· Año 11 · Número 127 · Julio 2005 ·
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Christopher Jareño Henríquez
Publicista
krisja@publicist.com

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Para todos y todo, hay de todo, y como dicen por ahí para todo hay comprador.

La pregunta es:
¿Compró bien?
Y la otra es:
¿Pagó bien?

Recuerde que el que compra barato compra a cada rato.

Tampoco se trata de comprar caro pero, acaso usted preferiría tener un austero coche antes que un sofisticado coche europeo. Lo mismo sucede con logotipos de $200 y $400 pesos.

¿Usted cree que por ese precio alguien puede recopilar datos, analizar la información, conceptualizar, plasmar, encontrar la esencia de su empresa o producto, proponer y posteriormente definir gráficamente su identidad?

No es muy extraño que alguien tienda a desistir o rediseñar su logotipo por poco convencimiento. ¡Claro! su logotipo fue confundido con otro, o peor aún, su logotipo de una marca de artículos de belleza connotaba al de una fábrica de cecinas.

Pues bien, a trabajar; la funcionalidad de un desarrollo de identidad corporativa (mal llamada imagen corporativa) no atiende necesariamente a una evaluación de costos, ni tampoco a un tema de belleza, sino que depende intrínsecamente de una cuestión llamada “esencia”.

Enfocándose específicamente en el logotipo, la esencia del mismo debe ser la “voz visual” de su organización o producto, vale decir, comunicar globalmente la naturaleza para la que su empresa fue creada. “No necesariamente lo hermoso vende, puede que su mercado busque otra cosa”.

¿Identificarse?, ¿Sentir la marca como suya?, son dos preguntas que vale la pena evaluar basados en la funcionalidad al momento de elegir su logotipo. Si su empresa atiende el mercado metalúrgico, su logotipo debe plasmar la fortaleza y resistencia del acero. Si su negocio son la cremas de belleza, su logotipo debe contener elementos gráficos que nos simulen la suavidad y frescura que necesita la piel.

Pongamos a prueba su logotipo, basados en tres preguntas básicas:

1. ¿Es armónico? Vale decir, todos sus elementos juegan en conjunto para conformar un todo.

2. ¿Representa su giro? Generalmente se siguen patrones de diseño en cuanto al rubro de las empresas.

3. ¿Tiene pregnancia? Es decir, representa la esencia de su empresa, sus colaboradores se identifican bajo su marca, es reconocida su empresa por su logotipo.

Si su logotipo cumple al menos con dos de las preguntas, tiene mucho a su favor; su identidad corporativa está a la mitad de su desarrollo. Si no es así, ¡manos a la obra! hay mucho en que trabajar.

 

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