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Dentro de nuestra realidad nacional, el liderazgo estudiantil
tiene muy mal prestigio gracias a muchas experiencias añejas que
no quisiera analizar.
El nuevo liderazgo estudiantil lo debemos de entender
desde un punto de vista más actual enfocado en los siguientes valores:
Compromiso
El líder comprometido es aquel que define sus metas y objetivos
alineándolos a su realidad temporal, es decir que involucra sus
proyectos siempre en el marco de cumplir con sus compromisos aún
que sean algunos de diferente naturaleza, se dice entonces que es un ser
integral por la forma en que los diversos eventos que pasan en su diario
acontecer se suman con igual importancia para lograr sus propósitos.
Actitud
La diferencia en nuestros jóvenes es primordialmente la actitud,
la variable que más pesa al juzgar a las personas hoy día
es la actitud. Se refiere a como asumimos las cosas, que demostramos con
nuestro lenguaje tanto verbal como corporal y que se ve reflejada en lo
que los demás piensan de nosotros. Un joven líder demuestra
una actitud positiva y activa en las decisiones y la influencia que tiene
para su entorno.
Sentido común
Un buen líder utiliza su sentido común para las decisiones
comunes, no antepone los intereses personales, antes que los del grupo
y es precisamente en estas acciones donde se apoya su imagen de liderazgo;
no existe un líder auténtico que saque provecho personal
a costa de sacrificar a los demás integrantes del grupo.
Apertura
El liderazgo se demuestra cuando se es capaz de aceptar nuevas formas
de pensar o de actuar y se convive en este nuevo modelo de manera respetuosa,
aquel que tiene que convencer con la fuerza es porque no lo asiste la
razón, por lo tanto el ser incluyente y saber escuchar, son atributos
indudables del liderazgo.
Seguridad
Estamos viviendo un escenario donde una gran parte de los problemas que
presentan los muchachos se relaciona con la autoestima, viéndose
ésta como la seguridad que representa el ser en sus acciones, basado
en sus sentimientos y experiencias previas. La mayoría sigue al
líder precisamente por esa representación de seguridad y
confianza, que lo lleva a tomar decisiones y asumir retos, no podría
pensarse en un líder con baja autoestima.
Trabajo
Entiéndase este punto como el instrumento para llegar a cumplir
los compromisos, el trabajo en sí representa mucho más a
la persona que las mismas palabras, una persona que se considera trabajadora
es aquella que sacrifica los placeres para cumplir a tiempo los encargos,
es quien es impecable gracias al esfuerzo y dedicación, que se
mide por sus resultados y no por sus justificaciones. El líder
auténtico es trabajador y produce en sus seguidores una motivación
adicional para trabajar como equipo.
El modelo actual de líder estudiantil es cada
día más reconocido y mejor aprovechado por las instituciones
educativas, se proyecta con mas fuerza y con mayor compromiso por quienes
lo dirigen, en el corto plazo se coloca en las mejores plazas laborales
y es apreciado y reconocido incluso por diferentes organismos incluidas
las cámaras empresariales y los actores políticos.
La reflexión que den de hacer los estudiantes
es que cualquiera de ellos puede ser líder, lo único que
hace falta es cambiar de actitud, comprometerse y trabajar duro, a fin
de cuentas la recompensa lo vale.
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