieros en Europa.