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| · Año 11 · Número 131 · Noviembre 14, 2005 · |
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La reevaluación del yuan, la moneda china, no deberá tener un efecto importante en la balanza comercial entre Estados Unidos y China debido a los patrones de consumo estadounidenses y las ventajas que ofrece la mano de obra china, contra cuyo precio no pueden competir otros países. Sin embargo, el bloqueo del Congreso de Estados Unidos para que CNOOC, la empresa petrolera más importante de China, desistiera de comprar Unocal, a principios de agosto, puede representar un parte aguas tanto para la relación entre ambos países como para la reputación de Estados Unidos como un promotor del libre comercio y de la eliminación de barreras a la inversión extranjera.
El pasado 2 de agosto, CNOOC anunció que retiraba su oferta por $18,500 millones de dólares para adquirir Unocal, la que entonces era casi mil millones de dólares superior a la de Chevron. La decisión fue tomada luego de que el congresista Richard Pombo (Republicano del 11vo. distrito de California), en cuyo distrito se encuentran las oficinas centrales de Chevron, argumentara que la posible compra representaba una amenaza en contra de la seguridad de su país. Le siguieron otros congresistas, como el influyente Senador Byron Dorgan (Demócrata de Dakota del Norte), que dijo que el mercado energético chino no opera bajo las reglas del libre mercado, y que llevaron a incluir en la Ley Energética, firmada por el Presidente Bush el pasado lunes 8 de agosto, cláusulas específicas para bloquear la venta de Unocal a CNOOC. En general, la postura del Congreso refleja la enorme sensibilidad que implica para toda la industria el acceso a las reservas de petróleo y gas, en tanto que el precio internacional del barril de crudo alcanzaba los 65 dólares. La fusión de Unocal y Chevron permitirá a ambas empresas incrementar sus reservas probadas en 15%, a 13,000 millones de barriles de petróleo, y aumentar su producción diaria de crudo y gas a 3 millones de barriles al día. La producción de Chevron viene disminuyendo desde el 2000. CNOOC cuenta con reservas probadas de 2,230 millones de barriles de petróleo y una producción diaria de 383 mil barriles. Además, cuentan con los derechos exclusivos para realizar cualquier contrato de exploración conjunta en aguas chinas, que en caso de ser exitoso, les convierte en dueños del 51% de las reservas descubiertas. Hoy en día, realiza proyectos conjuntos con Shell. A lo largo de la historia, la industria petrolera estadounidense se ha caracterizado por buscar acceso a campos petroleros en todo el mundo y desarrollarlos. Los Estados Unidos son los principales consumidores de energía en el mundo, pero su producción doméstica es insuficiente ante la demanda. De ahí que ese país también sea el principal importador de crudo. Hasta la fecha, la postura del gobierno de Estados Unidos había sido, de manera consistente, que el libre mercado es la mejor garantía para asegurar el abasto petrolero. Sin embargo, esa postura fue mermada de manera significativa por la decisión en contra de CNOOC. ¿Qué argumentos se habrán de utilizar cuando una empresa estadounidense solicite acceso a los campos petroleros de otros países o se interese por adquirir otra empresa? David L. Goldwyn, quien fuera subsecretario de Energía durante el gobierno de Bill Clinton, comentó que la decisión de bloquear la venta de Unocal a CNOOC habrá de generar una postura mucho más de competencia que de cooperación por parte de China. Además, dijo que hará más débil la postura de los Estados Unidos ahora que su país busca mayor acceso al recientemente nacionalizado sector petrolero de Arabia Saudita. Llama la atención el silencio que han guardado la gran mayoría de las empresas petroleras de Estados Unidos en relación al caso de Unocal, lo que refleja el cuidado de estas empresas que buscan no distanciarse de los principales tomadores de decisiones de su país y evitar roces con el gobierno chino. Sin embargo, Lee R. Raymond, director general de Exxon Mobil, dijo hace tiempo que sería “Un gran error” si el Congreso interfiriera con la venta de CNOOC porque ello podría tener consecuencias inesperadas para las empresas estadounidenses que operan en otros países. Este mismo argumento se puede aplicar en los foros en que los Estados Unidos están negociando. Por una parte es cierto que los países menos desarrollados, como la mayoría de los países de América Latina, requieren de los fondos y la tecnología que poseen las empresas estadounidenses para desarrollar sus campos petroleros. Pero también es cierto que la actitud demostrada por el gobierno estadounidense debe de generar mayor cautela de parte de esos gobiernos ante las demandas de apertura ante la inversión extranjera en particular en sectores que se consideran estratégicos, como el de la banca, telecomunicaciones y otros servicios. Debe esperarse que Colombia tome una actitud más agresiva en las negociaciones que realiza con Estados Unidos, desde el año pasado, en busca de un TLC.
El tema de la supervisión de las adquisiciones de empresas estadounidenses por parte de intereses extranjeros de parte del Congreso de ese país volvió a surgir en la sesión de la segunda semana de septiembre. El Senador Richard C. Shelby (Republicano de Alabama) presentó una propuesta que daría al Congreso el poder de bloquear la compra de una empresa de Estados Unidos por parte de capital extranjero, incluida dentro del presupuesto del sector militar. Hasta la fecha, solamente el presidente tiene el poder de bloquear una transacción en base a cuestiones de seguridad, lo que ha sucedido solamente una vez, cuando en 1990 el padre del actual Presidente Bush prohibió la compra de Mamco Manufacturing, una empresa que produce partes para aviones, a una dependencia militar del gobierno chino. Me pregunto quien será el primer gobierno en América Latina en considerar este tema.
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