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| · Año 11 · Número 125 · Mayo 2005 · |
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El crecimiento económico que observamos cada año es insuficiente para cubrir el déficit de empleos que se arrastran. Si bien hay estabilidad económica, lo cual es favorable en muchos sentidos, tenemos un estancamiento que genera esta sensación de que no avanzamos. Las denominadas PyME´s (Pequeñas y Medianas Empresas) están sufriendo los fuertes embates de esta recesión, la cual se manifiesta en falta de liquidez, lo que origina las bajas ventas y esto las lleva a cerrar sus puertas al público o migrar a otro giro.
Hay varias causas que aunadas a dicha crisis provocan este lamentable desenlace, y entre estas podemos mencionar; diseños obsoletos en los productos, baja calidad de los productos (en el caso de algunas que se importan), escasa mercadotecnia, nula capacitación, incapacidad de acceder al crédito, competencia desleal (piratería, ambulantaje y contrabando) y agobio de trámites ante las autoridades. Es obvio que estos factores decrementan la actividad comercial y provoca que haya una limitada contribución al desarrollo regional y baja contribución fiscal.
El reto como país es crecer aún más para generar los empleos rezagados, más de los que cada año se requieren. Esto llevará a la generación de ahorro interno y accesibilidad al crédito, asuntos prioritarios en la agenda económica del país. Asimismo, deberán trabajar los tres niveles de gobierno para brindar más apoyo a la capacitación empresarial, hacer una fiscalización más sencilla, simplificación de trámites administrativos y combate a la informalidad; Promoción de los productos de la región y nacionales, foros de participación con los empresarios para saber sus inquietudes y escuchar sus propuestas. La Cámara de Diputados y Senadores tendrán que actuar en beneficio del país, y no de forma partidista, para de esta forma llegar a consensos que sean favorables para el sector productivo, ya que cada vez es indispensable contar con una adecuada Ley Fiscal, Laboral y Energética, porque perdemos competitividad a nivel mundial por las desventajas que nos ocasionan estas leyes, las cuales no han podido ser modificadas a pesar de la urgencia que tiene México de éstas. Por otra parte, el reto de toda pequeña y mediana empresa es que tendrá que estar dentro de una economía de valor agregado, que aumente la competitividad, diferencie su producto y servicio. Obviamente esto la llevará a obtener un mayor margen de utilidad, contribución al desarrollo regional y mayor tributación. Asimismo, debe actualizarse en las tendencias del mercado, modificaciones a la Ley Fiscal, Normas de los artículos (NOM), y cumplimiento de todas las leyes vigentes. Y además, entrar a la nueva cultura laboral, para crear un mejor ambiente de trabajo, que se redituará en un mejor desempeño. El reto que tenemos como organismos empresariales es orientar a los empresarios para lograr un desarrollo regional, por lo cual en la CANACO, trabajamos con el fin de apoyar al comerciante y prestador de servicio de la siguiente manera: Proporcionando asesorías y cursos de capacitación contables, laborales, mercadotecnia, administración, promoción de ventas; Convenios con instituciones financieras para obtener fácilmente un crédito, convenios orientados a elevar la competitividad; Foros para exponer los servicios y productos que ofrece el sector productivo, orientación a los importadores y exportadores, entre otros. Como ven la tarea es grande y tenemos todos que trabajar por México, cada quien desde su trinchera, Empresarios, Cámaras Empresariales y Gobiernos (en sus tres niveles). Por lo que, hay que coordinar esfuerzos para la obtención del crecimiento y nivel de vida que merecemos los mexicanos.
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