· Año 11 · Número 133 · Enero 14, 2006 ·
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Lic. Felipe de Jesús González Ramírez
Presidente CANACO SERVYTUR Aguascalientes
felipeglz@interdisa.com

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El 8 de diciembre del año pasado en la ciudad de Morelia, el presidente Vicente Fox anunció que el comercio ambulante se convertirá en sector estratégico del crecimiento de la economía del país.

Y claro, ya que ha crecido de manera significativa los últimos años a causa del desempleo y también hay que decirlo, de las ventajas y beneficios que representa el trabajar al margen de la ley.

Imagínese: se calcula que al año se evaden 619 millones de pesos por concepto de IVA e ISR por la economía informal, que en algunos casos comercializa contrabando y piratería.

Ahora se entiende porqué es un sector estratégico para nuestra economía.

Se ha facultado a los gobiernos estatales para modificar el pago que realizan los microchangarros a través del sistema de Régimen de Pequeño Contribuyente (REPECO), el cual en el caso especifico de Aguascalientes incorporó en el año de 2005 el pago del IVA y se crearon una tablas con el fin de simplificar el pago, (para quienes tienen más de un año trabajando en este régimen) al punto que algunos negocios ya no consideran necesario estar asesorados por algún contador.

La propuesta del ejecutivo federal se centra en estos REPECOS, ya que se pretende incorporar al comercio informal a este régimen, ofreciéndoles asesoria y capacitación para hacerlos mas productivos y así crear más empleos y con esto elevarlos a otra categoría. Asimismo, podrán acceder a un financiamiento por parte del gobierno, ya que recordemos que uno de los requisitos que se piden es el alta ante la Secretaría de Hacienda, y el último comprobante de pago de impuestos.

Hasta este punto y dicho por los mismos líderes a nivel nacional de los comerciantes informales (tianguistas y ambulantes) no hay nada atractivo y no se ven motivados a inscribirse en el padrón de contribuyentes.

Y es obvio, para quien ha trabajado por años en la informalidad y ha gozado de los beneficios de no pagar impuestos, seguro social, infonavit, sar y en algunos casos renta, luz y agua, no es conveniente registrarse (sin mencionar el cumplimiento de los requisitos obligatorios con la Secretaría del Trabajo, contratos colectivos de trabajo, comisiones de seguridad, etc.).

No desestimamos la buena voluntad del gobierno de hacer atractivo el pago de impuestos para un sector que se ha mantenido al margen de la ley, pero aún con todas esas ventajas para ellos no resulta llamativo. La consecuencia es que quien no tributa no contribuye como lo hacemos los negocios establecidos al desarrollo del país, educación, salud, seguridad y obra publica.

¿Pensarán que los que pagamos impuestos y cumplimos con las demás obligaciones que marca la ley es por que “lo consideramos atractivo”?

Debemos romper en nuestro país la cultura de beneficiar al incumplido como normalmente pasa. Debemos dar estímulos a los que cumplen puntualmente con esta carga que representa estar al corriente y dentro de la ley y no darle el premio al que se resiste a cumplir.

Si bien es cierto que hay personas que apenas subsisten en sus negocios ambulantes, también es cierto que se mueven grandes negocios bajo el amparo de esta ilegalidad.

En el comercio y servicio representado por la Cámara de Comercio, siempre hemos pugnado por dejar en los centros de la ciudad exclusivamente a comercios ambulantes, ya que son parte de nuestra tradición, aclarando que el comercio ambulante es aquel que deambula y se ejemplifica con los vendedores de algodones, manzana con caramelo, semillas y globos.

Pero algo muy diferente son los comercios informales que se encuentran ubicados en las calles, ya sea en puestos fijos o semifijos, y que aparte de dar una mala imagen a las ciudades, crean una competencia desleal ya que se sitúan en las calles más comerciales a ofrecer productos similares a los que se ofrecen por parte de los comercios y servicios establecidos.

Ante la intención de recaudar más, lo sencillo es cargar más impuestos al contribuyente cautivo, pero no olvidemos que puede caerse en el error de hacer atractivo el ser informal, y con esto revertir lo inicialmente propuesto.

Hay que invertir la tendencia y percepción de que si no se cumple no pasa nada o de que se tendrán mas beneficios estando fuera de la ley. A fin de cuentas a nadie le gusta pagar impuestos e incluso cuando se menciona que se está por pagarlos, hay una gran renuencia, ya que estos afectan primordialmente a los que ya estamos tributando y no se ve una actitud fuerte ante los que no están dentro del padrón de contribuyentes.

Para que el pago de impuesto sea justo, primeramente debe incluir a todos los negocios, de otra manera se rompe la equidad, es decir; tenemos que generar un esquema en el que estemos todos trabajando y contribuyendo de la misma manera al desarrollo del país.

Asimismo, seguir trabajando por el camino de la transparencia y rendición de cuentas por parte de los gobiernos de todos los niveles y así ver en que se emplean nuestros impuestos.

 

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