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| · Año 11 · Número 130 · Octubre 14, 2005 · |
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A últimas fechas se nos ha insistido en las buenas cifras que se presentan en las variables macroeconómicas de México, esto debido a la buena disciplina fiscal y monetaria, dando por resultado que ya se proyecta para el 2006 un crecimiento entre 3.5 y 3.7% promedio y que las tasas de interés oscilen entre 8.60 y 9.00% promedio al cierre del año. Asimismo, la fortaleza del peso debido a las entradas de recursos a nuestro país, tales como los excedentes generados por el precio del petróleo, las remesas familiares y los capitales que ha captado la bolsa, muestran niveles muy altos. El alto precio del petróleo ha sido benéfico para las economías que tienen gran dependencia de estas ventas como México, por cada dólar de alza en el precio del petróleo ingresan a nuestra Nación 450 millones de pesos adicionales.
Pero esta situación de alza en los precios del petróleo, puede generar problemas económicos a nivel mundial, principalmente en Estados Unidos, principal socio comercial de México y quien es el mayor consumidor de energéticos, los cuales se pagan más caros a últimas fechas y pueden generar un alza en sus estimaciones de inflación. La política monetaria del Banco Central Estadounidense, (por sus siglas en inglés FED) ha sido acomodaticia, por lo que ha logrado un crecimiento económico sostenido y sin presiones inflacionarias, teniendo así un alza mesurada en sus tasas de interés, pero con el riesgo de la variación en el corto plazo si continúa la tendencia de alza en los precios de los energéticos. La FED detendría el alza en las tasas de interés o inclusive las reduciría para detener las presiones inflacionarias a las que se esta enfrentando. Como sabemos nuestra economía esta muy ligada a la de los Estados Unidos por lo que deberemos estar a atentos a estos efectos, y tomar las medidas necesarias en caso de que se entre en una recesión económica en los Estados Unidos, y hacer la tarea de las reformas estructurales para minimizar cada vez más esta dependencia con nuestro principal socio y la derivada de la venta de petróleo. Se prevé que el presupuesto para el 2006 que se apruebe en el congreso, será en base al precio más alto de petróleo en la historia de nuestros presupuestos, lo cual puede traer el riesgo de que se incremente la dependencia en términos fiscales en los ingresos del petróleo, que son de naturaleza volátil. Esperemos que las discusiones en el Congreso de la Unión no se centren única y exclusivamente en qué precio promedio fijarle al petróleo, ya que no podemos depender sólo de esto. Si el precio presupuestado es más alto que el precio vigente en el mercado, podríamos vernos en un escenario de recortes, con el riesgo de eliminación de instituciones y programas sociales. Requerimos que el congreso discuta y apruebe un presupuesto serio, congruente, equitativo y acorde con la realidad económica, sin influencias de los comicios electorales del 2006. Así mismo se apruebe un paquete de reformas en los sectores prioritarios de nuestra economía, para obtener más ingresos, que sean generados por políticas internas y con esto tendremos una economía mas sólida, sin tanta dependencia de factores volátiles y agotables como el petróleo.
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